Un zorro del ártico batió los registros previos de velocidad en su especie al recorrer 3,506 kilómetros en 76 días. Su recorrido comenzó el 26 de marzo de 2018 cuando salió de Spitsbergen, la isla más grande del archipiélago de Svalbard entre Noruega y el polo norte, hasta la isla de Ellesmere, en Canadá.

Esta hazaña constituye la mayor distancia recorrida por un ejemplar de su especie (una hembra), y lo consiguió a un ritmo de 46.3 kilómetros diarios. En su mejor día, la zorra recorrió 155 kilómetros en 24 horas caminando sobre una fina capa de hielo a través de Groenlandia. Se cree que pudo aumentar la velocidad a causa de la escasez de alimentos.

El ministro del Clima y Medio Ambiente de Noruega, Ola Elvestuen, afirmó que “este es otro ejemplo de la importancia del hielo oceánico para la vida salvaje en el Ártico”. Recalcó en una entrevista que el aumento de la temperatura en la región es “aterradoramente rápido” y previno sobre que, de no bajar las emisiones contaminantes, los hielos árticos no podrían brindar este importante servicio de transporte a especies como el zorro ártico.

 

Olimpiadas árticas del calentamiento global

Eva Fuglei y Arnaud Tarroux, investigadores del Instituto Polar de Noruega, informaron que a la joven espécimen de zorro ártico le fue colocado un collar rastreador en 2017. A través de un GIF, nos muestran cómo el derretimiento de los casquetes polares podría significar que sus descendientes no tengan la oportunidad de seguir sus pasos, ni batir su récord.

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Recorrido de la zorra del Ártico pudo llevarla de su lugar de nacimiento a una zona con mejores posibilidades de apareamiento (Imagen: Norwegian Polar Institute)

“Al principio no podíamos creer lo que veíamos. Pensamos que tal vez estaba muerta o que se la había llevado un barco, pero no hay barcos en esa zona. Sentíamos como si nos hubiera caído un rayo del cielo”, dijo Fuglei.

Los científicos también muestran los rodeos que el mamífero da al quedar encerrado en rutas sin salida, o cuando se queda en una zona inferior a 10 kilómetros durante 48 horas, probablemente por cansancio, mal clima o buenas oportunidades de caza.

Se cree que durante su travesía, los zorros como este se alimentan de crustáceos, aunque con el aumento de la temperatura también se multiplicarían otras fuentes de alimento, como los venados de Svalbard.

Aunque el paradero actual de esta zorra es desconocido, Fuglei hizo votos para que se preserven los hielos oceánicos, pues si éstos desaparecen “el zorro ártico de Svalbard quedará aislado”.