Más allá de su papel como medio de entretenimiento, el cine es un agente de cambio. Ese ha sido el caso con la película Roma, cinta protagonizada por la mexicana Yalitza Aparicio. La fama del filme no se limitó a las pantallas, pues está haciendo mucho por dignificar la labor de las trabajadoras del hogar.

La historia que cuenta no es sólo la de Cleo, una empleada doméstica interpretada por Aparicio; es la de los 2.3 millones de mujeres mexicanas que se dedican a esta labor. A pesar de ser un trabajo digno, la realidad es descarnada para estas trabajadoras. Sufren discriminación y entregan sus jornadas a un empleo sin derechos laborales. Según datos del CONAPRED, el 96% de ellas no cuentan siquiera con un contrato.

El simple hecho de dar a conocer esta problemática es ya un motor para el cambio, y el estreno de Roma lo demostró. En diciembre del año pasado, la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió que las trabajadoras domésticas debían ser inscritas obligatoriamente a los servicios de salud (IMSS). Ahora, Yalitza Aparicio se une a una iniciativa lanzada por la organización Fondo Semillas para seguir rompiendo barreras.

La campaña #CambiaLaHistoria espera recaudar 250,000 pesos para apoyar a la Red de Mujeres Empleadas del Hogar de Guerrero, que ha dedicado varios años a esta lucha. Según comentó la directora de Fondo Semillas al portal Animal Político, la forma más efectiva de apoyar a estas organizaciones es dándoles la proyección mediática que necesitan. 

Ahí es donde entra Aparicio y el equipo de Roma, quienes contactaron al equipo West Ham United para recibir cuatro playeras firmadas por Javier Hernández “Chicharito”, el reconocido futbolista mexicano. Yalitza añadió su firma a las playeras, que serán subastadas del 5 al 8 de marzo. El dinero que se recaude servirá para financiar las estrategias de la Red y les permitirá seguir apoyando a más trabajadoras del hogar.

En una sociedad en la que más de 1/3 de estas mujeres recibe menos del salario mínimo, aún hay mucho por hacer. Falta que las trabajadoras domésticas tengan acceso a las prestaciones de ley propias de cualquier empleado. Esto significa tener vacaciones pagadas, una jornada de máximo 8 horas y aguinaldo. ¿Qué se opone a que esto se convierta en derecho? Según más datos del CONAPRED, la discriminación.

En una encuesta telefónica, uno de cada 20 mexicanos admitió no estar de acuerdo con que las trabajadoras tengan vacaciones pagadas.

Iniciativas como #CambiaLaHistoria nos demuestran que la proyección mediática es un aspecto crucial para librar cualquier clase de batalla social. Por eso es importante mantener estas discusiones en el ojo público. Es de celebrarse que el arte sea una de las herramientas para conseguir la igualdad, sobre todo cuando va más allá de la simple contemplación. Así como el cine se hace posible gracias al trabajo de muchas personas, la lucha en pro de un país con más igualdad recae, también, en la acción colectiva.