¿Atlantis o antlántico? Ninguna de las dos, Atlantificación. El Océano Ártico se está calentando de forma acelerada, y la causa es el calentamiento global.
El calentamiento global es un efecto de gran magnitud que está provocando multitud de efectos colaterales que amenazan a la vida en la Tierra tal y como la conocemos, entre ellas, el derretimiento de los árticos.
Desde 1900, la temperatura del océano ha aumentado aproximadamente 2 grados Celsius, al tiempo que el hielo marino va retrocediendo y la salinidad aumenta, y a ese fenómenos se le conoce como Atlantificación.

Atlantificación, otro efecto preocupante
Se dice que Atlantis es el pueblo perdido luego de que fuera tragado por los mares. Pero, ¿qué tiene que ver con la Atlantificación?
En pleno 2023, los mares aumentan, los polos se derriten más de lo que vuelve a congelar, la atmósfera terrestre se calienta cada vez más, y así como Atlantis se hundió miles de islas podrían hacer lo mismo, y como una ciudad perdida el Ártico y Atlántico podrían dejar de existir como los conocemos.
El agua de los océanos está constantemente intercambiándose, salvo algunas excepciones como las aguas muy profundas, si bien, es un estado natural que las corrientes marinas entre el océano Ártico y el Atlántico se modifique, no es normal esté cambien su dinámica, ya que está influye directamente sobre el clima del planeta, la distribución de especies marinas y por tanto en los stocks de pesquerías, y la dinámica de hielo de los casquetes polares. Es decir, se está provocando:
- Reducciones de hielo marino
- Debilitamiento de la haloclina
- Reducción de la profundidad de las aguas cálidas del Atlántico.

Una dinámica diferente
El deshielo del Ártico ha alcanzado un nuevo récord y, además, es el año en el que más ha tardado en volver a congelarse.
Aunque es parte del ciclo habitual del Ártico, en verano sufre deshielo y en inverno se vuelve a congelar, la dinámica de los últimos años con descongelaciones cada vez mayores y con menos hielo recuperado año tras año es preocupante por sus efectos de retroalimentación negativa para el océano.
Si bien, todos los océanos del mundo se están calentando debido al cambio climático, pero el Ártico, que es el más pequeño y menos profundo de los océanos del mundo, se está calentando más rápidamente de todos los demás.

¿Qué pasa?
El Océano Ártico está formado por numerosas capas de agua que permanecen en su lugar gracias a las diferencias en la concentración de sal, que afectan la flotabilidad del agua.
La capa superior es agua dulce con baja salinidad, mantenida cerca del punto de congelación, que proviene del derretimiento del hielo marino y de los ríos árticos que desembocan en el océano. Debajo de esta porción superior se encuentra una capa de agua más salada y cálida del Atlántico.
Entre estas dos capas, se puede encontrar una capa intermedia conocida como haloclina ártica, donde el agua cálida y salada se mezcla con la capa superficial fría y fresca de arriba. Una vez que se supera la capa cálida y salada del Atlántico, hay otra masa de agua fría y ligeramente más salada, conocida como aguas profundas del Ártico.
Sin embargo, en las últimas décadas, los investigadores han notado que una afluencia de agua más cálida del Atlántico al Ártico está cambiando la composición de esta estratificación oceánica.




