La esperanza sigue presente para encontrar la cura del VIH. Hace un año el primer caso de VIH en el mundo se confirmaba como curado gracias a un trasplante de células madre de la médula ósea. Esta era la primera señal a favor en la investigación por la cura de este mortal virus.

Ahora, el nuevo “paciente de Londres” (del cual se desconoce su identidad) acumula 30 meses sin tomar tratamiento y sin ningún signo del virus. Esta sería la segunda persona en todo el mundo en haber eliminado el VIH de su cuerpo.

El riesgo que enfrenta una persona con VIH si interrumpe el tratamiento es grande. El virus comienza a infectar el resto del cuerpo hasta provocar SIDA, la enfermedad. De esta forma aumenta el riesgo de contagio y un mayor deterioro de la salud.

Hasta ahora, los pacientes que han logrado curarse de VIH no han recaído en el virus. Expertos consideran que es gracias al trasplante de células madre que recibieron de algunos donantes.

¿Las células madre son la cura del VIH?

Cuando un donante tiene dos copias de una mutación, los glóbulos blancos (o sea las células que protegen y defienden el organismo) se vuelven resistentes al VIH. Al recibir una donación de células de este tipo, el virus va disminuyendo su presencia y tiene menos posibilidades de replicarse hasta desaparecer.

No obstante, este es un tratamiento muy riesgoso y sólo se aplica en pacientes con enfermedades que ponen en riesgo su vida. Esto es algo que no podría aplicarse de forma generalizada. Se sabe que las células madre son una opción, pero no sabemos hasta qué punto.

Ahora el consorcio IciStem utiliza la ingeniería genética para manipular células madre de los donantes y garantizar que este proceso sea seguro y producir un nuevo tratamiento de cura del VIH.

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Matt Wiley