El tiempo es una frontera que ningún medio de transporte ha logrado atravesar todavía. Sin embargo, nuestros cerebros pueden experimentar extraños desfases en la manera en la que sentimos el paso del tiempo.

Y es que el conjunto de nuestra percepción está ligeramente desfasado con respecto a la velocidad del mundo exterior. Al momento de unir la información visual y auditiva, nuestro cerebro puede rearmarla de un modo extraño, de manera que percibimos cosas que realmente no ocurrieron.

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Michael Hoppen

Este fenómeno es el tema de un reciente estudio sobre la percepción. El fenómeno estudiado recibe el nombre de posdicción, y al contrario de la predicción, que se anticipa a los eventos, la posdicción ocurre cuando un estímulo futuro cambia la manera en que percibes un estímulo pasado.

Entenderlo parece difícil, pero sentirlo no lo es. Fíjate en el siguiente video:

¿Cuántos flashes eres capaz de ver?

El video tiene tres partes: 1) un sonido y un flash del lado izquierdo de la pantalla; 2) un sonido; 3) otro sonido y un flash del lado derecho de la pantalla. Cada parte del video está separada por 58 milisegundos. Así, aunque sólo aparecen dos flashes en pantalla, crees que viste tres porque los asociaste a los tres sonidos de “beep”. Pero tu cerebro te engañó.

Noelle Stiles es una ingeniera biológica que estudia las modalidades y plasticidad de la percepción en el Instituto de Tecnología de California. Para ella, “las ilusiones son una ventana realmente interesante al cerebro. Al investigar las ilusiones, podemos estudiar el proceso de toma de decisiones del cerebro”.

A decir de la investigadora:

cuando el último beep y flash aparecen al final, el cerebro asume que debió de haberse perdido el flash intermedio, asociado con el beep sin flash, y literalmente se inventa que debió de haber un segundo flash que no pudo ver. Esto ya muestra el mecanismo posdictivo en acción. Pero lo más importante es que la única manera en la que podrías percibir el flash ilusorio perdido sería si la información que aparece posteriormente en el tiempo (la última combinación de beep y flash) fuera usada también para reconstruir la ubicación más probable del flash ilusorio.

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Tu cerebro combina caprichosamente los estímulos para producir un patrón reconocible (Laboratorio Shimojo, 2018)

En el “conejo ilusorio”, el flash intermedio nunca aparece, pero nuestro cerebro nos hace creer que hay tres flashes que corresponden a los tres sonidos que escuchamos.

Por otra parte, en el “conejo invisible”, no hay sonido intermedio, y por lo tanto nuestro cerebro cree que tampoco hay flash intermedio.

Esto muestra que al manipular el flash o el sonido intermedio, nuestro cerebro utiliza la posdicción para establecer un patrón reconocible, alterando en el futuro lo que percibimos 58 milisegundos en el pasado.

Para Shinsuke Shimojo, investigador en jefe del Instituto de Tecnología de California, “la importancia de este estudio es doble. Primero, generaliza la posdicción como un proceso clave en el procesamiento perceptual tanto para uno como para múltiples sentidos”.

“La segunda importancia”, continúa Shimojo, “es que estas ilusiones están entre los muy extraños casos en los que el sonido altera la visión, y no al revés, lo que indica aspectos dinámicos del procesamiento neuronal que ocurren a través del espacio y el tiempo”.

Nuestros sentidos, y la forma en que procesamos la información que obtenemos a través de ellos, son nuestro vínculo primario con el mundo. Los sentidos son confiables en el día a día; sin embargo, al someterlos a pruebas tan sencillas como esta, nos damos cuenta de que no podemos confiar ciegamente en lo que vemos…

 

* Collage principal: Kevin Kurecki