El volcán Kanlaon volvió a sacudir Filipinas con una segunda explosión en apenas siete días. Una columna de ceniza de 2.5 kilómetros se elevó sobre el cráter la noche del 26 de febrero, acompañada de fragmentos incandescentes y flujos piroclásticos que descendieron por sus laderas. Más allá del espectáculo natural, el evento plantea preguntas inevitables: ¿por qué este volcán es tan activo?, ¿qué está ocurriendo bajo la isla de Negros?, ¿y qué nos dice esto sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico?
¿Qué pasó con la segunda erupción del volcán Kanlaon?
El 26 de febrero de 2026, a las 7:04 p.m. hora local, el volcán Kanlaon registró una erupción explosiva moderada que duró aproximadamente dos minutos, según el Philippine Institute of Volcanology and Seismology (PHIVOLCS). La columna de ceniza alcanzó los 2,500 metros sobre el cráter y se desplazó hacia el suroeste. Además, se observaron proyectiles balísticos incandescentes alrededor del cráter y corrientes de densidad piroclástica que avanzaron hasta 2 kilómetros por las laderas este y sureste.
Quizá te interese leer: El Anillo de Fuego despierta: la erupción del volcán Kanlaon en 2 minutos que sacudió Filipinas

Este episodio ocurrió exactamente una semana después de otra explosión similar el 19 de febrero. El volcán permanece en Nivel de Alerta 2 (inquietud moderada) en una escala de 0 a 5. Existe una zona de exclusión permanente de 4 kilómetros alrededor del cráter debido al riesgo de explosiones súbitas, caída de ceniza, flujos calientes y lahares en caso de lluvias intensas.
¿Por qué ocurrió y qué pasa bajo la superficie?
El detonante inmediato parece estar relacionado con acumulación de gases. Días antes de la erupción, los niveles de dióxido de azufre (SO₂) mostraban variaciones que sugerían un posible bloqueo en el conducto volcánico. Cuando el gas no puede escapar libremente, la presión interna aumenta hasta fracturar la roca superior y liberarse de forma explosiva. Es un mecanismo natural: acumulación de presión, ruptura, liberación.
LOOK: A moderately explosive eruption at the summit crater of Kanlaon Volcano occurred at 07:04 PM today (26 February 2026) and lasted two (2 minutes) based on the seismic and infrasound records. This event generated a plume that rose 2,500 meters above the crater before drifting… pic.twitter.com/FTbY2Qhm9I
— PHIVOLCS-DOST (@phivolcs_dost) February 26, 2026
Pero la historia profunda es tectónica. Filipinas se ubica en una zona de subducción donde la placa del Mar de Filipinas se hunde bajo la placa Euroasiática. Este proceso funde materiales en el manto superior, generando magma que asciende. El Kanlaon, con más de 30 erupciones registradas desde 1819, forma parte de una cadena volcánica en la isla de Negros. Su estructura de estratovolcán, con múltiples conductos y sistemas hidrotermales activos, facilita erupciones relativamente frecuentes.
¿Por qué el Kanlaon es tan activo?
El Kanlaon no es un volcán aislado ni excepcional en su comportamiento dentro del contexto regional. Filipinas alberga 24 volcanes activos. La actividad constante responde a tres factores principales: subducción intensa, abundante agua subterránea que favorece explosiones freáticas (de vapor) y una historia geológica que mantiene conductos parcialmente abiertos.

A diferencia de volcanes que pasan siglos inactivos y luego liberan energía de forma devastadora, el Kanlaon suele liberar presión de manera intermitente y moderada. Esta dinámica puede interpretarse como un sistema que ajusta tensiones gradualmente. No elimina el riesgo, pero reduce la probabilidad de acumulaciones extremas prolongadas.
¿Qué podría pasar ahora?
Los científicos vigilan sismicidad, deformación del terreno y emisiones de gas durante las próximas 24 a 72 horas. Si aumentan los sismos volcánicos, se detecta mayor inflación del edificio volcánico o crecen las columnas eruptivas, el nivel de alerta podría elevarse a 3. Eso implicaría mayor probabilidad de erupciones explosivas y posibles evacuaciones preventivas.

En el corto plazo, el riesgo principal sigue siendo la caída de ceniza en comunidades cercanas, afectaciones respiratorias y peligro para la aviación dependiendo de la dirección del viento. En caso de lluvias intensas, la ceniza acumulada puede transformarse en lahares, corrientes de lodo volcánico capaces de arrastrar infraestructura.
¿Dice algo sobre el Cinturón de Fuego?
Es inevitable que surjan interpretaciones más amplias cuando varios volcanes del Cinturón de Fuego muestran actividad en periodos similares. Esta región concentra el 75% de los volcanes activos del mundo y alrededor del 90% de los terremotos globales. La energía tectónica allí es constante. Desde una perspectiva científica, cada volcán funciona como un sistema local. No existe un “interruptor global” que conecte directamente al Kanlaon con volcanes en América o Japón.

Sin embargo, el hecho de que múltiples sistemas estén activos recuerda que el Cinturón de Fuego es una frontera dinámica entre placas gigantescas en movimiento continuo. No es una señal apocalíptica, es evidencia de que la tectónica planetaria está operando con normalidad. La sensación de simultaneidad puede generar inquietud, pero responde más a la escala del sistema que a una coordinación oculta. El planeta recicla su corteza mediante subducción y vulcanismo desde hace millones de años. Cada erupción es parte de ese proceso profundo.

La erupción del Kanlaon es el resultado de presión acumulada, dinámica de subducción y la naturaleza estructural de un estratovolcán activo. Dos explosiones en una semana no significan necesariamente un evento catastrófico inminente, pero sí un periodo de vigilancia intensa. El Cinturón de Fuego no envía mensajes secretos; manifiesta la energía interna de la Tierra liberándose donde las placas chocan. Comprenderlo no elimina el asombro, pero lo coloca en perspectiva: vivimos sobre un planeta en permanente transformación, y cada erupción es una ventana a su funcionamiento más profundo.




