En abril de hace un año inició un fenómeno conocido como “Luna de Sangre”, que formará cuatro eclipses repartidos hasta el 28 de septiembre, cuando termina este periodo.
En estos eclipses la luna se torna de rojo, y por ello su nombre, que ha sido asociado a profecías del antiguo testamento en la religión judío-cristiana. Son cuatro eclipses lunares totales con un intervalo de aproximadamente 6 meses y sin un eclipse parcial entre ellos, una sucesión que no se presentaba desde los años 1600.
Este 4 de abril se avistó un eclipse lunar de unas seis horas, aunque su punto más álgido solo duró cinco minutos.Este pudo ser visto en diferentes puntos del océano Pacífico, incluyendo zonas de América del Norte, Asia y algunas áreas de Australia y Nueva Zelanda, según informó previamente la NASA.
Aquí algunas de las imágenes y un video del Griffith Observatory que dio cobertura total a este arrobador fenómeno.




