Las “comunidades de transición” son parte de un movimiento que cada vez cobra más importancia. Creado por Louise Rooney y popularizado por Rob Hopkins, la propuesta de esta iniciativa es dotar de control a las comunidades agrícolas para soportar el doble desafío del cambio climático y el declive del petróleo.

Los que participan en el proyecto (que cada vez son más alrededor del mundo) se dedican a generar conciencia de la vida sustentable y a ayudar a gestar adaptación ecológica local en un futuro cercano. Alientan a las comunidades a buscar métodos para reducir el uso de energía, al igual que su participación en largas cadenas de abastecimiento que son completamente dependientes de combustibles fósiles para la producción de artículos esenciales. Uno de los lemas del movimiento es “Alimentos a pie, no alimentos a millas”. Hasta ahora, las iniciativas han incluido la creación de huertos comunitarios para el cultivo de alimentos y de empresas de intercambio de residuos, e incluso la reparación y reciclaje de objetos antiguos (en lugar de tirarlos a la basura). En pocas palabras, las comunidades de transición enseñan a otras comunidades a ser autosuficientes y respetuosas con los recursos naturales.

intransitionlogoLa ideología central del movimiento de las comunidades de transición es la idea de que una vida sin petróleo podría ser mucho más agradable y satisfactoria que la actual. Ello conlleva cambiar nuestra mentalidad y darle cabida a la idea de que la próxima era después del petróleo barato es más una oportunidad que una amenaza, y diseñar un futuro en donde produzcamos bajas emisiones de carbono para, así, ser prósperos y resistentes; diseñar un lugar mucho mejor para vivir que la actual cultura del consumo alienado, basado en la codicia, la guerra y el mito del crecimiento perpetuo.

En muchos lugares, un aspecto esencial de la transición es que el trabajo de transición exterior debe ir acompañado de transición interna. Con el fin de avanzar en las vías de descenso de energía de manera eficaz, tenemos que reconstruir nuestras relaciones con nosotros mismos y con el mundo natural. Ello requiere centrarse en el corazón y el alma de la transición.

El número de comunidades que participan en el proyecto es cada vez mayor y muchas de ellas están en vías de convertirse en comunidades “oficiales” de transición, cualidad que les permite compartir sus ideas con otras comunidades para que luego ésas las compartan con otras, y así sucesivamente. En Inglaterra, los medios de comunicación han puesto en marcha una serie llamada The Archers en la BBC Radio 4, que ilustra la evolución que ha tenido el movimiento.