¿Alguna vez has sentido que soñaste lo que estás viviendo? ¿O te has preguntado si no estarás dentro de un sueño, aun estando despierto? Si has experimentado cosas similares ya sabes lo que es el déjà rêvé (expresión en francés que significa “ya soñado”) que, contrario al déjà vu (“ya visto”), no remite a experiencias que creemos ya haber vivido, sino a vivencias que se conectan con lo que experimentamos en el mundo onírico.

Existen explicaciones parapsicológicas para estos fenómenos, y se les suele asociar con la clarividencia u otras habilidades místicas dignas de grandes profetas. Pero aunque esas explicaciones estimulan nuestra fantasía y nos encantan, lo cierto es que el déjà vu y el déjà rêvé tienen explicaciones científicas que eventualmente podrían ayudarnos a entender mejor el cerebro, así como el funcionamiento de las neuronas y, en el caso del déjà rêvé, los sueños.

 

El déjà rêvé: una vigilia onírica

Dicho lo anterior, el déjà rêvé no significa que podamos ver el futuro en sueños. En realidad es algo más parecido a creer que estamos (o seguimos) soñando o que quizá intuimos algo en nuestros sueños, incluso en aquellos que tuvimos hace mucho. A grandes rasgos, el déjà rêvé puede sentirse de tres maneras:

  • Como la recolección de un sueño específico (episódico).
  • Como la reminiscencia de un sueño vago (familiar).

Como si se estuviera en un sueño, estando despierto (estado onírico).

Según un estudio realizado en pacientes epilépticos, esta experiencia es más común tras la estimulación eléctrica del cerebro, misma que se aplica precisamente a los pacientes con epilepsia, en quienes son más recurrentes los episodios de déjà rêvé. ¿Qué nos dice esto del cerebro y de los sueños? Bueno, para empezar es un indicativo de que quizá no sólo soñamos durante el REM (sueño de movimientos oculares rápidos; rapid eye movement, por sus siglas en inglés); aunque sin duda ésta es la etapa clave cuando dormimos, no sólo para soñar sino para descansar adecuadamente.  

Lo que parece ser un hecho es que los sueños tienen un enorme peso en aquello que llamamos vigilia: no sólo están cargados de simbolismo (que tanto fascinó a la disciplina psicológica, pues para ésta los sueños eran el lenguaje del inconsciente), sino que su funcionamiento podría tener que ver incluso con necesidades de nuestro organismo cuando estamos activos.

¿O será que el déjà rêvé es sólo un “cortocircuito” del cerebro? Nosotros creemos que no. Hay una correlación sueño-vigilia que incluye a la memoria como mediadora (como algunos estudios han comprobado), lo que podría constituir un vínculo más complejo de lo que creemos entre nuestros sueños y su papel en la evolución humana.

Por lo pronto cabrá esperar que nuevas investigaciones lleven al desarrollo de tecnologías que, través de la estimulación, nos permitan recordar los sueños que no logramos rememorar y que quizá quieren decirnos algo. Después de todo, esas son cuestiones en las que la ciencia ya va avanzando, y que podrían hacernos evolucionar física y espiritualmente para bien.