Guatemala sustituye bolsas de plástico por hojas del árbol de plátano

Proveedores y consumidores indígenas del interior de Guatemala han decidido sustituir las bolsas de plástico por hojas de árbol de plátano.

Imagen: Flickr

Frente al alto consumo de plástico –y sus graves consecuencias en el medio ambiente–, numerosas asociaciones han tratado de hacer un llamado de consciencia para reducir el uso de bolsas y empaques de plástico. Entre las alternativas más frecuentes se encuentran las bolsas ecológicas de tela, reciclaje de empaquetados de plástico o unicel, usar envases/tuppers de vidrio que puedan usarse constantemente. 

Pero para el mercado dominical de San Pedro La Laguna, mayoritariamente de proveedores y consumidores indígenas del interior de Guatemala, han decidido sustituir las bolsas de plástico por hojas de árbol de plátano. Se trató de una iniciativa del alcalde del lugar, Mauricio Méndez, quien declaró la guerra a este derivado del petróleo que tarda en degradarse hasta 1 000 años. Incluso ha prohibido la distribución de las bolsas de plástico, productos de duroport y popotes. 

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En la etnia Tzutujil, el comercio y el turismo se han visto afectados por la contaminación en las aguas del Lago Atlitlán. De modo que al retomar esta práctica ancestral, con las hojas de plátano, no se contaminará más la región. En palabras de los habitantes del municipio, “Las hojas de plátano sirven igual que las bolsas y no contaminan nuestro lago. Los clientes ya las piden. Así todos vamos a ser más felices”.

Las multas para quienes no acaten esta disposición medioambiental serán desde unos 300 quetzales –alrededor de 40 dólares– hasta 15 000 quetzales –2 000 dólares–; además, un grupo de diputados presentó esta semana en el Congreso una iniciativa de ley para regular la producción, distribución y venta de las bolsas de plástico. Con ello se pretende cambiar paulatinamente los hábitos de los residentes, utilizando contenedores propios sin la necesidad de ensuciar el pueblo, así como eliminar el uso de bolsas para contribuir a la conservación del medioambiente en Guatemala. 

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¿Qué pasará si las orugas empiezan a comer restos de plástico?

Este descubrimiento podría ayudar a eliminar el plástico en sitios como el océano y otras áreas terrenales.

De acuerdo con el sitio web de Phys.org, los científicos descubrieron que una de las orugas más comunes, la Galleria mellonella, se ha estado alimentado de polietileno, un tipo de plástico que es usado principalmente en las bolsas desechables. Sin embargo, ¿qué implica este evento para la conservación del medio ambiente? 

Las orugas de cera son consideradas una peste para la población de las abejas y algunas plantas. Por esta razón, hay quienes usan bolsas de plástico para prevenir su proliferación en jardines y cercanías. Fue así que Bertocchini, la líder de la investigación, se dio cuenta que las bolsas de plástico que había dejado para prevenir a las orugas comenzaban a tener pequeños hoyos; y después de una inspección más cercana, notó que las bolsas estaban siendo consumidas por las orugas para tratar de alcanzar su libertad. 

Al realizar la investigación, Bertocchini y sus colegas, encontraron que las bolsas de plástico se estaban degradando más rápido de lo normal, y esto se debe a que las orugas producen una especie de enzimas que rompe el plástico hasta su desaparición. Gracias a ello, los científicos han considerado un método biodegradable para limpiar al medio ambiente de la contaminación de plástico. 

 

En palabras del primer autor del estudio, Paolo Bombelli, “Si una sola enzima es responsable de este proceso químico, su reproducción a larga escala con métodos biotecnológicos podrá ser viable. Este descubrimiento podría ayudar a eliminar el plástico en sitios como el océano y otras áreas terrenales.” Además, “la oruga produce algo que rompe el vínculo químico, quizá en sus glándulas salibales o una bacteria simbiótica en su estómago. El próximo paso es tratar de identificar el proceso molecular en su reacción e insolar la enxima responsable.”

Dicen que la Naturaleza es sabia, y encuentra siempre la manera de surgir resiliente y victoriosa. Las personas alrededor del mundo desperdician alrededor de miles de millones de bolsas de plástico cada año, las cuales tienden a degradarse en un periodo de un siglo o más y tienen importantes consecuencias en el medio ambiente. 

 



Francia prohibe la venta de platos, vasos, cubiertos y bolsas de plástico

Francia pretende asegurar que todos los platos, vasos y cubiertos vendidos en el país europeo provengan de fuentes biológicas y puedan usarse en la composta.

Si somos conscientes de impactos negativos del plástico y unicel, es muy probable que intentemos disminuir su consumo a la hora de comprar la despensa y otros menesteres; sin embargo, existen alimentos en los puestos de cada esquina, como jugos, atole, tortas y chilaquiles, o restos de los platillos en los restaurantes cuyos contenedores resultan ser de estos compuestos dañinos para el medio ambiente. Esto podría afectar en un periodo a largo plazo tanto a la higiene de las ciudades como al bienestar de los ecosistemas en la naturaleza. 

