A inicios de octubre de 2025, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó que el Sistema Cutzamala alcanzó un nivel de almacenamiento del 92.5 %, el más alto registrado en los últimos siete años.
Los tres embalses principales —Valle de Bravo, Villa Victoria y El Bosque— suman 723.9 millones de metros cúbicos de agua, con capacidad para captar otros 58.5 millones antes de llegar a su límite.

Las recientes lluvias y la persistencia de la temporada húmeda hasta finales de octubre podrían llevar al sistema a niveles históricos de llenado, aunque también elevan el riesgo de desfogue controlado para evitar daños estructurales.
Cómo fue creciendo el nivel de agua del Cutzamala 2025
| Mes / Fecha | Nivel de almacenamiento | Hechos relevantes |
|---|---|---|
| Enero 2025 | ~60 % | Persisten efectos de la sequía de 2024; comienzan las alarmas por bajo nivel. |
| Abril 2025 | 55.6 % (435.7 millones m³) | Conagua reporta una disminución constante; presas por debajo del promedio histórico. |
| Mayo 2025 | 51.5 % (403 millones m³) | Se intensifican extracciones; sequía y consumo urbano presionan el sistema. |
| Julio 2025 | ~65 % | Lluvias en la zona centro del país favorecen una ligera recuperación. |
| Agosto 2025 | 72 % | Primer gran repunte en cinco años; lluvias constantes y tormentas tropicales benefician las presas. |
| Septiembre 2025 | 85–88 % | Lluvias continuas llenan las presas principales; se acerca al promedio histórico máximo. |
| Octubre 2025 | 92.5 % (723.9 millones m³) | El sistema se encuentra al borde de su capacidad. Conagua evalúa posibles desfogues. |
Importancia del Cutzamala para el Valle de México
El Sistema Cutzamala abastece cerca del 25 % del agua potable consumida en la Zona Metropolitana del Valle de México, donde viven más de 20 millones de personas.
Cada segundo, distribuye alrededor de 10.8 m³ de agua, de los cuales más de la mitad se destinan a la Ciudad de México.
Además de garantizar el abasto urbano, las presas tienen un papel crucial en la recarga de acuíferos y en la regulación del equilibrio hídrico regional.

Aunque el aumento en los niveles del Cutzamala representa un alivio, especialistas advierten que la recuperación puede ser temporal. La ciudad sigue enfrentando una crisis estructural de gestión hídrica, donde hasta el 40 % del agua se pierde por fugas.
El urbanista Manuel Perló advierte que el sistema de agua de la Ciudad de México vive entre extremos: “inundaciones y sequías”. Propone soluciones como mantenimiento constante, monitoreo con georradar y estrategias metropolitanas de infiltración pluvial.
Por su parte, José Mario Esparza, secretario del Agua de la CDMX, afirma que “hay agua suficiente, pero debemos usarla con eficiencia”, enfocándose en la reducción de fugas y el aprovechamiento de aguas residuales tratadas.

La imagen del Cutzamala al 93 % parece traer un respiro al Valle de México después de años de sequía, pero también recuerda la fragilidad de depender de un sistema que pende de los caprichos del clima.
Hoy, el reto no es sólo celebrar la abundancia, sino aprender a conservarla: aprovechar las lluvias, cuidar la infraestructura y entender que la sustentabilidad del agua es una tarea constante




