7 alimentos que favorecen naturalmente tu concentración mental

La concentración mental también se favorece con lo que comes. Aquí una lista con 7 alimentos que ayudan tanto a mejorar tu atención como, en general, a la salud de tu cerebro,

La concentración es una de las capacidades cognitivas que más beneficios trae a nuestra vida diaria, en muy diversos ámbitos, pero al mismo tiempo no es muy fácil conseguirla, ejercitarla. Como uno de esos hábitos virtuosos de la antigüedad, obtenerla requiere disciplina, voluntad, perseverancia incluso.

Una de las maneras de entender la concentración es que se trata de un punto de encuentro entre la mente y el cuerpo, una zona compartida y creada por la cooperación de ambos que, además, rinde beneficio también para los dos.

Por esa razón es posible hablar de alimentos que potencian la concentración, en buena medida porque su consumo permite mantener a nuestro cuerpo en el equilibrio necesario para que la mente pueda enfocarse en lo que queremos. Así, por ejemplo, si no se tiene hambre, pues simplemente no se piensa que se tiene hambre (una sensación que cuando ocurre difícilmente nos permite pensar en otra cosa).

La lista que presentamos se compone de alimentos que tienen una o dos de estas características en común: tienen suficientes nutrientes y fibra para saciar el apetito y, por otro lado, son ricos en ácidos grasos, los cuales favorecen las conexiones en el cerebro.

1. Aguacate

El aguacate es rico en grasas monoinsaturadas, cuyo beneficio se da tanto en el cerebro (mejorando la comunicación neuronal) como en el corazón (limpiando las arterias y, por lo mismo, mejorando la circulación sanguínea al cerebro).

2. Yogur

Uno de los alimentos lácteos más populares, el yogur posee un aminoácido conocido como “tirosona”, responsable de la producción de neurotransmisores como la dopamina y la noradrenalina, imprescindibles para el sentido de alerta y la memoria.

3. Plátano

Los altos niveles de potasio, magnesio, vitamina C y fibra hacen del plátano un alimento inmejorable para la salud cerebral, pues todos esos elemento son conocidos por su efecto en la memoria. Asimismo, la vitamina B6, también presente en dicho fruto, ayuda en la producción natural de serotonina, norepinefrina y dopamina, neurotransmisores relacionadados con la concentración.

4. Té

Además de la cafeína (presente en otros alimentos como el chocolate y el café), el té posee un aminoácido propio, la L-theanina, que mejora el sentido de alerta, el tiempo de reacción y la memoria.

5. Verduras de hoja verde

Verduras como la espinaca, la arúgula, las acelgas y otras similares, caracterizadas por la intensa coloración verde de sus hojas, tienen una rica combinación de antioxidantes y vitaminas C, E y A que según algunas investigaciones evita el decaimiento de la atención mental.

6. Huevo

El huevo posee aminoácidos esenciales para el cerebro que, sin embargo, nuestro cuerpo no puede producir naturalmente. En especial su yema es especialmente nutritiva para este órgano, por la colina y luteína que favorecen la memoria, el pensamiento y otras funciones cognitivas.

salmon

7. Salmón

El salmón es conocido por su alta concetración de omega-3, ácidos grasos que fortalecen las conexiones neuronales. Asimismo, otras grasas benéficas de este pescado previenen enfermedades como la demencia y las embolias.

[Huffington Post]



Este sencillo test te revelará qué tan propenso eres a sufrir un infarto cerebral

Nuestra salud cerebral está asociada con algunas capacidades motrices. ¿Tú puedes pararte sobre una pierna?

Cuando existe una falta de irrigación sanguínea al cerebro puede producirse un infarto cerebral, también conocido como derrame cerebral. En este fenómeno suele morir una parte del cerebro, por lo que sus efectos son irreversibles. 

Según la Organización Mundial de la Salud el infarto cerebral podría convertirse en la primer causa de muerte para el 2020 en el mundo. 

Las personas que más son propensas a sufrir un derrame cerebral son las que sufren de presión arterial elevada, diabetes, obesidad o sobrepeso y problemas cardiacos. Y según un nuevo estudio de investigadores de la Universidad de Tokio existe una fuerte correlación entre las personas que no pueden permanecer mucho tiempo parados únicamente sobre una pierna. 

En el estudio se analizaron a 1, 300 personas. Aquellas que no pudieron sostenerse al menos 20 segundos sobre una pierna (1/3 del grupo) registraron más problemas cognitivos. Pero además, este fenómeno está asimismo relacionado a una mayor propensión a un infarto cerebral, según los investigadores.