Frente a esto, es indispensable realizar una serie de medidas que reduzcan la contaminación. Como ejemplo, se centran los esfuerzos de Francia al prohibir el uso de vasos, platos y cubiertos de plástico. Inclusive, las máquinas expendedoras de café ya no darán vasos de plástico. Se trata de una nueva ley que entró en vigor en el mes de agosto, dando pauta a los productores hasta el 2020 para asegurar que todos los platos, vasos y cubiertos vendidos en el país europeo provengan de fuentes biológicas y puedan usarse en la composta. 

Esta medida fue la respuesta a la conferencia sobre el cambio climático que tuvo lugar en París, logrando como resultado que Francia comience un frente a favor del medio ambiente y cuidados ecológicos. Se espera que, de alguna manera, la ley francesa se convierta en un ejemplo para otros países para reducir el consumo de energía, desperdicio y plástico de la industria procesadora de plástico. 

No obstante, existen oponentes: fabricantes de empaques europeos, como Pack2Go Europe, que se oponen a esta medida ecológica, pues consideran que afectará a los consumidores y violará las normas de la Unión Europea del libre movimiento de bienes. Se piensa incluso seguir luchando contra ella. Según Eamonn Bates, secretario general de la empresa, “Estamos exhortando a la Comisión Europea a que haga lo correcto y tome acción legal contra Francia por violar la ley europea. Si ellos no lo hacen, nosotros lo haremos.”

En México, por ejemplo, se requieren de esfuerzos tanto del consumidor – por ejemplo, llevar sus propios contenedores a la hora de comprar un jugo o un desayuno–,  como de iniciativas gubernamentales que limiten la venta de productos de plástico y unicel en diferentes puntos de distribución. 

 



Para el 2050, habrá más plástico que peces en el océano

De acuerdo con un reporte del World Economic Forum (WEF, por sus siglas en inglés), el número de peces disminuirá en los océanos al ser invadidos por estas cantidades desorbitantes de plástico.

Situaciones como el consumo desmesurado de productos plásticos y la ausencia de un proyecto ecosustentable que prevenga y contenga los problemas derivados de la contaminación, han llevado a estimar que en los próximos 35 años el plástico que producimos será la población predominante en los océanos.

De acuerdo con un reporte del World Economic Forum (WEF, por sus siglas en inglés), el número de peces disminuirá en los océanos al ser invadidos por estas cantidades desorbitantes de plástico. El mismo reporte revela que la tercera parte de todo el plástico producido, se escapa hacia el medio ambiente y termina principalmente dentro de los límites marítimos. Aquí, el plástico termina siendo una cama flotante de contaminantes o comida para la vida del ecosistema marítimo.

Tras analizar 200 estudios y hablar con 180 expertos, el WEF solicita un refuerzo en soluciones preventivas, como la reducción, el reciclaje y el reuso. Sin embargo, se está consciente que a pesar de realizar las medidas necesarias, el plástico seguirá produciéndose y consumiéndose a través de empaquetados, bolsas, botes de limpieza personal, etcétera.

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En palabras de Sarah Kaplan, actualmente se produce 20 veces más plástico de lo que sucedía hace 50 años, y se espera que esa producción gane el doble 20 años después: “Para el 2050, estaremos haciendo tres veces más de plástico de lo que hicimos en el 2014.”

Si bien el 95 por ciento del plástico sólo se utiliza una vez, y el 14 por ciento de él se recicla, normalmente termina en las calles, espacios públicos y finalmente en los océanos. Esto equivale a 8 millones de toneladas de plástico o un camión de la basura llenándose cada minuto dirigiéndose al océano.

Se espera que el océano sólo contenga una tonelada de plástico cada tres toneladas de peces para el 2025; sin embargo, para el 2050, se espera que la capacidad de almacenaje del océano se invierta al contener más plástico que peces.

WEF asegura que es una acción de escalada, por lo que se requiere el trabajo del sector público, privado y civil para mobilizar el balance del plástico: “Es una excelente oportunidad para una nueva economía circular de plástico.” En EE.UU., por ejemplo, hay comienzos de estos movimientos, al prohibir las micropearlas en jabones y detergentes y realizar investigaciones para empaquetados ecosustentables.

[ScienceAlert]

 

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Más de un siglo de plástico nos ha inundado, pareciera, irreversiblemente… pero no es así.

Foto:elcorreodelsol.com

Quizá la única manera de acabar con 100 años del uso desbordado del plástico es cambiando nosotros mismos los hábitos. Hasta hace poco no se conocían los verdaderos efectos tan nocivos para los animales, los ecosistemas del planeta y nuestra salud por el uso de este material.

