La lucha VS los transgénicos en México ha entrado en una nueva etapa (Mira porqué)

Un tribunal federal decidirá definitivamente si será posible sembrar y comercializar maíz transgénico.

Hace más de un año organizaciones sociales como el Colectivo Sin Maíz no Hay País lograron una medida cautelar que suspendió la siembra de maíz transgénico. 

Lo anterior fue un gran triunfo para la sociedad civil en contra de las grandes y oscuras empresas transgénicas como Monsanto, Dupont Pioneer, Syngenta y Dow Agrosciences, que buscan que el maíz modificado pueda sembrarse y comercializarse en territorio nacional. 

La semana pasada se decidió que una autoridad judicial de nivel federal será la encargada de resolver finalmente el caso: el derecho central que será discutido es el si se daña o no el derecho humano de generaciones presentes y futuras a la diversidad biológica de los maíces nativos o criollos.

Las empresas transgénicas justifican la siembra de maíz transgénico, entre otros argumentos, pues desde hace 15 años en México ha entrado maíz transgénico de importanción, que de hecho, están consumiendo los mexicanos (el 30% en total). Hoy entran 117 productos transgénicos, entre ellos 10 toneladas de maíz al año, principalmente de Estados Unidos. 

Para las organizaciones la estrategia será primero asegurar un candado definitivo para la siembra del maíz transgénico en el país, que condenaría a los mexicanos únicamente al consumo transgénico, y con el tiempo disminuir el maíz transgénico que ya se importa. 

La siguiente lucha legal en tribunales federales podría durar años pero la Colectividad en Defensa del Maíz ya ha conseguido antes un inesperado paréntesis en la siembra del maíz transgénico, por lo que consideran que podrían alcanzar un candado definitivo.

[Sinembargo]



La historia de los 113 niños contra un desarrollo turístico en un manglar de Cancún

Luego de que estos menores firmaran y presentaran un amparo, por fin ha sido varado uno de los mega proyectos que destruirían el ecosistema de la zona.

 

 

Como sabrás, en las luchas ambientales de los últimos años los recursos legales han sido decisivos para encontrar vías de solución. Cuando el Estado no prioriza el bien común y más bien lo hace con las agendas de las corporaciones, suelen haber otros cauces, como el poder judicial, que pudiese estar más ajeno a esos intereses.

En México específicamente en los últimos años las luchas ambientalistas han ido volcándose al recurso de los amparos para detener megaproyectos que dañan el medio ambiente. Algunos de los casos más icónicos sobre victorias con este tipo de herramientas es la obstaculización del cultivo de maíz transgénico o de soya transgénica (por cierto uno de los sectores con más intereses puestos, y por parte de mega corporaciones muy poderosas).

Un nuevo caso está siendo muy sonado por su peculiaridad. Hace 10 años, algunas de las instancias que supuestamente velarían por el medio ambiente como la Semarnat autorizaron una propuesta de un mega proyecto ubicado a solo 1 km de la laguna de Nichupté, y por ello, una zona de manglares.

El tamaño de este es tan grande como 800 mil m2, equivalente a 114 campos de fútbol y de 5, 096 unidades de alojamiento. Desde que el proyecto está aprobado, 10 años, decenas de habitantes de Cancún han estado movilizándose para impedir el proyecto. Sin embargo hasta hace poco es que ha ido atrayendo la atención de la autoridad, cuando se tuvo la idea de que fueran menores los que firmaran también y presentaran el amparo en contra del proyecto.

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Foto: BBC

Con este amparo firmado por los niños, por fin ha sido lograda la suspensión, aunque temporal, del las obras del proyecto Malecón Tajamar Cancún.

Cabe apuntarse que los permisos fueron otorgados en 2005, cuando era ya prohibido en la ley modificar la zona de manglares. Está documentado, también, como Fonatur (la instituución de turismo promotora del proyecto) había mentido al señalar que en realidad no se trataba de una zona de manglar.  Por lo anterior (argumentos por demás contundentes), bien podría conseguirse la suspensión definitiva por parte de estos niños y adultos activistas.

[BBC]

 



Otra victoria: juez ratifica la suspensión del maíz transgénico en México

Monsanto interpuso un amparo que fue validado hace un mes, pero gracias a más de 20 organizaciones esta decisión fue revertida.

