Pocas muestras de comunión entre el hombre y la naturaleza más intensas que cuando un surfista monta una ola gigante. Contemplar el cúmulo de fuerzas físicas que convergen en uno de estos monumentales cuerpos de agua y luego comprobar que ahí, sobre esa inmensidad indomable, se encuentra una persona desafiándolo todo, es un sentimiento arrobador.

El brasileño Rodrigo Koxa acaba de montar una ola de 24.3 metros y, por ello, se hizo acreedor del récord a la ola más grande jamás surfeada (al menos oficialmente). La hazaña ocurrió durante la Liga Mundial de Surf, competencia internacional que se lleva a cabo en Nazaré, Portugal, sitio que se ha consagrado como el santuario de las grandes olas en Europa. 

Así, Koxa ha batido el récord que se encontraba en posesión del estadounidense Garreth McNamara, quien en el 2011 se deslizó sobre una ola de 23.7 metros. Su logro quedó documentado en el siguiente video, el cual además de hipnotizarnos con la osadía del brasileño nos muestra como la ola gigante, por sí sola, es una suerte de esperanzador poema azul…