Mira cómo las mineras se llevan todas las ganancias en México (Infográfico)

Tienen la ventaja de reportar menos ganancias de las que extraen; y de miles de millones de pesos pagan menos de 1% en forma de impuestos y concesiones.

En los últimos años la extracción minera ha ido ganándose el repudio de la población… Primero por que sus implicaciones ambientales son muy altas; también por que los costos humanos son indignantes, pues los mineros se exponen a un gran peligro diariamente. Las personas que fueron en algún momento dueñas de esas tierras reciben muy pocas compensaciones y las comunidades cercanas suelen recibir  contaminación y pocos beneficios económicos. En fin, las mineras suelen tener muchas condescendencias del gobierno, pero, ¿Qué hay del cliché sobre que estas prácticamente se quedan con la totalidad de las ganancias por explotar recursos naturales de todos?

En México investigadores del Centro de Análisis e Investigación Fundar y la Auditoría Superior de la Federación (ASF) han alertado que los concesionarios mineros no están obligados a esclarecer el volumen de su producción. SinEmbargo ha elaborado una tabla que nos muestra que el dinero pagado por las mineras en formas de concesiones o impuestos no llegan a 1%. De los más de 1.2 billones de pesos que recaudaron entre 2008 y 2013, las mineras dieron a los mexicanos (gobierno) solo el el 0.6 por ciento.

Ahora, imagina que ese 0.6% viene de un cifra que podría ser mucho mayor, pues las mineras tienen un margen legal que les permite reportar menos ganancias de las que hacen. En México hay 26 mil 064 títulos de concesiones en una superficie total de 30.68 millones de hectárea; pero solo se hacen 200 visitas de inspección anuales.

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A nivel medioambiental

México es también el país con más conflictos mineros de todo América Latina, con 80 conflictos socio ambientales y 22 laborales. Hace un año Grupo México, una de las concesionarias mineras más grandes del país, contaminó el río Sonora (la multa sobre este incidente fue mínima). Esta misma empresa es la responsable de la tragedia en Pasta de Conchos, en el 2006, cuando 65 mineros quedaron atrapados; fueron solo rescatados los cuerpos de unos cuantos.   

La industria minera es cada vez más menos justificable, sobre todo por sus implicaciones ambientales, mayormente de la que se hace a cielo abierto. Pocas compañía disfrutan de los beneficios de los recursos naturales comunes, con una condenscendencia absoluta por parte del Estado y un margen descabellado de ganancias a costa del medio ambiente.

[SinEmbargo]

 



¡No más contaminación minera! Apoyemos a esta comunidad indígena en Oaxaca

La minería en su conjunto produce toda una serie de contaminantes gaseosos, líquidos y sólidos, que de una forma u otra van a parar al suelo.

Fotografía: http://juliamarcelamendez.blogspot.mx/

La actividad minera se ha considerado como uno de los principales contaminantes del medio ambiente. Esto debido a que, según la data de la Universidad de Castilla-La Mancha –UCLM–, esta actividad ha afectado negativamente la composición de los suelos y campos acuíferos de regiones cercanas. 

El suelo de las regiones mineras no sólo recibe los desechos sólidos y líquidos derivados del uso humano, también aguas ácidas que contienen metales pesados de mineralizaciones sulfuradas aflorantes; lo cual ha resultado en daños agresivos y devastadores en el medio ambiente. ¿De qué otra manera el suelo podría recibir el uso intensivo de nitratos, fosfatos y metales pesados como el plomo, y la exposición recurrente a cenizas de carbón, hidrocarburos –procedentes del transporte–, radionucleidos artificiales, y gases derivados de la combustión de carbón? 

Para la UCLM, la actividad minera produce los siguientes efectos: 

La minería en su conjunto produce toda una serie de contaminantes gaseosos, líquidos y sólidos, que de una forma u otra van a parar al suelo. Esto sucede ya sea por depósito a partir de la atmósfera como partículas sedimentadas o traídas por las aguas de lluvia, por el vertido directo de los productos líquidos de la actividad minera y metalúrgica, o por la infiltración de productos de lixiviación del entorno minero: aguas provenientes de minas a cielo abierto, escombreras (mineral dumps), etc., o por la disposición de elementos mineros sobre el suelo: escombreras, talleres de la mina u otras edificaciones más o menos contaminantes en cada caso.

En otras palabras, los gases contaminantes de origen minero resultan en lluvia ácida –cargada en ácidos fuertes como el sulfúrico o el sulfuroso–, la cual, a su vez, produce un efecto devastador sobre la vegetación, el suelo, aguas continentales, muerte de peces y otras especies animales. De hecho, la lluvia ácida produce efectos significativos de la alcalinidad del suelo

 

Cuando el suelo contiene abundantes carbonatos tiene una alta capacidad de neutralizar estos efectos, mediante la formación de sulfato cálcico y liberación de CO2. A su vez, el CO2 liberado en el proceso puede combinarse con el agua del suelo produciendo ácido carbónico y bicarbonatos, que en todo caso son menos fuertes que los ácidos derivados del azufre. Así pues, en ausencia de agentes neutralizadores (carbonatos) la lluvia ácida acaba produciendo una acidificación del suelo, que degrada y oxida la materia orgánica que contiene, reduciendo considerablemente su productividad agronómica y forestal. Además, puede producir tanto la movilización de algunos componentes a través de la formación de sales solubles, como la inmovilización agronómica de otros, que pueden pasar a formar compuestos insolubles, no biodisponibles.

