Según sus defensores, el cáñamo podría ser la solución a la mayoría de los problemas del mundo. Punto. No se trata de hablar de la legalización de la planta para su uso como droga recreativa, un tema ampliamente debatido, sino de debatir su uso con fines industriales; la facilidad con la que puede cultivarse (y las estadísticas sobre producción de marihuana podrían confirmarlo) y la versatilidad de sus usos deben ser al menos consideradas.

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Medioambiente

El cáñamo reduciría la deforestación y el uso de pesticidas. Con él se puede hacer todo lo que hacemos con madera -pero mientras un árbol tarda 20 años en estar listo para utilizarse, el cáñamo tarda sólo 6 meses-. Sus usos van desde para hacer papel hasta para construir casas y como combustible para estufas de leña.

 

Vestimenta

El cáñamo es un inmejorable sustituto para la industria del algodón (la cual que opera aún en términos de esclavitud desde el cultivo hasta la producción). Cuando una cosecha de algodón se pierde muchos granjeros hindúes cometen suicidio, al ser incapaces de pagarle a los prestamistas. El cultivo de cáñamo para vestimenta también podría mejorar la situación social de muchos agricultores. Además, la ropa de cáñamo dura más que la de algodón.

 

Combustible

El aceite de la semilla de cáñamo puede transformarse en biodiésel, como cualquier aceite vegetal. La mayoría de las críticas contra los biocombustibles afirman que los cultivos requieren mucha tierra para desarrollarse, tierra necesaria para producir comida, además de la energía necesaria para el cultivo mismo, como en el caso del maíz, que necesita fertilizantes, pesticidas, mano de obra, maquinaria, refinación, etcétera.

Pero el biodiésel producido a partir de cáñamo es sólo un subproducto de éste: la fibra de la planta aún puede usarse para muchas cosas, y mientras el etanol obtenido a partir de maíz implica muchos cuidados, el producido mediante cáñamo crece, literalmente, como la hierba.

 

Marihuana medicinal

La cannabis es una de las plantas medicinales que son conocidas por el hombre desde hace más tiempo. Puede servir como analgésico, ayudar a paliar la depresión, la ansiedad, los desórdenes del sueño, la artritis, y actualmente incluso se investigan sus efectos anticancerígenos. El jugo de cannabis también tiene muchos efectos positivos para la salud y -para tranquilidad de los conservadores- ninguno de los efectos psicoactivos asociados tradicionalmente a la planta.

Tal vez lo más importante es resaltar que el cáñamo y la cannabis son sólo eso: plantas. Si las industrias no hacen uso de esta materia prima es porque consideran que sería demasiado costoso sustituir la infraestructura y los modos de producción actuales por otros que tengan menos impacto ambiental. Sin embargo, esa opción pronto dejará de serlo. Los emprendedores de esta generación necesitan estar informados y actuar con rapidez.