Aquellos inmersos en los signos zodiacales, temen la llegada de Mercurio retrógrado, “porque muchas cosas negativas suceden”, pero para la ciencia el planeta retrocede, mejor dicho, crea es una ilusión óptica.
Este fenómeno que inició el 23 de agosto, y se irá hasta el 14 de septiembre, es uno de los sucesos que más debate causa entre astrónomos y astrólogos, dado que está temporada se considera para muchos creyentes un algún cambio en su ruta o diario vivir. Aunque, su realidad tiene que ver más con un secreto de la vista.
De hecho, después de estar en retroceso del 23 de agosto al 14 de septiembre, el Mercurio retrógrado volverá a parecer que se mueve hacia atrás del 13 de diciembre al 1 de enero de 2024.

Mercurio retrógrado, más allá de la astrología
En primera instancia, se dice que Mercurio está en su fase retrógrada. De acuerdo con la astrología durante unas semanas cada cuatro meses, en este periodo las personas toman consciencia sobre las partes oscuras que hay dentro y fuera de ellas.
En otras palabras, significa que muchas cosas negativas suceden, experiencias que van desde la pérdida de alguna relación importante para ti, ya sea de amistad, pareja, familiar, hasta situaciones que se relacionan a la “mala suerte”.
Sin embargo, esté es un fenómeno astronómico real, pues fuera de la atribución mística, en términos científicos Mercurio retrógrado es una ilusión óptica que, debido a la perspectiva que se tiene desde la Tierra, hace parecer que este vecino intergaláctico retrocediera.
Específicamente, esta ilusión se da entre tres y cuatro veces al año; si bien el giro a la inversa es una simple percepción, la llegada de Mercurio retrógrado trae consigo algunas consecuencias negativas para el planeta Tierra, específicamente en el rubro de las comunicaciones y la tecnología.

¿Cómo funciona Mercurio retrógrado?
Para entenderlo de una forma gráfica, Carolyn Ernst, científica planetaria en el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins y vicepresidenta del Grupo de Evaluación de Exploración de Mercurio de la NASA, lo explica así: se parece a conducir en una autopista con varios carriles en la misma dirección; si estás adelantando a un coche en otro carril que va más despacio, podría parecer que se mueve hacia atrás en comparación contigo, aunque ambos vayan en la misma dirección. Eso es lo que sucede cuando Mercurio supera a la Tierra.
El origen se debe a que el vecino intergaláctico es el planeta más cercano al Astro Rey y por consiguiente tarda simplemente 88 días en orbitar a su alrededor, proceso que a la Tierra le toma un periodo de 363 días.
Si ponemos más ejemplos podremos decir que Mercurio y la Tierra hacen una carrera entre un carro de Fórmula 1 con un vehículo más lento. Aunque, no se trata de que uno vaya más rápido que otro, sino que recorren distancias distintas y de acuerdo a la ciencia hasta el momento no existe ninguna evidencia que demuestre que el movimiento de los planetas influya en lo que sucede en nuestro planeta, específicamente en el comportamiento de las personas.