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http://constructoraindustrialyminas.com/

¿Mineras en México? El caso de la ciudad Ixtepec, en Oaxaca

Actualmente existen alrededor de 300 proyectos mineros en el país, concentrándose principalmente en Durango, Chihuahua, Guanajuato, Saltillo, San Luis Potosí, Zatatecas, Taxco, la Cuenca del Río balsas, la Sierra de Querétaro, Oaxaca y Chiapas. La mayoría de estos proyectos son de empresas internacionales, lo cual ha causado precios bajos de los metales en el mercado, la aplicación de nuevas tecnologías que evitan el uso de metales tradicionales y el cuidado de las tierras nacionales. 

 

Frente a esta situación crítica, numerosas comunidades indígenas buscan frenar proyectos mineros en sus tierras. Como por ejemplo, los habitantes de la ciudad Ixtepec, en la región del Istmo de Tehuantepec –Oaxaca, México– se ha rebelado en contra de la actividad minera. Con la consigna “No a la mina. Sí a la vida y territorio”, esta región “no permitirá que sus recursos naturales, medio ambiente y sociedad sean contaminados por los trabajos de explotación a cielo abierto que pretende realizar el consorcio Plata Real, filial de la canadiense Linear Gold Corporation.

“¡Ixtepec sin minas!” y “Si amas la vida, ¡di no a la mina!”, son los principales mensajes que esta comunidad oaxaqueña manda para defender los territorios de ganaderos y agricultores. De hecho, a bordo de tractores y a pie, puntualizaron que “sus tierras no serán destinadas a ‘proyectos de muerte'” –refiriéndose a los proyectos que se pretenden instalar en su comunidad, uno minero y otro hidroeléctrico–. 

Este proyecto minero fue concensionado durante el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, cuando la empresa Plata Real obtuvo el permiso para extraer oro y plata a cielo abierto en un área de 8 150 hectáreas del lote Niza. 

Para prevenir estos proyectos, desde hace ocho años “se ha concientizado de barrio en barrio, de casa en casa, para que la gente, la sociedad, los hombres y mujeres de Ixtepec sean los que defiendan su tierra y territorio.” De hecho, se les ha advertido sobre cómo operan las empresas mineras: ‘‘Causan divisionismo social. Además, pagan 30 centavos la tonelada de extracción; los mineros ganan 5 mil pesos y dentro de 10 años seguramente padecerán de cáncer; no habrá un solo beneficio para nadie’’. Pues, inclusive, se les ha comentado que  tanto los operarios y personal capacitado de la compañía minera son extranjeros, y los ciudadanos mexicanos serán solamente obreros con un salario sumamente bajo. 

Para ello, Félix Serrano, presidente municipal de ciudad Ixtepec, exhortó a los campesinos a no vender sus tierras a los programas mineros, denominándolos como “proyectos de muerte” que “contaminan los mantos freáticos, ríos y mares” y las “afectaciones serán para todos.” El objetivo es prevenir abusos contra el medio ambiente y los mismos pobladores. 

Apoya a esta comunidad firmando la petición en Change.org



La nueva colonia: en 10 años corporaciones extrajeron 4 veces más oro que en 300 de conquista en México

Las mineras llevan privilegios que resultan en que sus ganancias sean exhorbitantes, explotando recursos naturales que definitivamente no debieran pertenecerles.

En muchos de nuestros discursos lamentamos cómo Europa llegó en su miope visión expansionista a saquear a cientos de países de sus recursos, haciéndolo de una manera materialista:  la riqueza parecía ser el único valor importante en su cosmovisión.

En los 300 años de conquista española en México recordamos el saqueo absoluto. Sin embargo, actualmente el neoliberalismo bajo la bandera del libre mercado (los países abren sus fronteras a corporaciones poderosas que van adueñándose del mapa tanto de producción como de comercio) es un tipo de conquista más silencioso, pero más definitivamente más avasallador.

Según un artículo de Roberto Garduño para La Jornada, elaborado a partir de cifras de anuarios estadísticos de la minería mexicana 2013 y 2014, y de datos de la Dirección de Control Fundamental de Indicadores Estratégicos de la Secretaría, en México en solo una década ha sido extraído 4 veces más oro que en la época de la conquista de 300 años.

En un comparativo, en la época novohispana fueron extraídas 190 toneladas de oro; en 10 años han sido extraídas 774 toneladas. Esta tendencia  acelerada se ha dado desde el 2006 (con las concesiones de Felipe Calderón)o aunque sus antecedentes vienen desde inicios de los 90 cuando en el sexenio de Carlos Salinas comenzaron a facilitarse las concesiones nacionales a empresas estatales que fueron privatizadas, o bien a extranjeras.

Con las empresas mineras el gobierno mexicano ha sido bastante condescendiente, tienen extensiones fiscales; sus utilidades son exorbitantes en comparación con la riqueza que regresan a México. También, en el caso de las mineras nacionales los hombres que más se han favorecido de esta riqueza han sido los mismos enriquecidos gracias a las compras que hicieron al gobierno de empresas estatales y concesiones por parte de Salinas, sus nombres son Germán Larrea, Carlos Slim y Alberto Bailleres; Slim llegó a ser considerado como el hombre más rico del mundo por Forbes, y Larrea y Bailleres figuran entre los hombres más ricos del país.

El otro fuerte “inversionista” pues en realidad llevan todos los privilegios sin expandir esa riqueza a la población son empresas canadienses.

Con las reformas privatizadoras y la priorización de la inversión extranjera como prácticamente la única y exclusiva política económica, el saqueo a México ha sido mucho más voluptuoso; asimismo más discreto y silencioso…

 

 Twitter de la autora: @anapauladelatd