Lo tempestivo de la naturaleza retratado en las tormentas eléctricas “supercelda” (Fotos)

Estas tormentas eléctricas dejan ver el poder y ferocidad que la naturaleza es capaz de expresar.

Entre los fenómenos naturales más grandilocuentes, quizá los más impactantes son las tormentas eléctricas. Éstas nos recuerdan que un elemento esencial de nuestro planeta es la contradicción: vivimos en un mundo en donde los cielos despejados pueden convertirse en fúricas tempestades en poco tiempo.

Pero pese al peligro que representan, las tormentas eléctricas son entidades magnéticas cuya tempestiva belleza nos atrae irremediablemente. Este efecto hipnótico lo poseen todavía más las llamadas tormentas eléctricas supercelda, las cuales provocan que las nubes se convierten en una especie de espiral tridimensional de anonadante belleza.

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Esto sucede porque las tormentas eléctricas supercelda son rotativas, lo que las hace más propensas a producir tornados, y hacen al cielo lucir como una nebula en plena galaxia.

Por supuesto que las tormentas eléctricas como éstas no son algo que podamos contemplar fácilmente. Afortunadamente para nosotros, existen apasionadas personas que se dedican a cazar estos fenómenos (lo que se conoce en inglés como “storm chacina”). Es un trabajo arduo que requiere paciencia, muchos viajes en balde y toneladas de valentía. Pero tiene fastuosas recompensas visuales que te invitamos a contemplar en una selección de fotos tomadas por la storm chaser Camille Seaman, publicadas en su épico libro The Big Cloud.

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Japón tiene las alcantarillas más hermosas jamás inventadas (mira 📷)

Japón celebra su identidad local con diseños divertidos, coloridos y cautivadores en un festival anual.

Desde la década de los 80, miles de municipalidades en Japón han diseñado tapas de alcantarilla que representan aspectos de la cultura local. Los diseños son coloridos y representan aspectos como la comida, la flora y fauna, la cultura, los paisajes que caracterizan y son motivo de orgullo para cada localidad.

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Para seguir con esta tradición, la tienda departamental Shinjuku Takashimaya celebró en Tokio el Festival de Tapas de Alcantarillas Japonesas. El festival tuvo lugar del 1 al 3 de febrero de 2019, pero se extenderá hasta fines del mes.

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Entre las actividades celebradas se incluye una exposición de tapas provenientes de todos los rincones de Japón, la venta de comida decorada con los motivos de las tapas de alcantarillas, souvenirs, libros, lápices, estampillas y reproducciones a escala de las tapas de alcantarilla.

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El libro Drainspotting, de Remo Camerota, publicado en 2010, celebra esta tradición japonesa única.

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Los volcanes de Bali están conectados (a pesar de las millas de distancia)

A pesar de la astronómica distancia, estos volcanes están conectados y han logrado dinamitar juntos, por ejemplo, con la erupción masiva de 1963.

El azoro que la cercanía de un volcán puede despertar es sorprendente pero, ¿y si te enteraras que, a pesar de las millas, los volcanes pueden estar conectados bajo tierra? Algo así como un acto poético de la tierra por mantener unido lo que es evidente y debe estar junto…

En Bali, el Agung y el Monte Batur se encuentran a 11 millas (18 km) de distancia, pero su separación es sólo aparente. Unas fotografías de satélite han revelado que debajo de su imponente aspecto yace una compleja estructura que los mantiene unidos. Así es: hay un vínculo entre ambos que trasciende la distancia.

¿Qué une a estos dos gigantes? Al parecer, se trata de un lazo de fuego. Expertos de la Universidad de Bristol teorizan que el magma contenido en ellos no se mueve sólo hacia arriba, sino que viaja también en sentido horizontal. Esta unión interna provoca reacciones vinculadas más allá de la localización. El Agung puede hacer que el Monte Batur “despierte” y viceversa.

Esta unión explicaría por qué el Agung lanzó súbitas humaredas en el 2017 después de años de dormitar. También es la razón detrás de uno de los eventos más trágicos del siglo pasado. En 1963, el Agung explotó en una erupción masiva que arrasó con todo a su paso. Pocos momentos después del incidente, el Monte Batur también entró en erupción. El infortunado incidente sirvió para avivar la curiosidad de los geólogos. Ahora, se piensa que la conexión de estos volcanes puede servir para predecir erupciones futuras.

El motivo detrás de este vínculo que supera la distancia sigue investigándose. Lo que es cierto es que prueba que los vínculos en la naturaleza no necesariamente se rigen por las reglas espaciales que conocemos. Además de las posibilidades de prevención que ofrece este hallazgo, la idea de pensar en un mundo interconectado más allá del espacio-tiempo es fascinante.