6 tips esenciales para encontrar las mejores semillas de vegetales

Con la primavera en el horizonte, este es el mejor momento para comprar semillas. Aquí te decimos algunas consideraciones para tener en mente en el momento de la compra.

La primavera está a la vuelta de la esquina, y comprar u ordenas semillas es lo mejor que puedes hacer para que se vuelva deliciosa y saludable. Las semillas cuestan mucho menos que los trasplantes y observar como germinan es una experiencia gratificante.

Hay algunos puntos que debes saber antes de comprar semillas. A continuación te decimos cuales:

1. Busca variedades tradicionales y nativas en lugar de híbridos modernos.  Las semillas “heirloom” o tradicionales son polinizadas abiertamente y este factor permite que guardes tu semilla año con año. Puedes no volver a comprar un paquete de semillas nunca más. Pero además de ello, a  los jardineros y cocineros les encantan las variedades tradicionales porque tienden a saber mejor y producen alimentos naturalmente más densos.

2. Busca altos índices de germinación. No es bueno comprar un paquete barato de cientos de semillas si sólo del 67 al 70 por ciento de etas semillas llegan a germinar. Busca germinación superior. Pregunta a la compañía que los vende o averigua en línea el índice de germinación.

3. Conoce tu zona. Cuando compres por catálogo, busca semillas que crezcan bien en tu región o zona específica. De otra manera estarás desperdiciando tu tiempo tratando de crecer algo que no se da bien en tu área. Escoge cultivos que tienen las cualidades requeridas de tu zona.

4. Recuerda que el número de días para que alcancen la madurez es un estimado. Normalmente los catálogos citan un número de días para que cada tipo de semilla llegue a crecer. Recuerda que esto es un estimado o un rango, no una garantía. El número real de días puede ser distinto en cada área debido a las temperaturas y otros factores. Esta es otra buena razón para comprar semillas ahora y poder comenzar a sembrar en el momento perfecto.

5. Ten cuidado con los químicos. Si decides comprar una semilla híbrida, asegúrate que no esté tratada con químicos fungicidas u otros sintéticos. Cuando ordenes, busca específicamente semillas que no estén tratadas. Otra buena razón para escoger semillas tradicionales.

6. Crece lo que comerás o usarás. Si tienes un espacio limitado de cultivo, no lo llenes con cosas que nunca comerás, preservarás o compartirás con otros. El espacio de cultivo es precioso. Si quieres tratar algo nuevo, hazlo. Pero escoge algo que te interese o sepas que consumirás.

Este es un buen catálogo de semillas tradicionales.



Recomendaciones para continuar el milenario arte de guardar semillas (Infográfico)

Un acto de lo más subversivo y discreto contra las corporaciones acaparadoras es el de guardar y hacer tu propio acervo de semillas.

Según el documental que se prepara en Kickstarter llamado Seed, The Untold Story, en el último siglo se ha perdido el 94% de la diversidad de las semillas en el mundo. En los últimos 50 años han estado formándose monopolios que acaparan el tipo de semillas; y ello puede resultar muy peligroso por la cantidad de poder que acumulan ¿imaginas ser prácticamente dueño de la alimentación mundial?

Curiosamente, una de las prácticas que más mermaría el poder de estas corporaciones, como Monsanto, es guardar tus propias semillas que vengan de sistemas de cultivo tradicionales, una costumbre, además, que lleva ya más de 9 mil años en funcionamiento.

Algo así como volver a encontrar sentido en la tierra, incluso si tienes una vida de ciudad, es necesario para salvaguardar la diversidad genética de las semillas que aún quedan.

El sitio survivallife comparte un infográfico con algunos tips para guardar distintas semillas:

Traducción:

Chícharo: deja las vainas hasta que se conviertan en un color café, ponlas en lugar seco para que se sequen.

Melón: cuando la fruta se haya secado, remueve las semillas suavemente. Pasa tus dedos con delicadeza y quita la membrana de las semillas.

Pepino: Extrae las semillas cuando el pepino esté muy maduro y amarillo.

Pimiento: colecta las semillas cuando comience a marchitarse (apachurrarse)

Girasol: la mayoría de las semillas de girasol son híbridos.  Pon la cabeza de las flores para abajo en un lugar seco; una vez seco, remueve las semillas y mantenías secas hasta plantarlas.

Lechuga: deja que las semillas se sequen en las hojas de la planta. Haz como una clase de bolsa con las hojas de la lechuga de manera que las semillas queden guardadas; asegúrate solo de guardar las semillas de aquellas lechugas que no se  hayan marchitado tan rápido.

 

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Las 7 súper semillas que necesitas añadir a tu dieta cotidiana

Sus minerales, fibra y grasas saludables contribuyen a la mejora de la salud intestinal, a prevenir enfermedades crónicas, entre otras.

Las semillas han cobrado gran importancia en la alimentación de gran parte de la población en los últimos años. Gracias a su textura, color, sabor y valor nutricional, las semillas se destacan a la hora de probar un platillo.

La función típica de la semilla es retardar el crecimiento de la planta en caso de que las condiciones no sean favorables, y así darle el tiempo necesario para su dispersión. Cada especie logra su objetivo de maneras diferentes: algunas, producen gran cantidad de semillas a fin de envolverse en capas duras que, con las lluvias y el frío invernal, se van ablandando para germinar.

Por lo que, al integrarlas en nuestra dieta desde ese entonces, es posible gozar de las propiedades nutritivas desde antes de su germinación. Sus minerales, fibra y grasas saludables contribuyen a la mejora de la salud intestinal, a prevenir enfermedades crónicas, entre otras.

En caso que estés buscando las semillas ideales para integrarlas a tu dieta, estas son las básicas que necesitas conocer:

Las semillas de amapola brindan, además de textura, sabor y color, grandes cantidades de calcio, fósforo, hierro, zinc, folato y niacina. Sin embargo, hay que tener cuidado ya que las semillas contienen morfina y codeína.

Las semillas de sésamo (o ajonjolí) son una fuente principal de proteína, vitamina B1, cobre, manganeso, calcio, magnesio, fósforo y hierro. Además, se le conocen como antioxidantes que contienen altos niveles de fitosteroles, los cuales reducen el colesterol. Tienen un sabor similar al almidón, por lo que puede usarse en ensaladas, noodles, tofu, pescado, gallina, entre otros.

Las semillas de chía cuentan con grandes cantidades de hierro, calcio, fósforo y potasio. Sus propiedades nutricionales incluyen niveles altos de antioxidantes, grasas poliinsaturadas, ácidos grasos omega 3, entre otros.

Las semillas de girasol tienen grandes cantidades de proteínas, fibras, vitamina E, cobre, vitamina B1, magnesio y selenio. Son ideales para comerse solas, como snack, ensaladas, granola, cereal, arroz y barras energéticas. Pruébalas con mantequilla de maní en un sándwich.

Las semillas de cáñamo y la marihuana provienen de la misma especie; sin embargo, el primero no contiene tetrahidrocannabinol (THC), la sustancia psicoactiva de la marihuana. Están compuestas por proteínas, ácidos aminoesenciales, vitamina E, fósforo, potasio, sodio, magnesio, azufre, calcio, hierro y zinc.

La planta de lino tiene una abundante cantidad de ácidos grasos omega 3, folato, entre otro. Brinda un sabor único al yogurt, smoothies, cereal, ensalada, pasta, sopa, galletas, crackers, etcétera.