El 9 de julio de 2026, la Suprema Corte de Justicia de la Nación aprobó con ocho votos estudiar si la abeja melipona —la Xunan Kab o ‘señora abeja’ en maya— puede ser reconocida como sujeto de derechos en México. Es la primera vez que un tribunal de ese rango en el país analiza si una especie animal merece personalidad jurídica: el amparo en revisión 790/2025 llegó a la Corte impulsado por doce comunidades mayas de Hopelchén, Campeche, que llevan años documentando cómo la expansión agroindustrial está borrando la abeja de su territorio.
23 mil hectáreas de selva y el 60% de la miel: lo que está en juego en Hopelchén
El litigio no nació en un escritorio. Nació de fumigaciones aéreas con glifosato y fipronil sobre colonias enteras, de la llegada de soya transgénica a la Península de Yucatán y de la deforestación que entre 2018 y 2025 arrasó 23 mil hectáreas de selva en el municipio de Hopelchén. El resultado: una caída del 60% en la producción de miel melipona y miles de colmenas muertas. Hace cuarenta años, la Península de Yucatán producía el 50% de la miel del país; hoy no llega al 25%.
Detrás del amparo están las doce comunidades mayas y la Cooperativa Maya de Miel Kabi Habin, acompañadas por el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda). Una de sus voces más visibles es Leydi Pech, apicultora de Hopelchén y ganadora del Premio Goldman 2020, el equivalente al Nobel del medio ambiente. Pech lleva más de una década documentando la muerte de sus colmenas y litigando contra las fumigaciones —su trabajo es parte de lo que hoy llegó al Pleno de la Corte.
La propuesta la impulsaron el ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz y el ministro Irving Espinosa Betanzo. El único voto en contra fue de la ministra María Estela Ríos González. Si la resolución de fondo —que puede tomar meses o años— resulta favorable, quienes cuidan las colmenas podrían acudir a tribunales para exigir al Estado acciones concretas: actualizar normas sobre fumigaciones aéreas con drones y avionetas, e incorporar a la Melipona beecheii al catálogo oficial de especies en riesgo, como señaló el ministro Arístides Guerrero.
Para los mayas, ‘kaab’ no es solo abeja: también es universo
La dimensión legal es solo una capa. En lengua maya, la palabra ‘kaab’ nombra a la abeja y al mismo tiempo significa ‘universo’. No es una coincidencia poética: es la expresión de una relación que lleva milenios. La meliponicultura maya está documentada en el Códice Madrid —también conocido como Trocortesiano—, considerado el primer y más antiguo manual de meliponicultura en el mundo. Las abejas sin aguijón son guardianas del monte, polinizadoras de la selva y la milpa, y su miel tiene usos medicinales, rituales y alimentarios transmitidos de generación en generación.
México alberga alrededor de 46 especies de meliponas, siendo el tercer país con mayor diversidad después de Brasil y Argentina. Y aunque la cifra suena robusta, la pérdida de hábitat en la Península es tan acelerada que el saber que rodea a estas abejas también está en riesgo: sin colmenas, sin monte y sin relevo generacional —otro problema que la apicultura maya enfrenta hoy—, la práctica milenaria puede volverse recuerdo en una generación. qué dice la ciencia sobre la crisis de polinizadores
El caso se inserta además en una tendencia jurídica internacional que ya dio personalidad legal a ríos como el Atrato en Colombia y a la naturaleza como sujeto de derechos en la Constitución de Ecuador. Lo que lo hace diferente —e inédito— es que aquí se trata de una especie animal concreta, no de un ecosistema abstracto. La resolución que emita la SCJN podría abrir un camino que ningún tribunal latinoamericano ha recorrido antes en esos términos.
Qué sigue y por qué importa más allá de Campeche
En la misma sesión del 9 de julio, la SCJN atrajo dos amparos más del pueblo maya de Homún, Yucatán: uno para reconocer personalidad jurídica a la Reserva Geohidrológica Anillo de los Cenotes, y otro sobre la megagranja porcícola PAPO que niños y adolescentes mayas lograron suspender desde 2018. Los tres casos tienen el mismo origen: comunidades que documentan más de una década de deterioro territorial por agroquímicos y expansión industrial.
Lo que la Corte decida sobre la Xunan Kab no afecta solo a Hopelchén. Campeche produjo 6,247 toneladas de miel en 2024 —un 35% más que el año anterior— y cerca del 90% de esa producción se exporta principalmente a Europa. Si la abeja melipona gana protección jurídica, las reglas del juego para la agroindustria en la Península podrían cambiar de fondo. Por ahora, la Corte estudia. Las comunidades mayas, como llevan siglos, cuidan.
- Leydi Pech y la defensa de la abeja melipona en Campeche




