Algo grande se está cocinando en el cosmos y tiene nombre propio: Betelgeuse, la estrella roja que vibra en el hombro de Orión. En los últimos años, su comportamiento errático ha desatado rumores de que está a punto de explotar en una supernova. Aunque no hay forma precisa de saber cuándo, los científicos tienen claro qué veremos cuando ocurra.
¿Qué pasará cuando Betelgeuse explote?
La mayoría de las estrellas que vemos noche tras noche parecen inmóviles, constantes. Pero Betelgeuse es distinta. A solo 640 años luz de la Tierra, esta gigante roja no solo ha estado cambiando de brillo sin aviso, sino que es una de las candidatas más cercanas a estallar en supernova. Cuando suceda, la explosión será visible incluso de día, durante semanas o meses, como un segundo Sol. Este fenómeno se conoce como supernova de colapso del núcleo, y ocurre cuando las estrellas masivas agotan el combustible en su núcleo. Betelgeuse, con un radio 900 veces mayor que el del Sol, ya ha comenzado este proceso lento pero irreversible.

La estrella impredecible que inquieta a los astrónomos
En diciembre de 2019, Betelgeuse protagonizó un misterioso oscurecimiento que la sacó del top 10 de estrellas más brillantes del cielo. Este evento, que duró varios meses, fue apodado por los astrónomos como The Great Dimming. En 2023, ocurrió lo contrario: la estrella se volvió más brillante de lo habitual, subiendo hasta el séptimo lugar en el ranking estelar.
Betelgeuse, one of the brightest stars in the night sky pic.twitter.com/O17MJ2KEdJ
— ✨ (@astro4pics) May 14, 2025
Estos cambios han desconcertado incluso a los expertos. Algunos pensaron que el colapso era inminente, pero la ciencia no tiene aún una forma confiable de predecir supernovas con exactitud. Lo que sí sabemos es que cuando suceda, los neutrinos (esas partículas fantasmas) serán los primeros en avisarnos, posiblemente solo con unas pocas horas o días de anticipación.
Así se verá la supernova desde la Tierra
Cuando llegue el momento, la explosión de Betelgeuse será el evento más brillante del cielo nocturno en siglos. Tan intensa será su luz que, durante un tiempo, podrá verse incluso con luz solar, como si un nuevo astro hubiera nacido. Se estima que su brillo será similar al de la Luna llena, aunque más puntual y sin fases. Este espectáculo no representará ningún peligro para la Tierra. Lo que sí ocurrirá será una avalancha de estudios, imágenes, y probablemente una ola de curiosidad global sin precedentes. La última supernova visible a simple vista en la Vía Láctea fue en 1604. ¿Imaginas ser parte de la próxima?

Un gigante con señales visibles desde hace siglos
Betelgeuse ha estado perdiendo masa durante milenios, expulsando material que hoy forma una especie de atmósfera extendida de gas y polvo, más grande que el sistema solar. Las observaciones del Observatorio Europeo Austral (ESO) han mostrado enormes burbujas de gas hirviendo en su superficie, así como una eyección masiva en 2019 que pudo haber sido la causa del misterioso oscurecimiento. Todo esto indica que la estrella está en sus últimas etapas de vida: fusionando elementos cada vez más pesados en su núcleo, desde carbono hasta oxígeno y silicio. Cuando se agote el silicio, en cuestión de días, la estrella colapsará y se desencadenará la supernova. Pero ese proceso podría tardar décadas… o decenas de miles de años más.

¿Y por qué se llama Betelgeuse?
El nombre Betelgeuse tiene un origen tan misterioso como poético. Proviene del árabe Yad al-Jawza, que significa “la mano de al-Jawza”, una figura celestial que en las tradiciones árabes representaba una especie de gigante o cazadora del cielo. Con el tiempo, la palabra Yad (mano) fue malinterpretada por los traductores medievales como bat, que derivó en Betel. Así, Betelgeuse nació de una cadena de errores lingüísticos, pero se mantuvo como el nombre oficial de esta estrella roja brillante en el hombro derecho de Orión.

Cuando Betelgeuse explote, no será un cataclismo, sino un espectáculo de luz y energía sin precedentes en la historia moderna. Nos regalará un show cósmico que cruzará fronteras y generaciones, inspirando a miles de personas a mirar el cielo con curiosidad y preguntas. Porque en un universo que parece eterno, cada estrella que muere nos recuerda lo vivos que estamos. ¿Y tú, estarás listo para ver una estrella morir y renacer en forma de luz?




