El viernes pasado, miles de indígenas brasileños protestaron en Brasilia contra el presidente de extrema derecha Jair Bolsonaro, en una jornada que se extendió durante 3 días mientras se realizaba el campamento Terra Livre.

La protesta busca llamar la atención sobre la defensa del territorio indígena (que representa un 14% de Brasil), el cual está en riesgo desde el primer día del gobierno de Bolsonaro debido a los decretos que podrían poner en peligro hasta 15 millones de hectáreas de suelo amazónico.

Marizete de Souza, coordinadora regional de la tribu macuxi, fue una de los 4,000 indígenas de 225 tribus que participaron en Terra Livre. El campamento representa a más de 800,000 indígenas, que han visto sus derechos y su territorio en riesgo a causa de las políticas de Bolsonaro. De Souza afirmó: 

No tenemos miedo, nuestro lema es ‘El pueblo unido jamás será vencido’. Dejen que venga el gobierno de Bolsonaro, porque no será capaz de hacer lo que quiera con nuestras tierras indígenas en Brasil. Porque somos guerreros.

Desde el inicio de su mandato, Bolsonaro delegó el control de la agencia especializada en asuntos indígenas al Ministerio de Agricultura, en una polémica decisión que abrió la puerta a la tala y explotación minera de territorios protegidos por leyes anteriores.

Miembros del poder legislativo brasileño buscarán echar atrás la reforma en el Congreso a través de la vía legal durante este año.

Campamento Terra Livre (Imagen: APIB)

 

Científicos europeos alzan la voz en favor de los indígenas

Más de 600 miembros de la comunidad científica de la Unión Europea publicaron una carta en la edición electrónica de la revista Science, exigiendo a los gobiernos del mundo que no sean cómplices de la explotación del Amazonas brasileño:

Exhortamos a la Unión Europea a aprovechar esta oportunidad crítica para asegurar que Brasil proteja los derechos humanos y el medioambiente. Al trabajar activamente para desmantelar las políticas contra la deforestación, la nueva administración de Brasil amenaza los derechos indígenas y las áreas naturales que ellos protegen.

Durante su campaña, Bolsonaro pronunció la desafortunada frase de que no daría “1 centímetro más” de tierra a los indígenas, y los comparó con animales de zoológico.

El Sistema de Alerta de Deforestación, encargado de monitorear la tala ilegal en la selva del Amazonas, reportó un incremento de la deforestación de un 24% entre agosto de 2018 y marzo de 2019, en comparación con el mismo período en el año anterior.

Esto representa una pérdida de 1,974 kilómetros cuadrados de árboles y vegetación.

 

* Imagen principal: Lucas Landau/REUTERS