Las pulsaciones o mejor dicho, los púlsares suceden cuando la estrella de neutrones emiten luz, es decir, son estrellas ultradensas y muy magnetizadas que gira extremadamente rápido y que emiten luz en forma de haces.
Los púlsares nacen de la muerte de una estrella normal masiva. Las estrellas masivas terminan sus vidas en enormes explosiones cósmicas, llamadas supernovas, y, en algunos casos, dejan como remanente un púlsar o pulsaciones. Esas líneas de luz que se extienden por el cosmos.
Sabías que los púlsares también se escuchan: Música de púlsares

Las estrellas también emiten pulsaciones
Agujeros negros, quásares, magnetares, estrellas errantes… el Universo está plagado de extraños objetos astronómicos cuyo descubrimiento y observación expanden cada día un poco más nuestro conocimiento sobre el Cosmos. Uno de estos objetos, los cuales habían permanecido ocultos a la intuición humana hasta el año 1967, son los llamados púlsares o estrellas de neutrones.
Para entenderlos, se debe comprender, la energía está en constante transformación, no podemos imaginar un universo que se mantenga estático sin cambio alguno. La materia y energía están constantemente fluyendo y transformándose. Así, las estrellas de tamaños masivos, unas diez veces más grandes que nuestro Sol, no tienen una vida infinita. Sino que, a través de los millones de años, atraviesan por una gran evolución como consecuencia del cambio en su energía e incluso llegan a morir. Es en este punto final cuando los objetos estelares super masivos se convierten en púlsares o pulsaciones, es decir, muestras agonizantes de lo que fueran grandes estrellas.

Pero, ¿qué son las pulsaciones o púlsares?
Según la NASA, el término pulsar proviene del acrónimo en ingles Pulsating Star. En ese sentido, los púlsares son estrellas de neutrones que emiten radiación muy intensa a intervalos cortos e irregulares. Además, poseen un campo magnético tan impactante que son capaces de girar sobre sí mismos varios cientos de veces por segundo. Se mantienen en un estado extraordinariamente compacto y al rotar sobre sí mismos, emiten chorros de radiación electromagnética de gran potencia.
Como resultado, la explosión deriva en un objeto con la masa del Sol, pero reducido al tamaño de una ciudad terrestre: una bola de masa con un diámetro aproximado de 20 kilómetros, señala la agencia espacial.
Y es que, al estar tan comprimidos los neutrones y ser tan densos es que algunas veces pueden hacerse presentes dichas pulsaciones.
En conclusión, un púlsar o pulsación, es una estrella de neutrones en rotación donde se observa que tienen pulsos de radiación emitidos regularmente entre milisegundos y segundos. Sus campos magnéticos son tan fuertes que canalizan sus desprendimientos de partículas en sus dos polos produciendo rayos de luz tan potentes que, al girar, “iluminan la cara de la Tierra” y pueden verse desde este planeta con la utilización de un telescopio adecuado.