Foto:inecex.com.mx

Desde 2013, el colectivo Sin Maíz no hay País, entre otras organizaciones civiles, consiguieron un recurso legal para varar el cultivo del maíz transgénico. Naturalmente, este ha recibido casi un centenar de impugnaciones por parte de las empresas afectadas, como la impopular Monsanto.

Hace un mes, aproximadamente, un juez invalidó esta medida precautoria en lo que se resuelve el permiso en tribunales federales, sin embargo miembros de Acción Colectiva Maíz impugnaron la resolución y este 3 de noviembre se informó que un tribunal federal confirmó la suspensión provisional del cultivo de maíz transgénico.

El argumento del Tribunal consistió en que la ley ordena preservar la materia del juicio durante la tramitación de la apelación “puesto que si se siembran los transgénicos el daño sería irreversible”. Según René Sánchez Galindo, abogado del colectivo, en una declaración publicada por Sin Embargo.

En solo tres años, además de las 97 impugnaciones interpuestas por las corporaciones afectadas, han sido por ellas también solicitados 22 amparos, de los cuales 17 han sido resueltos en tribunales federales, todos ellos dando razón a la medida precautoria que aun sigue vigente para impedir la siembra del maíz transgénico.

Finalmente, en Abril de este año, se decidió que una autoridad federal será la que dictamine tajantemente si será permitido o no a largo plazo el cultivo de maíz transgénico en México. El argumento de las organizaciones ambientalistas en contra, es que esta práctica resultaría en la pérdida de la biodiversidad del maíz en el país, pues los cultivos transgénicos contaminan los campos circundantes. También, existe incertidumbre sobre los efectos de estos productos a la salud humana.



La agricultura transgénica como megaproyecto ¿Por qué debes verla así?

Más allá de proyectos aislados, la agricultura transgénica es un paradigama, un proyecto en conjunto…

Al referirnos a megaproyectos pensamos en grandes proyectos extractivos como la minería  o de infraestructura como presas, carreteras, entre otros. Algunos criterios que se consideran para definirlos son la inversión que involucra su desarrollo, el tiempo de ejecución o su alta complejidad tecnológica, jurídica y ambiental. Sin embargo, pocas veces se habla de los proyectos agrícolas como megaproyectos aún cuando sus efectos tengan un impacto significativo en el territorio y medio ambiente de las comunidades; además de provocar desplazamientos y violaciones a los derechos humanos.

De acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) hasta el 2001 de los 52 millones de ha de cultivos transgénicos, el 63% correspondía a soya, 19% a maíz, 13% a algodón y 5% a canola. Para esta misma superficie el 69% se cultivó en Estados Unidos, 22% en Argentina, 6% en Canadá, 3% en China y menos de 2% en Australia y Sudáfrica. Datos más recientes del International Service for Acquisition of Agro-Biotech Applications (ISAAA), calculan que en el 2010 ésta área se había al menos triplicado; México contribuye con 0.2 millones de ha en cultivos de soya y algodón.

Este ensayo pretende analizar el efecto de la implementación proyectos agrícolas basados en la modificación genética de los organismos. Iniciaremos explicando a grandes rasgos qué son los organismos transgénicos u organismos genéticamente modificados (OGM), y se analizarán algunos aspectos de esta agroindustria y sus implicaciones. En las reflexiones finales si discutirá si es posible y pertinente clasificar determinados tipos de proyectos agrícolas como megaproyectos.

La seguridad alimentaria ha sido tema de interés internacional. A fin de atender esta preocupación, en la década de los cincuentas la revolución verde transformó al sector agrícola de forma muy importante. Grandes extensiones de tierra se dedicaron a la siembra de monocultivos, se desarrollaron semillas mejoradas y agroquímicos, se mecanizó el arado y se establecieron sistemas de riego tecnificado. Estas modificaciones, que resultaron en mejoras de la productividad en los cultivos, contribuyeron al deterioro ambiental (Pérez y Landeros 2009), encarecieron la producción y generaron cambios socio-culturales del sector rural y campesino en México (Pichardo, B. 2006).

Según predicciones de la FAO (2002) la producción agrícola mundial para el 2050 deberá incrementarse un 70% sin embargo, señala que restricciones como la disminución en el acceso a tierras cultivables y al agua potable, afectarán la capacidad de los países de lograr este crecimiento. Plantea como alternativa el uso de la biotecnología en lo que ella misma ha llamado una revolución doblemente verde.

