No sólo es un síntoma de las embarazadas, los antojos son una necesidad del cuerpo.Aunque la creencia generalizada es que los antojos sirven para apoyar el crecimiento embrionario, su origen está en el cerebro, donde se reordenan los circuitos neuronales relacionados con la motivación y el deseo que impulsan a comer productos dulces y calóricos, pero no es todo.
El cuerpo humano es un bello y complejo sistema en el que las necesidades nutricionales se manifiestan, principalmente, en antojos sin que nosotros seamos consciente de ello. Si tu cuerpo necesita una dosis de serotonina, por ejemplo, probablemente te lo haga saber con antojo de chocolate o algo dulce; si necesita proteína, un plato de frijoles o alguna leguminosa te vendría bien.
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He aquí 7 antojos que tu cuerpo te pide cuando tiene una necesidad específica
Desde lo más simple a lo más elaborado, aquel sabor que, de pronto, recuerdas de tu infancia, casi cualquier cosa vale para provocarnos una enorme necesidad de volver a tomarlo. Si crees que, todo radica en tu mente, estás muy equivocado, los responsables de ese impulso relacionado con la comida son nada más y nada menos que microbios que habitan en tu intestino, aunque muchas veces se debe a una comunicación de si has comido suficiente o si aún necesitas ciertos tipos de nutrientes. Aquí te decimos por qué los tienes:
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Cuando se te antoja arroz y frijoles, necesitas alimentar a tus músculos
La lisina y la metionia son aminoácidos que el cuerpo requiere para su funcionamiento, sin embargo, es incapaz de producirlos. Los frijoles tienen lisina; el maíz, trigo y arroz, metionina.
Desde el siglo pasado, un buena plato de frijoles con arroz se traducía en una buena fuente de nutrientes, y es así. Si quieres proteína (y más músculo), no dudes en comer un un tazón de Moros con cristianos.
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Cuando se te antoja chile, necesitas refrescarte
Puede sonar extraño pero en realidad es lógico. La sudoración que provoca la capsaicina, principal componente químico de los chiles, va de la mano con los climas calientes. Al sentir altas temperaturas, el cuerpo comienza a termoregularse por medio del sudor que provoca la picazón causada por la ingesta de chile.
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Cuando se te antoja hielo, probablemente necesites hierro
Cuando te apetece masticar hielo, ¡cuidado!, puede ser anemia. El hierro es uno de los principales minerales que previenen la anemia, y no de los síntomas de esta enfermedad es la inflamación de lengua y boca. Cuando ansías llevarte a la boca un cubo de hilo puede ser para mitigar esta inflamación.
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Cuando se te antoja un té de jengibre, tu corazón no está muy bien
Ya son conocidas sus bondades: quita el dolor de cabeza, calma la tos, suprime la náusea, entre otras cosas… Pero recientemente se descubrió que esta maravillosa raíz es capaz de reducir los coagulos en el corazón, bajar los niveles de colesterol y fortalecer los músculos cardiacos.
- Cuando se te antoja cafeína, necesitas un analgésico
La combinación puede sonar explosiva y peligrosa, pero se ha comprobado que la cafeína potencia el efecto de los analgésicos. Además, se le atribuyen cualidades antidepresivas e incluso estimulantes del sueño, ¿se te antoja una humeante taza de café?
