PUBLICIDAD

MEDIO AMBIENTE

Egipto no siempre fue un árido desierto

Las panorámicas de las pirámides de Giza actuales nos dan una idea de lo árida que es la región. Vastos territorios cubiertos completamente de arena en donde se elevan las pirámides más impresionantes del planeta y ciudades antiguas que fungieron como una de las culturas más intrigantes de la historia. Pero esto no siempre fue así, Egipto no siempre fue un gran desierto.

Cambios a través de los milenios

No todo Egipto ya sea antiguo o moderno, califica como desierto. La región goza del gran río Nilo que le da a sus áreas circundantes un aire exuberante por la humedad que aporta el ambiente. Tan es así que incluso se sabe que en la antigüedad, los egipcios eran diestros agricultores. Pero el entorno también ha ido cambiando desde que la gran cultura egipcia se erigiera por los terrenos.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Algunas áreas que hoy en día observamos como un desierto árido y desolado, fueron en algún momento regiones más húmedas. Un ejemplo es la famosa ‘Cueva de los nadadores’, ubicada en la meseta de Gilf Kebir al suroeste de Egipto. Hoy en día, sólo queda un árido desierto en esta región pero se sabe que no siempre fue así gracias a las pinturas rupestres que muestran a los egipcios nadando.

Según los datos de carbono, la pintura data de entre 6 mil y 9 mil años atrás, por lo que Egipto era mucho más húmedo durante este lapso de tiempo. Sin embargo, algo sucedió hace 5 mil años cuando el periodo húmedo llegó a su fin y desde entonces sus desiertos se han mantenido muy similares a como los conocemos hoy en día.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Proceso a la inversa por culpa del hombre

Aunque haya sucedido que ciertas áreas húmedas pasaran a ser desérticas, también ocurrió el proceso inverso aunque esta vez propiciado por el hombre. Entre las décadas de 1960 y 1970, se construyó la Presa Alta Asuán que está conectada el río Nilo. Y fue precisamente esta construcción la responsable de alterar enormemente el paisaje debido a que aportaba mayor cantidad de humedad al paisaje.

La presa generó la inundación de algunas áreas en el sur de Egipto, lo que a su vez propició la creación de una región de inundación considerable que terminó por convertirse en el Lago Nasser. Con esto, muchos de los sitos arqueológicos importantes para la historia, terminaron bajo el agua.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Una de las consecuencias más importantes es que el Lago Nasser también puso fin a las inundaciones naturales causadas por el Nilo, que eran de gran importancia para la cultura egipcia. Incluso “muchos de sus mitos de la creación hablan de esto, sus dioses y la tierra y los pueblos que emergen de las aguas primordiales, elevándose como una isla para prosperar”, explica Pearce Paul Creasman, director del Centro Estadounidense de Investigación Oriental.

En conclusión, no todo Egipto ya sea en la antigüedad o en el presente, puede considerarse como completamente árido. Aunque hubo cambios significativos que alteraron el paisaje para siempre.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO
Podría interesarte
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD