Si de por sí cuesta entender la depresión –y a las personas que la padecen–, imagínate si existiesen decenas de tipos diferentes de este trastorno… Eso es, de hecho, lo que sucede.

Sólo que los tipos de depresión que existen son todavía un misterio de la psique.

Cada vez más personas padecen depresión, al grado de que podemos hablar de crisis de tristeza en países como México. Pero lo cierto es que este trastorno sigue siendo sumamente esquivo e incomprensible, incluso para la comunidad científica.

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La prueba de ello está no sólo en las maneras diferentes como actúa cada paciente depresivo, sino en que a muchos no les funcionan los antidepresivos. Esto sucede porque la depresión se origina por motivos distintos, que dependen de las experiencias del paciente. Además, este trastorno es, a grandes rasgos, un desbalance químico; pero se ha comprobado que elementos como las proteínas también juegan un papel en su desarrollo.

Pero por fin, un equipo de investigadores del Okinawa Institute of Science and Technology ha constado que existen por lo menos tres tipos de depresión.

El hallazgo fue realizado tras una ardua investigación que involucró una gran recolección de datos sobre la depresión, basados en investigaciones previas. Se recabó información médica y se realizaron cuestionarios e imágenes por resonancia magnética en más de 120 pacientes (con y sin depresión).

Toda esta data fue analizada y reveló coincidencias suficientes como para determinar que existen 3 tipos de depresión.

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Las principales variables en los tipos de depresión son:

  • La presencia o ausencia de trauma infantil.
  • Los patrones de conectividad en el giro angular derecho y otras zonas del cerebro.

Los pacientes sobre los cuales no surtían efecto los antidepresivos –que promueven la serotonina en el cerebro– son aquellos en quienes había un aumento en la función del giro angular, y que habían experimentado traumas infantiles. Esto era lo que los diferenciaba de los pacientes sobre quienes sí surtía efecto el antidepresivo.

No obstante, para los científicos queda mucho aún por indagar. Los traumas, y otros elementos externos que pueden ser determinantes en el tipo de depresión de cada paciente, son quizá la variable que hace más difícil entender este trastorno. Qué tipo de cambios producen las vivencias personales en un cerebro tendiente a la depresión seguirá siendo una gran incógnita.

Pero lo que este equipo de investigadores ha descubierto servirá para ahondar en los aspectos neurobiológicos de la depresión, y sin duda facilitará mejores tratamientos en un futuro.

 

* Imágenes: Moonassi (Daehyun Kim)