Yalitza Aparicio: la primera indígena nominada al Óscar (y todo lo que esto significa)

¿Qué significa esto para las comunidades (y las mujeres) indígenas del mundo?

Qué duda cabe: la película Roma, de Alfonso Cuarón, ha despertado sentimientos encontrados como pocos filmes en la historia del cine. Pero más allá de toda polémica, Roma ha lanzado hechizos que perdurarán en el tiempo, y que modificarán portentosamente la realidad.

Quizá lo más trascendente de Roma es que está rompiendo estereotipos por doquier. Y no sólo puso a México en los reflectores, sino también a las comunidades oaxaqueñas. Yalitza Aparicio, quien encarna a Cleo, podría ser la primera mujer indígena en recibir un Óscar; por ahora, ya es la primera mujer indígena nominada a un premio de la Academia.

Yalitza Aparicio es una indígena oaxaqueña y educadora, licenciada en Educación Infantil.

Yalitza Aparicio Roma primer indigena nominada Oscar cine nominaciones 2019-03

Ella no sabía nada de Cuarón antes de protagonizar su filme, lo que sucedió intempestivamente gracias a que Yalitza acompañó a su hermana al casting para la película. Quizá tampoco sabía nada de los movimientos en pro de la diversidad cultural que han convulsionado a Hollywood, como el #MeToo y el #OscarSoWhite. Como dijo para la agencia AFP:

No era algo que realmente yo quería o que había soñado. Debido a tu nivel socioeconómico o a tu cultura, crees que no puedes aspirar a ser actriz, a participar en este medio que suena como algo de fantasía.

Pero ahora, Yalitza Aparicio no sólo es la primera indígena nominada a un Óscar, sino toda una abanderada de la diversidad. Y podría traer cambios positivos para las comunidades indígenas de todo el mundo, así como para la lucha de otras etnias por ser integrados al mundo.

Así festejó este hecho Alfonso Cuarón, quien dijo para Notimex:

Lo que más me da gusto es que esta es la primera vez que una mujer de origen indígena está siendo nominada. Es maravilloso el trabajo que ha hecho Yalitza y más aún que se le esté reconociendo.

También el director Spike Lee está embelesado por Roma y por la actuación de Yalitza Aparicio, como declaró en el Festival de Cine de los Cabos:

Cuando veo a mi ‘hermana’ de piel oscura como la protagonista de Roma tengo que aplaudir, es algo que nunca había visto antes y felicité a mi hermano cineasta por haber hecho eso, nunca había actuado antes y dio una gran actuación.

Sin embargo, Yalitza Aparicio no es sólo la abanderada de la diversidad para Hollywood y el mundo del cine. Se ha convertido es una inspiración para miles de mujeres alrededor del mundo, incluido, por supuesto, México:

 
 
 
 
 
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De hecho, Yalitza ya es una auténtica inspiración para mujeres indígenas como ella, a quienes ha dado voz y rostro:

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Pero Yalitza Aaparicio también ha desmontado otros estereotipos: que los indígenas están de cierta forma “rezagados” o condenados a la exclusión, y que no pueden tener roles protagónicos, ya sea en una película o en la vida. Como dijo para AFP:

Le estoy mostrando a mi gente que ellos también pueden llegar a algo así, que no simplemente por no cumplir con características de ser rubia, ojos verdes, significa que no puedes estar. Hay ciertas cosas que van a ir cambiando poco a poco en nuestra cultura y pues ojalá que después de esta película haya algún aprendizaje.

Más importante aún: las mujeres indígenas han sufrido doblemente estos estereotipos. Y Yalitza lo sabe. Por eso está tan orgullosa de lo que su participación en Roma significa. Un auténtico antes y después para las mujeres de todo el mundo, y sobre todo las que son como ella.

 



De la culpa, la frustración y cómo evitar caer en ese espiral con la meditación

No hiciste lo que debías, pero, ¿sentir culpa arreglará algo?

Realizar una disciplina requiere, precisamente, disciplina, es decir, tener orden y paciencia para poder aprender. Si queremos obtener resultados en una práctica, como la meditación o cualquiera semejante, necesitamos comprometernos: darle suficiente tiempo a la semilla que plantamos para que pueda florecer. Lo importante no es ni siquiera el “objetivo final”, sino hacer que el camino sea agradable.

Pero sucede a menudo que perseguir con tanta ansia la disciplina y la perfección nos lleva a retroceder en ese camino. Nos exigimos tanto que cualquier tropezón es como un pecado. Y eso nos hace entrar en una espiral de culpa: una caída sin fin previsible que nos lleva desistir. Y ahí surge la pregunta: ¿sirve de algo juzgarnos tan severamente? Parece ser que rara vez nos ayuda. Lo que sí sirve es conocernos, y eso requiere conocer y reconocer también a nuestra culpa.

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Observa tu culpa (no juzgues) 

En un genial artículo para Tricycle, la psicóloga clínica Tara Brach –también experta en meditación– afirma que lo primero que tenemos que hacer es analizar nuestra culpa.

Según esta experta, observar nuestra propia culpa –que la desata, cómo se desarrolla y cuáles son sus consecuencias– nos ayudará a saber cómo lidiar con ella. Pero antes que nada, nos ayudará a saber que la culpa es ni más ni menos que un sentimiento natural y que no podemos evitarlo. Es uno de esos pensamientos obsesivos que, según la filosofía zen, no debemos intentar bloquear, sino dejar fluir.