Las nuevas técnicas agrícolas, consisten en transferir genes entre especies que de manera natural no pueden cruzarse (Greenpeace, 2006); los organismos transgénicos se crean insertando secuencias genéticas entre bacterias, plantas y/o animales, para conferir a los cultivos características que los hacen resistentes a herbicidas, a insectos, a condiciones ambientales adversas, a enfermedades, alargan su vida comercial, incrementan su tasa de crecimiento y aceleran su producción de masa (Leo, 2002; Pérez y Landeros, 2009). Sin embargo este nuevo tipo de manipulación nos pone ante un panorama cuyas consecuencias económicas, en la salud humana y en el equilibrio ecológico, no podemos prever con certeza (Leo 2002; Greenpeace, 2006).

Los paquetes tecnológicos, asociados a esta forma de producir son muy costosos. Están diseñados para grandes superficies de monocultivo con riego tecnificado, que utilizan maquinaria y aplican fertilizantes y herbicidas. Cada temporada de siembra, el productor debe adquirir nuevas semillas y los agroquímicos necesarios para su cultivo -herbicidas, fertilizantes o sustancias activadoras de las características transgénicas de las semillas-. Así se beneficia a un pequeño grupo de grandes agroindustriales y se pone en riesgo al 80% de los productores del campo en México; contribuye a desplazar la mano de obra de una actividad productiva fundamental para países en desarrollo, la agricultura (Greenpeace, 2006; Leo, 2002).

Son pocas las empresas que concentran toda la producción de semillas y plantas transgénicas a nivel mundial: Monsanto ocupa el primer lugar con el 80% del mercado, seguida por Aventis con el 7%, Syngenta con el 5%, BASF con el 5% y DuPont con el 3%. Dada la creciente adopción de este tipo de agricultura y que, estas empresas producen el 60% de los plaguicidas y el 23% de las semillas comerciales que se utilizan en la actualidad (Control Biológico de Plagas, 2015), es posible inferir que a corto plazo la seguridad alimentaria mundial estará en manos de unas pocas transnacionales (Greenpeace, 2006).

Cuando la biotecnología modifica a los organismos para hacerlos resistentes a herbicidas, contribuye a incrementar su uso y por tanto su concentración en el medio ambiente. La Organización Mundial de la Salud ha señalado que por el uso de pesticidas mueren cada año en el mundo 220 mil trabajadores del campo y se producen entre 3.5 y 5 millones de envenenamientos no mortales (Leo, 2002).

El paquete tecnológico para el cultivo de soya transgénica RR[1]que incluye el herbicida Roundup Ready cuyo principio activo es el glifosfato, es un buen ejemplo de lo anterior. Para obtener el máximo rendimiento, los agricultores aplican grandes cantidades de herbicida que, en principio acaban con las malezas sin afectar sus cultivos, pero eventualmente pueden generar resistencia en dichas malezas (Riley,Cotter,Contiero y Watts, 2011). Cuando esto ocurre, Monsanto provee a los productores fórmulas herbicidas mucho más agresivas o semillas nuevamente modificadas, a las que agregan genes para conferirles resistencia a sustancias herbicidas distintas al glifosfato (Riley et al, 2011). Así se establece un circulo difícil de romper, se consolida la dependencia del productor hacia la empresa proveedora, y se vuelve imposible predecir el tipo de impactos que en el mediano y largo plazos podrán manifestarse en la salud humana, en el funcionamiento de los ecosistemas y a nivel económico.  

Glifosfato_greenpeace

 El glifosfato tiene efectos perjudiciales probados científicamente. En términos de salud se le ha vinculado a la incidencia de cancer, de problemas reproductivos y de condiciones neurológicas como el Parkinson. Es arrastrado por la lluvia hacia cuerpos de agua superficial, puede filtrarse hacia los acuíferos y contamina también el suelo. Al ser trasladado por el aire, puede ocasionar diversos efectos sobre la flora y la fauna fuera de las áreas de producción, reduce la expectativa de vida de algunos organismos, inhibe la reproducción y aumenta la mortandad, entre otros efectos (Riley et al, 2011)

Cuando las semillas genéticamente modificadas se introducen el campo, su comportamiento ante condiciones climáticas no previstas, puede tener efectos inesperados (Leo, 2011), no obstante se ha comprobado que a través de procesos naturales de dispersión y polinización la probabilidad de que los OGM alcancen otras plantas o actividades productivas, es alta. Datos de Greenpeace (2013) muestran que en el 2007 México ocupó el 2o. lugar de contaminación transgénica en America y el 8o. a nivel mundial.

