Quizá en algún momento de tu vida te has cuestionado si otros seres humanos tienen una visión de la realidad exactamente igual a la tuya. Es decir, somos de la misma especie y estamos constituidos bajo el mismo molde, nuestros ojos son muy similares. Pero esto no nos garantiza que la vista que tenemos sea exactamente igual a la de los demás. Ahora traslada ese escenario a otras especies, cuya constitución física varía tanto de la nuestra. Es de esperarse encontrar escenarios muy distintos al que nuestros ojos nos posibilitan ver y la ciencia lo confirma. La vista de los colibríes tiene una gran capacidad cromática, son capaces de ver colores que los humanos ni siquiera podemos imaginar.

vista de colibries

El ojo humano posee alrededor de 110 millones de células llamadas conos. En el humano se distinguen tres tipos de conos, cada uno capaz de captar espectros de luz distintos: rojo, verde y azul. Este es el sistema conocido como tricromatismo que nos permite distinguir aproximadamente cerca de un millón de tonalidades distintas. Aunque claro esto varía de persona en persona, ya que la vista no sólo depende de los ojos, sino de la interpretación del cerebro.

Pero como es de esperarse, otras especies han evolucionado a partir de sus necesidades para sobrevivir. Y la vista juega un papel importante cuando se trata de supervivencia. Las abejas, por ejemplo, también son tricromáticas, pero a diferencia de nuestros ojos sus conos captan la luz ultravioleta, azul y verde. Por ello viven inmersas en un mundo ultravioleta lleno de objetos que parecen destellear todo el tiempo.

¿Cómo es la vista del colibrí?

Los colibríes por su parte, han llevado su vista hasta un nivel todavía más amplio. Tienen un sistema tretracromático en sus ojos, compuesto por cuatro tipos de células especializadas en captar la luz. Por esta razón, son capaces de distinguir una amplia gama de colores, incluidos aquellos no espectrales. Así que no sólo son capaces de distinguir visualmente la luz ultravioleta, sino que también ven colores que los humanos ni siquiera podemos imaginar.

Una investigación del Departamento de Ecología y Biología Evolutiva de la Universidad de Princeton, concluyó que la vista de los colibríes es fundamental para la señalización y la búsqueda de alimento. Otros tipos de aves también poseen sistemas tetracromáticos en sus ojos e incluso se cree que existió en dinosaurios.

como ven los colibries

“Este sistema de visión de color es la norma en aves, algunos peces y reptiles, y es casi seguro que existió en los dinosaurios. Consideramos que la capacidad de percibir muchos colores fuera del espectro (visible para humanos) no es sólo una capacidad de los colibríes, sino una característica generalizada de la visión a color de los animales”, explica Stoddard, líder de la investigación.

Y aquí podemos resaltar el hecho de que las aves requieren trasladarse grandes distancias sin perderse. El mismo Albert Einstein teorizó al respecto de las migraciones de aves y ya en su época pensó que la vista jugaría un papel fundamental en su sentido de orientación. En conclusión, la realidad no es lo que miramos o al menos no es la misma realidad para todos los seres vivos y mucho menos para todas las especies.