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MEDIO AMBIENTE

Ahora ni las telarañas se salvan de los microplásticos

Los microplásticos se han convertido en uno de los peligros más acechantes para el planeta. Pese a que se le presta gran atención a los plásticos sólidos de gran tamaño que inundan el mar y el medio ambiente, estamos olvidando que estos se fragmentan en micropartículas más pequeñas que permanecerán aquí por milenios e incluso, son más peligrosos que los grandes plásticos pues, una vez que entran en la naturaleza es imposible recuperarlos. Se han encontrado microplásticos en sitios impensables y ahora se ha comprobado que se han infiltrado en las telarañas de araña.

La fabricación de plásticos poco a poco se volvió una obstinada necesidad de la vida moderna, infiltrándose en todos las aspectos y áreas tanto, que ahora el planeta está inundado de este dañino material, aunque no podamos observarlo. Parece que la irresponsabilidad justificada en lo efímero de la vida humana, han hecho que el hombre olvide que aunque parta de este mundo, se quedarán aquí todas sus huellas.

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Los microplásticos son partículas pequeñas de plásticos más grandes que se han fragmentado al grado de convertirse en gránulos parecidos al tamaño de la arena. Miden menos de 5 milímetros y son imperceptibles para el ojo humano, sin embargo, están ahí invadiendo todo por donde se esparcen.

Telarañas: un indicador del daño ambiental

Apenas estamos comprendiendo el daño tan severo que el plástico está causando a nuestro planeta. Un nuevo estudio confirma que los microplásticos ya no sólo están en el mar, sino que se han infiltrado en el ambiente, la sangre humana e incluso invaden a artrópodos como las abejas y las arañas.

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“Las arañas se encuentran en todo el mundo, incluso en las ciudades”, dice la geoquímica orgánica Barbara Scholz-Böttcher de la Universidad Carl von Ossietzky de Oldenburg en Alemania. “Sus telarañas pegajosas son una trampa ideal para cualquier cosa que flote en el aire”.

Justamente esta peculiaridad en las sedas que utilizan para tejer sus redes, la utilizan las arañas para atrapar en ellas a sus presas de forma muy audaz. Sin embargo, también están atrapando agentes dañinos para ellas y toda la naturaleza; los microplásticos.

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Para comprobar su teoría sobre la presencia de microplásticos en las telas de araña, los investigadores a cargo del estudio recolectaron telarañas adheridas en rincones de la calle, como en paradas de autobuses en la ciudad de Oldenbur, al noreste Alemania. Luego las llevaron al laboratorio para analizar las muestras en búsqueda de diferentes tipos de polímeros.

Los resultados mostraron que efectivamente las telarañas contenían microplásticos adheridos en sus hebras finas. Todas las muestras dieron positivo a la presencia de compuestos polímeros de diferentes tipos. Alrededor del 90% eran PET, siendo el polímero dominante en general el C-PET que se cree, pudo haberse desprendido de las fibras textiles de la ropa de los ciudadanos.

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Lamentablemente ni los seres más pequeños que nos rodean se salvan de la contaminación plástica que es cada vez más abrumadora en el planeta. Los investigadores han señalado que las telarañas se han utilizado para pruebas ambientales durante al menos tres décadas, debido a que son de fácil acceso para las muestras y además, son el vivo ejemplo del estado ambiental de las ciudades y del planeta.

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