Contundentes ilustraciones de crítica social que nos muestran lo que está mal en la actualidad

Ilustrar la catástrofe no es fácil… pero el artista polaco Pawel Kuczynski se atrevió a hacerlo, para llevar al mundo un mensaje muy necesario.

Muchos geniales artistas contemporáneos han estimulado su creatividad para poder elaborar ilustraciones de crítica social cargadas de mensajes contundentes que buscan crear conciencia sobre los problemas actuales.

Así, artistas como el polaco Pawel Kuczynski ilustran –literalmente– la catástrofe que vivimos en la sociedad actual. En sus ilustraciones, como en toda obra de crítica social, hay algo de brutal y que da miedo ver, pues no son sólo un reproche a las empresas o a los políticos sino, fundamentalmente, a nuestros propios actos.

ilustraciones-critica-social-adiccion-redes-sociales

Podemos ver, de esta manera, los dos lados de la moneda: escenas de desigualdad, demagogia e incluso de represión política; y representaciones de la adicción a los celulares y a las redes sociales, que si bien ha sido ocasionada por la negligencia de las grandes tecnoempresas, no es menos cierto que son nuestros hábitos los que la incentivan. Porque en el mundo de Kuczynski no todo es culpa de las grandes cúpulas, sino también de nuestros hábitos. Por eso, en sus ilustraciones retrata a la tecnología como una especie de nueva religión, enajenante y dañina, de la que somos férreos devotos por convicción.

Pero tal visión no es cerrada ni prejuiciosa, pues Kuczynski piensa que:

Facebook y otras innovaciones tecnológicas son sólo herramientas. Depende de nosotros el propósito por el cual las usaremos. 

Lo que dice tiene un un paralelo en su obra, pues como demuestran algunas de sus ilustraciones, también hay posibilidad de “salir de la caja” y cambiar nuestro chip. 

ilustraciones-critica-social-adiccion-redes-sociales

 

Sigue bajando para ver más de sus ilustraciones de crítica social (aunque te advertimos que si eres sensible podrías sentirte algo ofendido, pues Kuczinsky dispara balas de ácida verdad).

 

ilustraciones-critica-social-adiccion-redes-sociales

ilustraciones-critica-social-adiccion-redes-sociales

  ilustraciones-critica-social-adiccion-redes-sociales

ilustraciones-critica-social-adiccion-redes-sociales

ilustraciones-critica-social-adiccion-redes-sociales

ilustraciones-critica-social-adiccion-redes-sociales

ilustraciones-critica-social-adiccion-redes-sociales

  ilustraciones-critica-social-adiccion-redes-sociales

ilustraciones-critica-social-adiccion-redes-sociales

ilustraciones-critica-social-adiccion-redes-sociales

 

ilustraciones-critica-social-adiccion-redes-sociales

ilustraciones-critica-social-adiccion-redes-sociales

ilustraciones-critica-social-adiccion-redes-sociales

ilustraciones-critica-social-adiccion-redes-sociales



Ilustraciones para cuestionar nuestra realidad (e intentar arreglarla)

La obra gráfica de Stephan Schmitz es crítica, pero también inspiradoramente propositiva.

Las ilustraciones de Stephan Schmitz se caracterizan por su sencilles. Sin embargo, sus trazos limpios, colores opacos y formas geométricas son resultado de una confluencia de técnicas que incluyen el uso impecable de la ilusión óptica.

Pero además estas ilustraciones develan las inquietudes de Schmitz, quien sin duda sabe cómo comunicar con su arte y hacernos cuestionar nuestra sociedad, a la par de proponer soluciones e imaginar otras posibilidades en ella. Precisamente, su pulcro estilo es lo que vuelve asequibles sus mensajes y termina por hacernos cómplices de su arte.

Como dijo Schmitz en una entrevista para Ball Pit:

Para hacer el tema y la idea detrás de la ilustración tan claro como sea posible, trabajo con un estilo simple y muy reducido gráficamente. La gente debe ser capaz de “leer” la escena en la imagen en los primeros 30 segundos.

Como sea, el trabajo de este ilustrador conceptual radicado en Suiza habla por sí solo. Estas son algunas de sus más interesantes y contundentes obras gráficas:

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo

ilustraciones-critica-social-stephan-schmitz-arte-contemporaneo