Como dice Brach, la culpa puede ser un llamado de atención: un recordatorio de que debemos escuchar a nuestro corazón y lo que realmente queremos. Por otro lado, puede ofrecer una oportunidad de adaptación, porque si nos sentimos mal por algo que no hicimos, ¿qué nos impide hacerlo en otro tiempo o lugar? Lo importante es que la culpa no se convierta en una espiral que conduzca a un paralizante remordimiento. Y menos si no hay razón para ello, ya que a todos se nos puede olvidar hacer algo, o nos puede distraer una preocupación. Porque a decir de Brach:

Actuar desde la culpa no transforma. Sólo refuerza nuestra identificación con un yo deficiente.

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En ese sentido, la culpa es un sentimiento que precede o acompaña a la depresión –el trastorno paralizante por excelencia–, pero que visto de cerca pierde todo sentido. ¿De dónde viene el “sentirnos mal” o nuestra depresión? ¿No vendrá acaso de una aspiración errónea? “Debo ser el mejor”, “No puedo fallar”, “Todo tiene que salir a la perfección”, son imperativos que a veces no son lo que queremos, sino lo que nos imponen.

Para escuchar el mensaje que el sentimiento de culpa nos quiere mandar tenemos que deshacernos de estos imperativos sociales. Después, debemos ver si más allá de estos mandatos hay alguna necesidad interna que no estemos logrando realizar debido a nuestra falta de compromiso o disciplina. Esa será una culpa más sincera y a la que valdrá la pena escuchar, para saber así en qué debemos reflexionar o qué debemos cambiar en nuestra vida.

Un extra hack: conéctate con el aquí y el ahora

Es importante no olvidar que es la vida contemporánea la que nos hace tan difícil el ser disciplinados. Prestar atención por más de un segundo, en nuestra época, es casi imposible, aunque sea tan importante. Si quieres ser disciplinado y más constante, quizá debas intentar con prácticas que no sean tan demandantes y que te permitan entrar a lo que la psicología llama “el estado de flujo”. Por ejemplo, pintar, origami o tejer: tareas creativas que, al realizar, nos permiten entrar en estados meditativos, y que logran conectarnos con el aquí y el ahora gracias a que ejercitan la constancia y la concentración.

 

*Imágenes: 1) cc; 2) Archive Timothy McCarthy; 3) Muhammed Sajid



El cine #CambiaLaHistoria: Yalitza Aparicio impulsa iniciativa para ayudar a trabajadoras del hogar

Celebramos esta iniciativa que impulsa una transformación en la vida de las trabajadoras domésticas.

Más allá de su papel como medio de entretenimiento, el cine es un agente de cambio. Ese ha sido el caso con la película Roma, cinta protagonizada por la mexicana Yalitza Aparicio. La fama del filme no se limitó a las pantallas, pues está haciendo mucho por dignificar la labor de las trabajadoras del hogar.

La historia que cuenta no es sólo la de Cleo, una empleada doméstica interpretada por Aparicio; es la de los 2.3 millones de mujeres mexicanas que se dedican a esta labor. A pesar de ser un trabajo digno, la realidad es descarnada para estas trabajadoras. Sufren discriminación y entregan sus jornadas a un empleo sin derechos laborales. Según datos del CONAPRED, el 96% de ellas no cuentan siquiera con un contrato.

El simple hecho de dar a conocer esta problemática es ya un motor para el cambio, y el estreno de Roma lo demostró. En diciembre del año pasado, la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió que las trabajadoras domésticas debían ser inscritas obligatoriamente a los servicios de salud (IMSS). Ahora, Yalitza Aparicio se une a una iniciativa lanzada por la organización Fondo Semillas para seguir rompiendo barreras.

La campaña #CambiaLaHistoria espera recaudar 250,000 pesos para apoyar a la Red de Mujeres Empleadas del Hogar de Guerrero, que ha dedicado varios años a esta lucha. Según comentó la directora de Fondo Semillas al portal Animal Político, la forma más efectiva de apoyar a estas organizaciones es dándoles la proyección mediática que necesitan. 

Ahí es donde entra Aparicio y el equipo de Roma, quienes contactaron al equipo West Ham United para recibir cuatro playeras firmadas por Javier Hernández “Chicharito”, el reconocido futbolista mexicano. Yalitza añadió su firma a las playeras, que serán subastadas del 5 al 8 de marzo. El dinero que se recaude servirá para financiar las estrategias de la Red y les permitirá seguir apoyando a más trabajadoras del hogar.

En una sociedad en la que más de 1/3 de estas mujeres recibe menos del salario mínimo, aún hay mucho por hacer. Falta que las trabajadoras domésticas tengan acceso a las prestaciones de ley propias de cualquier empleado. Esto significa tener vacaciones pagadas, una jornada de máximo 8 horas y aguinaldo. ¿Qué se opone a que esto se convierta en derecho? Según más datos del CONAPRED, la discriminación.

En una encuesta telefónica, uno de cada 20 mexicanos admitió no estar de acuerdo con que las trabajadoras tengan vacaciones pagadas.

Iniciativas como #CambiaLaHistoria nos demuestran que la proyección mediática es un aspecto crucial para librar cualquier clase de batalla social. Por eso es importante mantener estas discusiones en el ojo público. Es de celebrarse que el arte sea una de las herramientas para conseguir la igualdad, sobre todo cuando va más allá de la simple contemplación. Así como el cine se hace posible gracias al trabajo de muchas personas, la lucha en pro de un país con más igualdad recae, también, en la acción colectiva.