La geometría es, sin duda, un lenguaje universal. Además representa uno de los recursos retóricos más hermosos de la naturaleza, y se manifiesta bajo miles de formas: fractales que florecen en las caídas de agua, complejas formaciones minerales y coreografías de aves volando, entre otros. Probablemente, una de las manifestaciones más delicadas de este lenguaje está impresa en los cristales de hielo y su coqueta configuración geométrica.

Estas estructuras y su hexagonal elegancia ocupan un lugar privilegiado en el imaginario colectivo (en parte, gracias a las invariables representaciones que han protagonizado). Y es que sus propiedades visuales son francamente encantadoras: los cristales de hielo son frágiles, traslúcidos, diminutos y perfectos, un estímulo ideal para desdoblar la imaginación o favorecer la introspección poética.

En términos muy simples, un cristal de hielo emerge a partir del entrelazamiento de moléculas de hidrógeno y oxígeno: los hidrógenos se colocan a los costados y sirven de enlace con los oxígenos, mientras que éstos se ubican en las puntas, dinámica que termina por dar vida a la forma de seis ‘brazos’.

Snowtime es un sublime time-lapse, creado por Vyacheslav Ivanov, que a lo largo de 2 minutos nos lleva por un recorrido microscópico al proceso de formación de un cristal de hielo (un suceso tan elocuente que difícilmente dejará de imprimir algo nuevo en tu relación consiente con la naturaleza). Por cierto, la pieza está musicalizada con un track de Aphex Twin que complementa deliciosamente la experiencia.

 

Twitter del autor: @ParadoxeParadis