Cuando en 1909 el químico Leo Hendrik Baekeland sintentizó un polímero a partir de moléculas de fenol y formaldehído ,nadie imaginó la era que se avecinaba; el plástico permitiría, a bajo costo, hacer más que nunca una producción en serie de lo más ambiciosa.

Hoy muchos inventos están buscando sustituir el plástico que viene de la polimerización de los átomos de carbono por otros biodegradables. Los ejemplos abundan, como plástico elaborado a base de maíz, otro fabricado con aire y bacterias, con nopal, desechos de leche biodegradable, o cáscara de plátano (un invento hecho, por cierto, por una niña de 16 años).

Las opciones son muchas, sin embargo aún no es tan redituable hacer este tipo de materiales. Quizá la opción más ambiciosa no es siquiera sustituir los envases de plástico por otros de tipo biodegradable, simplemente modificar algunas prácticas alarmantemente cotidianas.

Compartimos algunos consejos para alejar el plástico cada vez más de tu vida:

No compres comida para llevar:

La comida para llevar suele ir acompañada de una cantidad descomunal de basura. Evítalo, puede sonar muy radical pero ciertamente este hábito repetido en millones de personas es terrible. Por qué no, si vas a pasar por comida lleva tus propios recipientes; si estos no son de plástico, aún mejor.

Para siempre olvida las bolsas de plástico:

Compra bolsas de plástico biodegradables para la basura, y fuera de eso, nunca pidas bolsas de plástico cuando vayas de compras; carga una bolsa de tela en tu bicicleta o en tu auto.

Identifica y evita los peores plásticos existentes en el mercado:

Como el policloruro de Vinilo, el poliestireno y el policarbonato.

Olvídate ya del agua embotellada:

Es realmente estúpido comprarla, pues los precios son exhorbitantes en comparación por los precios que pagan por las concesiones de los mantos acuíferos en numerosos países; es como si estuvieras regalándoles tus recursos y además enriqueciéndolos recomprándoselos. Carga mejor siempre con un termo y, como antes, rellénalo antes de salir de casa. Evita además que el termo sea de plástico, hay otras opciones mucho más saludables en el mercado.

Haz tus propios condimentos y salsas en casa:

En serio, es mucho más fácil de lo que crees y serán más sanos. Aquí algunas recetas y opciones.

Sustituye tus engorrosos productos de limpieza por la fórmula natural de bicarbonato de sodio con vinagre y otras alternativas naturales:

Como el limón,  el vinagre blanco, el agua carbonatada. Aquí algunas opciones.



Mexicanos descubren cómo hacer plástico biodegradable con desechos de leche

Se ideó un inédito método que convierte el contaminante lactosuero en ácido láctico, que a su vez puede transformarse en plástico biodegradable

Es curioso, pero muchos de los desechos orgánicos pueden emplearse para fabricar productos sintéticos. Ahora que el plástico derivado de hidrocarburos ha inundado nuestra vida cotidiana y con ello contaminado nuestros mares, ríos y entorno en general (sobre todo por su larga vida), poco a poco van emergiendo nuevas fórmulas gracias a alternativas para generar plástico biodegradable. ¿Quién dijo que todo lo desechable habría de ser contaminante?

Un grupo de mexicanos de la empresa de biorefinería Xeiba Nutraingredients ha ideado una forma inédita para generar plástico biodegradable, entre muchos otros productos. El aliciente es inesperado: se trata del lactosuero, un desecho contaminante de la industria quesera que, como su nombre alude, proviene de la leche. 90% del total de la leche usada por la industria quesera en México es eliminado en forma de lactosuero, el cual retiene cerca de 55% del total de ingredientes de la leche como la lactosa, proteínas solubles, lípidos y sales minerales; por ello, también es una fuente rica de nutrientes que sirven para elaborar suplementos alimenticios.

Aunque se trata de un desecho orgánico el lactosuero es altamente contaminante, pues altera las propiedades del suelo y contamina el agua, disminuyendo las posibilidades de vida en ella. En México cada año son eliminadas, sin tratamiento alguno, 6 mil toneladas de lactosuero. Por esta problemática la empresa de biorefinería Xeiba Nutraingredients descubrió este año, para un concurso de empresas verdes, cómo transformar el lactosuero en ácido láctico, el cual, además de servir para usos como fabricación de ropa (funciona como el nylon), cubiertos, productos con aplicaciones médicas como prótesis, tornillos y agujas, así como prototipos en 3D, también es útil para suplementos alimenticios, barras energéticas, probióticos, conservadores naturales y plástico biodegradable (PLA).

Sobre todo la última alternativa, el plástico biodegradable (PLA), ha resultado en una opción que suena atractiva no sólo para la industria, sino vívidamente positiva para el medio ambiente. Antes de este invento el ácido láctico se extraía del almidón de maíz, de la yuca o de la caña de azúcar, pero ahora se ha encontrado una manera de evitar dos tipos inminentes de contaminación: el derivado del lactosuero y el del plástico tal como lo conocemos.

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