Un estudio comprueba que comemos peor que nuestros abuelos

Los alimentos procesados con alto contenido de azúcar, grasa y almidón están impulsando el aumento de comidas poco saludables.

La globalización ha traído cosas muy positivas, como la expansión en las tecnologías de la información que diversifican las plataformas para la libertad de expresión. También la comunicación antes casi impensable, y en tiempo real, de personas que se encuentran en distintas partes del mundo. 

Sin embargo, como casi todo, la parte oscura de la globalización está presente y está estrechamente relacionada con la expansión en el poder de las corporaciones, que han alienado ideologías y creencias, además de hábitos de consumo, entre ellos, el del alimento. Es común escuchar que la dieta de nuestros abuelos solía ser mucho más sana que las de las nuevas generaciones, ¿pero qué tanto es verdadero? 

Según uno de los nutriólogos más importantes del mundo, Dariush Mozaffarian, el decano de la Escuela Friedman de Ciencias y Políticas de Nutrición de la Universidad Tufts, y citando un estudio que coescribió para le edición de marzo de la publicación especializada The Lancet Global Health:  “La globalización” de las dietas occidentales, en las que un pequeño grupo de compañías de alimentos y agricultura tienen un poder desproporcionado para decidir lo que se produce, está causando parcialmente el cambio hacia una alimentación no saludable” “Los alimentos procesados con alto contenido de azúcar, grasa y almidón están impulsando el aumento de comidas poco saludables.”

Los países que han empeorado su dieta 

Según Mozaffarian, los países pobres en el África subsahariana y Asia han visto el aumento más rápido en el consumo de alimentos poco saludables. China y la India registraron los aumentos más altos en consumo de alimentos poco saludables.

Países que mejoraron su alimentación

La situación mejoró levemente en Europa Occidental y América del Norte.

“La mayoría de los esfuerzos globales de nutrición se han enfocado en las calorías”, dijo Mozaffarian a la Fundación Thomson Reuters. “Necesitamos enfocarnos en la calidad de las calorías para los países pobres, no solo en la cantidad”(…)“Los jóvenes están creciendo con dietas mucho peores que sus padres o abuelos”.



Descubre las cantidades adecuadas de la canasta básica de alimentos

Con tan sólo un bocado, los alimentos brindan una sensación de confort y bienestar que es capaz de optimizar tanto el funcionamiento como el autocuidado del cuerpo.

La alimentación es tanto una de las necesidades básicas como uno de los grandes placeres de la vida. Con tan sólo un bocado, los alimentos brindan una sensación de confort y bienestar que es capaz de optimizar tanto el funcionamiento como el autocuidado del cuerpo.

Por lo que es indispensable prestar atención adecuada a aquellos productos que ingerimos a nuestro cuerpo. En especial si se trata de alimentos  rodeados de mitos y dudas. Tales como:

Mantequilla. Lo ideal es evitar la mantequilla y remplazarla con productos con baja grasa poliinsaturada. Puedes consumirla en pequeñas dosis, y así reducir los riesgos de incrementar los niveles de colesterol en la sangre.

Leche. Procura consumirla desnatada o semi-desnatada, una vez al día. Esto brindará un tercio de la cantidad de calcio que necesitas.

Huevos. Debido a su cantidad de colesterol, es recomendable limitar su consumo. Por otro lado, los huevos cuentan con toda clase de nutrientes, tales como las vitaminas y las proteínas. Ayudan a controlar la sensación del apetito. El consumo recomendado es de tres veces a la semana.

Aceite de oliva. Se trata del súper ingrediente para mejorar la salud. Su principal uso es en ensaladas. Por lo que la dosis recomendada es entre una y dos cucharadas al día.

Carbohidratos. Estos deberían ser alrededor del 50 por ciento del consumo de la comida en general. En especial si provienen de alimentos integrales. Sin embargo los carbohidratos simples incrementan el riesgo de sufrir de obesidad y otras enfermedades como diabetes y cáncer. Por lo que no es recomendable consumir grandes cantidades de pastas, arroz y pan blanco, ya que se digieren rápidamente liberando azúcar directamente en el flujo sanguíneo.

Carne procesada. Está bien si se consume con moderación, y así se evita riesgos de sufrir enfermedades cardiovasculares, cáncer en los intestinos y otros. Lo ideal es consumirlo sólo un par de veces a la semana si en verdad no hay otra opción (pero no más).

El vino tinto en pequeñas cantidades es bueno para la salud del corazón. Sin embargo, en grandes cantidades, se eleva el riesgo de desarrollar cáncer y otras enfermedades. Por lo que se recomienda consumir una copa de vino tinto al día, con un descanso de un par de días a la semana.

