Lo peor de los incendios de Hawaii ha quedado atrás, luego de que los bomberos lograrán controlar las llamas tras días de intensa batalla, ahora un nuevo peligro se cierne en el horizonte para los habitantes de esta isla antes paradisiaca: el daño al medio ambiente y el ecosistema y sus consecuencias en la salud de la población hawaiana y sus visitantes.
“El aire está irrespirable, el agua no bebible, no sé que será de la isla” ha dicho a un entrevistado de CNN uno de los tantos habitantes de Hawaii que empiezan a percibir que lo peor de los incendios tal vez no haya quedado atrás. Aunque las llamas se hayan extinguido.
Científicos y autoridades han empezado advertir sobre la “intoxicación masiva” que ha sufrido la naturaleza de la isla. Las llamas no sólo han consumido los bosques, una nube tóxica de residuos flota en el aire producto de la combustión de llantas, plásticos, autos, casas, pintura e innumerables sustancias no respirables. El agua que se uso para controlar los incendios arrastró al mar también parte de estos residuos. Agua y aire, según los reportes, se encuentran “envenenados” y tardará años el ecosistema en recuperarse. Si es que alguna vez lo hace.
Sobrevivientes de los incendios; los peores que se tengan registro en la historia de Estados Unidos y causantes de por lo menos 100 muertes, cientos de desaparecidos y cerca de $5 billones de dólares en daños; reportan molestias para respirar, ardor, mareos y dolor de cabeza. El fuego ha lanzado a la atmósfera según científicos restos de sustancias tóxicas como asbesto y arsénico. Lo que afectará sin duda la salud de habitantes, flora y fauna.
Para tratar de reducir el impacto, las autoridades de salud hawaianas han recomendado a los residentes usar mascaras del tipo N95, guantes, googles, pantalones, camisetas de manga larga y zapatos cerrados para evitar el contacto con cenizas tóxicas.
A largo plazo, las consecuencias de estos incendios en la salud de los habitantes y el ecosistema hawaiano está por verse, mientras tanto los sobrevivientes deberán de adaptarse a las condiciones adversas. Una realidad que, desafortunadamente, según los científicos veremos cada vez más por el fenómeno del calentamiento global y la falta de medidas efectivas para frenar la sobre-explotación de los recursos naturales.
Y sobre los responsables de los incendios…
De acuerdo a las primeras investigaciones, derivadas de los terribles que consumieron decenas de miles de hectáreas este mes en Hawaii, causando billones de dólares en gastos y cientos de perdidas humanas y desaparecidos, el principal sospechoso de haber iniciado los incendios sería el sistema eléctrico hawaiano.
Años de desgaste, mala administración y falta de mantenimiento, al parecer fueron las causantes que derivaron en varios cortos eléctricos que, sumados a la sequia y calor atípicos de este verano, provocaron las llamas que azotaron la isla de Hawaii hace una semana.
Y especifícamente una cámara de la Maui Bird Conservation Center logró capturar un resplandor que al parecer indica el primer incendio, justo al momento en que se registraba una “anomalía” en el sistema de abastecimiento de la compañía eléctrica Hawaiian Electric’s.
El video comprueba, según varios analistas que se produjo un “arco de tensión”, una falla en el sistema que derivó en chispas, y que al contacto con los pastizales secos se prendió el fuego. Habitantes de la región, además, confirmaron las constantes fallas del suministro en semanas previas, apagones y cortos circuitos. Todas señales de lo que se venía.