Además su efecto en los organismos, este tipo de contaminación tiene también implicaciones legales, económicas y/o comerciales. Las semillas transgénicas, propiedad de quienes las producen, están patentadas. Las empresas biotecnológicas ejercen el control sobre su uso, comercialización y cultivo (Greenpeace, 2013; Leo,2011). Aludiendo a esta condición inspeccionan tierras  agrícolas alrededor de sus zonas de producción y cuando encuentran transgénicos, demandan a los agricultores por sumas millonarias, aún cuando esta presencia sea producto de contaminación transgénica accidental (Greenpeace, 2013).

En conclusión, hemos revisado aquí sólo algunos aspectos de la agricultura transgénica. Además de los impactos inherentes a esta actividad, la forma de proceder de las empresas biotecnológicas atenta contra los esquemas de producción tradicional. Al apropiarse directa o indirectamente de los recursos naturales van minando también la vida cultural y comunitaria en las zonas rurales. Nuevamente en la búsqueda de la modernidad y el progreso, se socializan los impactos negativos y se privatizan los beneficios, excluyendo de estos, a los propietarios originales de los territorios y sus recursos naturales. Es posible afirmar que la agricultura transgénica, es un nuevo tipo de megaproyecto.

Por Silvia Iliana Philippe Cárdenas

Twitter de la autora: @silianaphi

Referencias bibliográficas

Control Biológico de plagas (2015) Los Transgénicos en el Mundo: El Qué, Quién, Cuánto, Cuándo, Dónde y Porqué de los Transgénicos. Recuperado de: http://www.infoagro.com/agricultura_ecologica/transgenicos.htm.

García López, L. (2010). Modelo de sustitución de Importaciones. Recuperado de  http://modsus.blogspot.mx/

Greenpeace México (2006) Guía Roja y Verde de Alimentos Transgénicos. 2a.Edición Recuperado de:http://www.greenpeace.org/mexico/es/Footer/Descargas/reports/ Agricultura-sustentable-y-transgenicos/copy-of-gu-a-roja-y-verde-de-a/

Greenpeace México (2013) Cultivos transgénicos ¿Quién pierde?. Recuperado de:http://www.greenpeace.org/mexico/Global/mexico/report/2013/FOLLETO%20TRANSGENICOS%2022%20julio-corregidoweb.pdf

Guillen, G. (30 de julio de 2000) México, sexto en venta de transgénicos:UE. El Universal, pp. A4

International Service for de acquisition of Agri-Biotech Applications (2010) Informe Anual sobre la situación mundial de la comercialización de cultivos biotecnológicos genéticamente modificados. Recuperado de: http://www.isaaa.org/resources/ publications/default.asp

Leo, J. (2002) Comercio Internacional y Ambiente en América del Norte. Tesis de Licenciatura  Universidad Nacional Autónoma de México. Recuperado de:  http://www.economia.unam.mx/secss/docs/tesisfe/LeoLJA/cap4-2.pdf

Mendoza, E. (2013) Soya Transgénica Invade México. Contralinea.com.mx. Recuperado de: http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2013/03/10/soya-transgenica-invade-mexico/

Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (2002). Agricultura Mundial: Hacia los años 2015 a 2030, Informe Resumido. Roma Italia: Editado por FAO.

Pérez, A. y C. Landeros (2009). Agricultura y deterioro ambiental. Elementos, 23, 19-25.

Pichardo, B. (2006) La Revolución Verde en México. Revista Agraria, Sao Paulo, 4 , 40-68.

Riley, P., J. Cotter, M. Contiero y M. Watts (2011) Tolerancia a herbicidas y cultivos transgénicos Por qué el mundo debería estar preparado para abandonar el glifosato  Editado: Becky Price y Myrto Pispini. Publicado por Greenpeace International,


[1]                Estas RR brindan información del tipo de modificación que incluye una semilla. En este caso las semillas RR han sido modificadas para resistir las aplicación de herbicidas con glifosfato. 



