¿Tiene conciencia una planta? Esta es la pregunta central del nuevo libro de Daniel Chamovitz: What a plant knows. Según el autor, una planta puede ver, oler y sentir, e incluso asegura que las plantas tienen memoria y un poder de autodefensa que las alerta ante cualquier eventualidad. ¿Se puede hablar de la neurociencia de una planta?

El interés de Chamovitz por estudiar a las plantas data de 1990, cuando este científico estudiaba su doctorado en la Universidad de Yale. Durante ese período, Chamovitz analizó la relación entre las plantas y la luz; años después retomó el estudio, pero esta vez con animales. Gracias esto, Chamovitz descubrió que la diferencia entre ambas especies no era muy significativa, por lo que cada vez comprobaba de manera más confiable su teoría.

Por otra parte, Daniel Chamovitz menciona que las plantas, debido a la falta de extremidades para transportarse, desarrollan habilidades especiales que las ayudan a subsistir. Si se analiza de manera más consciente y lógica la relación ser humano-plantas, se puede establecer que es muy estrecha: en Navidad, las personas adornan con esferas los pinos u otras especies de plantas; las flores sirven de instrumento ornamental y algunas tienen propiedades curativas que sirven para aliviar enfermedades y afecciones. La transferencia de energía que se da en esta relación hace que ambos (hombre y planta) establezcan conexiones quizá hasta ontológicas.
¿Y acerca del olfato que poseen las plantas? Chamovitz responde a esta interrogante con una explicación por demás coherente: ¿qué pasa cuando a una fruta madura la juntas con una no madura? Como todos sabemos, las inmaduras maduran. Esto es resultado de que las maduras expelen una feromona llamada etileno. Es por esta sustancia que esta relación se puede establecer, o sea, a través del “olfato botánico”. Lo mismo sucede con la comunicación que se establece entre los árboles. Si un pino es atacado por una plaga, secreta una feromona que es captada por los árboles vecinos que lo ayudan a combatir de manera natural a la plaga.
Nuevamente, la ciencia nos revela otra interrogante que durante muchos años estuvo sin responderse. Y sí, las plantas huelen y se comunican.