Nuestra Vía Láctea está viajando directo hacia una galaxia vecina: la Gran Nube de Magallanes. Aunque se pensaba que el choque estelar sería primero con la galaxia de Andrómeda, científicos de la Universidad de Durham pronostican que será la Gran Nube de Magallanes la que colisione con la nuestra primero, en aproximadamente 2 mil millones años, de acuerdo con el sito Sky News.

Por ahora, esta galaxia enana orbita a una distancia segura de la nuestra, ¿Será que para entonces la especie humana y demás vida del planeta esté en riesgo de extinción? Acorde a los investigadores, los humanos no sólo estarán completamente a salvo, sino que nuestra especie presenciará un espectáculo increíble. La Vía Láctea absorberá a la Gran Nube de Magallanes, y el agujero negro que se encuentra en su centro engullirá sus estrellas y nebulosas. ¿Qué pasará después? El agujero se inflará a ocho veces su tamaño normal, convirtiéndose en un cuásar.

El oscuro centro de la Vía Láctea se convertirá en un cuásar: el objeto más luminoso del universo.

Los investigadores aseguran que el cielo explotará en un espectáculo de fuegos artificiales. Mientras, este agujero negro supermasivo emitirá rayos de energía radioactiva extremadamente brillante. El poder del cuásar que se formará será enorme: estos objetos cósmicos tienden a arrojar una luz 100,000 veces más brillantes que la propia Vía Láctea.

La gigantesca colisión entre galaxias tendrá otras consecuencias. Se predice que el orden de las constelaciones que conocemos se modificará, transformando por completo la geografía del cielo nocturno. Algunas estrellas se perderán para siempre en el olvido; otras serán arrojadas a galaxias cercanas. Aunque el hecho impresiona, realmente no se necesita de una explosión para desordenar las estrellas: nuestras constelaciones viven en transformación constante.

¿Cómo se verá este evento astronómico en 2,000 años? ¿Nuestros descendientes contarán con tecnologías inimaginables para disfrutarlo? Lo seguro es que el planeta Tierra estará a salvo, pues es poco probable que el cuásar acabe con nuestro sol. Los humanos del futuro sólo tendrán la envidiable tarea de encontrar un sitio oscuro, acomodarse y disfrutar de este maravilloso show espacial.