Atención: un juez invalida la prohibición de siembra de maíz transgénico en México y Ong apela

Es uno de los momentos más alarmantes en la lucha contra este tipo de cultivo, luego de 2 años en que su siembra estuvo varada.

Uno de los argumentos irrefutables en contra de los transgénicos es que aún no ha sido probada su seguridad para la salud. Algunos otros dirían que tampoco se ha comprobado que sean malos, sin embargo, el hecho de que se encuentre ya en el mercado sin las pruebas que demuestren su seguridad es un atentado contra la población.

Hay que recordar también que las corporaciones involucradas en el desarrollo de transgénicos han estado inmersas en oscuros capítulos como el boicoteo de estudios sobre la nocividad de los transgénicos o demandas a campesinos pobres cuando sus cultivos fueron contaminados por otras siembras; ello con el atroz argumento de la propiedad intelectual.

En México organizaciones como el Colectivo sin Maíz no hay País, lograron con un recurso legal que se prohibiera la siembra de maíz transgénico; la medida duró 2 años, pero ayer se informó que el Juez Décimo Segundo de Distrito en Materia Civil del Primer Circuito, Francisco Peñaloza Heras, dejó sin efecto esta medida precautoria.

Esta decisión se tomó luego del amparo interpuesto por la impopular Monsanto, quien argumenta que para la suspensión no fueron consideradas medidas técnicas. Ahora, aunque la suspensión del juez implica la liberación de los permisos para la siembra de este tipo de maíz, la organización Acción Colectiva Maíz informó que de inmediato apelaron la decisión por lo que aún no es verdadero que la siembra de maíz transgénico se haya liberado.

“La apelación suspende la siembra de transgénicos, porque la ley dispone que debe tramitarse con efectos suspensivos y devolutivo, y nosotros apelamos desde las 9 de la mañana de hoy miércoles 19 de agosto”, precisó Galindo.

Este es uno de los momentos más alarmantes en la lucha contra la alimentación transgénica en México… hace poco se informó que un tribunal decidiría finalmente si se daría o no banderazo a la siembra de maíz genéticamente modificado y distintos expertos estuvieron presentando información para mostrar cómo este cultivo afecta la diversidad biológica. En el proceso, también fue descubierto como las autoridades mexicanas ocultaron información al tribunal.

[SinEmbargo]

 



Para salvar al maíz transgénico, las autoridades mexicanas han mentido a un Tribunal

La Semarnat ha omitido información sobre la detección de maíz nativo contaminado; un argumento esencial para lucha contra el maíz transgénico.

En el 2013 al menos 53 ciudadanos y 20 organizaciones civiles obtuvieron una medida precautoria para suspender la tramitación y otorgamiento de permisos de siembra de maíz transgénico. Esa media inesperada, que afecta intereses de grandes transnacionales, se ha mantenido por 21 meses y ha soportado 93 impugnaciones en 17 tribunales federales.

Ahora mismo, y aunque quizá se prolongue por años, se lleva a cabo un juicio que finalmente decidirá qué pasará con este tema: la posibilidad de la siembra de maíz transgénicos. Los especialistas, académicos y activistas, argumentan que el cultivo de este tipo de maíz contamina los circundantes, lo que acabaría finalmente con la diversidad del maíz nativo, además que se no se cuenta con una certidumbre sobre los efectos de los transgénicos en la salud.

En este contexto el colectivo Sin maíz no hay país ha estado denunciando cómo las autoridades mexicanas, por medio de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), ocultó al Juzgado Décimo Segundo de Distrito en materia Civil en el Distrito Federal que el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) que había detectado varios casos de presencia ilegal de maíz transgénico en maíces nativos en seis estados de la República, entre 2004  y 2012.

Esta información cortada ha sido además usada como argumento por empresas como Monsanto, Syngenta, Pioneer-Dupont y Dow Agrosciences.

René Sánchez Galindo, abogado de Sin Maíz no hay País, argumenta que esta contaminación pudo haberse dado como resultado del maíz trasngénico importado, usado principalmente como alimento para ganado, o bien por las siembras experimentales que se han dado.

La información oculta por la Semarnat es muy importante, porque evidencia que pone en peligro la biodiversidad de México, uno de los principales argumentos en contra del cultivo de los transgénicos.

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