Sommaroy fue el primer lugar en el mundo en intentar eliminar el tiempo. En junio de 2019, la isla de Noruega intentó reemplazar los relojes por hilados de flores que marcaran el paso de las horas. Sin embargo, esta acción fue un intento fallido de oficializar la eliminación del tiempo, ya que algunos consideraban que el tiempo jamás podría ser eliminado.

No obstante, la iniciativa de la isla Sommaroy pudo haber marcado el primer paso en un camino donde se busca eliminar el tiempo. En marzo de 2019, el Parlamento Europeo votó a favor de eliminar los cambios del horario de verano con el objetivo de que exista un horario único durante todo el año en Europa.

@boglio

 

En México, el argumento que respalda el cambio de horario es distinto. Ahorrar energía se ha convertido en una de las tareas básicas de nuestra sociedad. No obstante, varios aseguran que el cambio de horario que se produce en el país rara vez cumple con su propósito, aunque el Fideicomiso para el Ahorro de la Energía Ambiental asegura que en las dos veces que cambia el horario en México hay un ahorro de energía de 1,041 gigawatts/hora, lo que equivale a 695,000 toneladas de dióxido de carbono al año.

Si el horario de verano posiblemente no contribuye en mucho, ¿por qué no pensar en eliminar las zonas horarias por completo en todo el mundo? Esta es la teoría que proponen Steve Hanke y Dick Henry, profesores de la Universidad Johns Hopkins: un “tiempo universal”.

También en Ecoosfera: ¿Por qué me siento cansado todo el tiempo? Las causas más comunes de tu fatiga cotidiana

 

Los inicios del tiempo

Todo comenzó con los relojes de sol y después nacieron las zonas horarias gracias al ingeniero Sir Sandford Fleming —quien perdió un tren en Irlanda—. Poco después ya estábamos inmersos en el control del tiempo.

El tiempo es un tema muy controvertido en la era moderna. Cada país elige la zona horaria que se acomoda mejor con su alrededor y sus habitantes. No tiene mucho sentido porque es un juego que marca un desfase para algunos y un viaje en el futuro para otros.

Es por esto que Hanke y Henry proponen una zona horaria única para todo el mundo. No más luchas con el reloj biológico por adaptarse a nuevos horarios. “Estamos todos al mismo tiempo en este momento, así que todos deberíamos estar configurando nuestros relojes exactamente en el mismo lugar”, asegura Hanke.

El único problema con establecer un horario único para todo el planeta es que algunos se irían a dormir con oscuridad y otros a plena luz del día. Pero este no sería el mayor obstáculo, de acuerdo con la experiencia de los habitantes de la isla Sommaroy.

El verdadero problema es la utilidad política, comercial y económica que se le ha otorgado al tiempo. Las zonas horarias se convirtieron en la representación de libertad y autonomía de cualquier país que prefiera establecer sus propias reglas —o simplemente, no compartir el horario con un país enemigo—.

Asimismo, la salud es un tema que debe tomarse en cuenta, pues las zonas horarias recorren horas de trabajo y de descanso para las personas. Si ahora sientes que el tiempo se te pasa muy rápido o no te alcanzan las horas del día para hacer tus actividades, es porque el tiempo solar no se adecúa a las zonas horarias.

En este caso, ¿podría el tiempo universal ser la respuesta a un verdadero disfrute del tiempo que se adecúe a las necesidades de cada nación, o seguirá siendo un marcapasos para el ser humano?

 

Sigue leyendo: Una enseñanza zen para aprender a organizar el tiempo