Yogurt. Siempre y cuando sea de sabor natural, el yogurt permite reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes; así como de ayudar a bajar el exceso de peso. Consúmelo regularmente.

Jugo de frutas natural. Los jugos comerciales tienden a tener grandes cantidades de azúcar (cerca de diez).

El pan es bueno para ti, siempre y cuando sea en proporciones moderadas. Por ejemplo, entre dos y cuatro rebanadas al día.

Cafeína. Entre dos y cuatro copas de café o té es bueno para tu salud; sin embargo, es indispensable revisar las calorías en caso de que incluyan otros productos como la leche.

Chocolate oscuro (sin azúcar) es bueno para el corazón, ya que disminuye la glucosa de la presión sanguínea.

 

 



¿Cómo se alimenta cada país del mundo? (Este mapa te lo dice)

Este proyecto nos permite cuestionarnos no sólo sobre la valiosa diversidad cultural, sino la importancia que implica el consumo local de nuestros productos.

¿Podrías reconocer los alimentos típicos de la mayoría de los países? Probablemente, si se mencionara a Francia, vendría a la mente sus vinos y quesos; Rusia, el vodka y el caviar; India, las incontables especias como el curry; China, sus fideos y arroces; México, el tequila y sus tortillas; España, sus carnes frías y la paella; Italia, las pastas y su café; Canadá, su salmón y arenques; Venezuela, las arepas y las hallacas; Argentina, carnes asadas y las empanadas; Perú, sus ceviches; Alemania, salchichas y cerveza; Bélgica, sus papas fritas; Chile, sus mariscos y el pisco; entre muchos más.

En el mundo existe una amplia variedad de sabores que transmiten la riqueza del planeta, el placer que inicia con el apetito y la salud de varias familias encargadas del procesamiento de los alimentos. Por ello, el fotógrafo Henry Hargreaves y la estilista de comida Caitlin Levin han decidido hacer mapas de diversos países del mundo con sus respectivas comidas tradicionales. Lo interesantes es que estos planos están hechos con comida real.

 

El objetivo de este par es conocer y comprender de una manera distinta la identidad y la cultura de un lugar, para que las personas puedan unirse. En el video que les compartimos, Caitlin menciona: “Usamos diferentes tipos de quesos para Francia (por mencionar algunos: brie, quesos suaves, queso azul. Decidimos hacer a EE.UU. con maíz porque este país es conocido por su importante uso de esta semilla en la comida procesada.”

Este proyecto nos permite cuestionarnos no sólo sobre la valiosa diversidad cultural, sino la importancia que implica el consumo local de nuestros productos. Se trata de una llamada de atención al porvenir de los implicados en la inocuidad de los alimentos que llegan a nuestro hogar.

 



Estos son los alimentos que debes evitar si te preocupas por el medio ambiente

A través de estos pequeños movimientos, actualmente se cuenta con alternativas ecológicas que reducen al máximo la destrucción de nuestro planeta

Ante el abuso de los recursos del planeta, numerosas minorías han procurado mover cielo, mar y tierra como un llamado de atención a esta situación. A través de estos pequeños movimientos, actualmente se cuenta con alternativas ecológicas que reducen al máximo la contaminación, el uso excesivo de minerales del suelo y la sobreexplotación de los ecosistemas naturales, entre otros.

No obstante, falta todavía un largo camino que recorrer, y a cada uno de nosotros le corresponde caminarlo. Esto es posible mediante alternativas accesibles como por ejemplo, comenzar a usar vasos y envases de vidrio (en vez de plástico), llevar el mandado en bolsas de tela y reciclar papel o ropa, entre otros, e inclusive, a través de reducir el consumo de algunos ingredientes nocivos para el medio ambiente. Ejemplos:

El café convencional. Muchas casas cafetaleras usan pesticidas, herbicidas, fungicidas y fertilizantes químicos que, además de filtrarse a los subsuelos, destruyen hábitats enteros.

Carne de res. El maíz y la soya que se usan para alimentar a las vacas están contaminadas por pesticidas y otros tóxicos.

Aceite de palma. Se encuentra normalmente en galletas, crackers y sopas. Es el causante de deforestaciones en las selvas de Malasia, destruyendo así el hábitat de numerosas especies, como el orangután.

Atún de aleta azul. Es el atún más popular en los restaurantes de mariscos y comida oriental; sin embargo, su número se ha reducido considerablemente en los últimos años. Además, contiene altos niveles de mercurio. 

Maíz genéticamente modificado. Los productos genéticamente modificados destruyen hábitats, maltratan los suelos, rompen los ciclos de nutrición, contaminan el agua y el aire, entre otras consecuencias graves para el medio ambiente.

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