Las tres claves para atraer pájaros a tu jardín

Un jardín sano es en realidad un ecosistema. Aquí te decimos los tres pasos que debes seguir para que tu jardín también sea un paraíso para las aves.

Las aves como las golondrinas, los petirrojos, los mirlos y los colibrís son esenciales para tener un jardín sano. Ya sea como polinizadores o como un control de plagas natural, tener pájaros entre nuestras plantas es una señal de que cuidamos la biodiversidad de nuestro jardín.

Entonces, ¿cómo puedes atraer más aves?

Hay tres sencillos pasos:

Ofréceles alimento: Este es quizá el paso más obvio. Las frutas, flores vistosas y ricas en polen (Madreselva, Petunia, Equinacea, Violetas, etc.) son atractivas para las aves. Si pones comederos para ellos, verás cómo llegan en un abrir y cerrar de ojos. Siguiendo este link puedes encontrar algunas opciones para hacer comederos DIY.

6406.IMGP9114

Bebederos y baños: Los pájaros necesitan lugares donde bañarse y agua para beber. Si vives en un clima cálido y seco donde haya pocos lugares para que las aves beban agua limpia, debes instalar recipientes con agua (puedes reciclar recipientes de comida que ya no utilices). Si puedes, instala un pequeño estanque para ellos. Los pájaros se sentirán más atraídos y exploraran la zona.

Cobijo: Al ofrecerles un lugar en donde puedan anidar, los pájaros se quedarán cerca de tu hogar. Puedes construir sus “casas” tú mismo, solo necesitas materiales reciclados como cartón, y elementos naturales como ramas, pasto, paja y un poco de imaginación. Puedes colgar tus construcciones de árboles o en muros. Si tienes mascota asegúrate de que no puedan alcanzar estos nidos.

Recuerda que las aves, además de enriquecer la biodiversidad de tu ecosistema, te pueden ayudar a sentir más conectado con tu entorno. Observar a un ave, escucharla cantar, te aleja , aunque sea momentáneamente, del caos de la ciudad. Las aves, los jardines, y demás aspectos naturales, nos recuerdan que no todo es urgente, que hay ciclos más importantes que los de nuestro ajetreo cotidiano. 



Las aves rapaces de Australia que están aprendiendo a controlar el fuego

Estas aves utilizan el fuego como arma de caza.

Las primeras fogatas marcaron un hito en la evolución de nuestra especie. El dominio del fiero elemento permitió alumbrar, calentar y cazar. Aparte de los humanos, ninguna otra criatura había iniciado un fuego deliberadamente… hasta ahora, pues al parecer, algunas especies de aves rapaces de Australia han aprendido a controlar el fuego.

¿Por qué estas aves están jugando con fuego? Varios observadores han visto al milano negro y al halcón berigora recoger ramas encendidas para luego llevarlas a otros lugares y dejarlas caer. Esta conducta lleva tanto tiempo que ya ha sido estudiada. Según una investigación publicada en el Journal of Ethnobiologyparece relacionarse con un instinto básico de estas especies: la caza. El fuego es un peligro para las lagartijas, víboras y roedores que les sirven de alimento. Para estas aves, sin embargo, el fuego es un arma. 

El milano negro y el halcón berigora provocan un pequeño incendio con las ramas que dejan caer. Después, reciben a las pequeñas especies que emprenden la huida a pocos metros del mismo. Este audaz sentido de la estrategia se asemeja al de los humanos a un nivel sorprendente. Si aprender a controlar el fuego fue la catálisis de toda nuestra civilización, ¿qué significará para estas aves? 

Por el momento, podemos adjudicarlo al impredecible flujo de la evolución. Tiene todo el sentido que las aves naturalmente busquen maneras de alimentarse de forma más eficiente. Pero el punto que sobresale es la inteligencia que estas especies han sido capaces de desarrollar. Hasta hace poco tiempo, la idea de una conciencia animal no estaba en el horizonte. Seguramente esto se debe, más que nada, a nuestra falta de atención. 

Varios animales poseen una sensibilidad impresionante y compleja que abarca todos los ámbitos de la conciencia humana: la comunicación, los lazos sociales, la capacidad de cálculo. Si algo nos acaban de demostrar estas aves es que los humanos no somos -ni seremos- los únicos en constante transformación.

 

* Fuentes

Mark BontaRobert GosfordDick EussenNathan FergusonErana Loveless y Maxwell Witwer “Intentional Fire-Spreading by “Firehawk” Raptors in Northern Australia,” Journal of Ethnobiology37(4), (1 Diciembre 2017). https://doi.org/10.2993/0278-0771-37.4.700