Nuestra ropa, muchas veces, es un lienzo que revela si tienes mascota. Esto es innegable cuando tienes un gato. Uno llega a encontrar su pelo en los lugares más obvios y, también, en algunos imposibles como en la taza de café que te preparas por las mañanas.

Para la pareja de artistas japonesa, Ryo y Hiromi Yamazaki, el pelo de sus tres gatos —Mugi, Nyaa y Maru— es la materia prima de divertidos y curiosos sombreros para sus amigos felinos.

Todo inició cuando Ryo vio una bola de pelo (de sus gatos) que parecía un sombrero. Así que decidió moldearlo y crear un sombrero puntiagudo —el primer diseño de este original proyecto—.

La casa de los Yamazaki en la ciudad de Tama, en Tokio, es el lugar donde Ryo y Hiromi comparten su afinidad por el diseño, los felinos y la fotografía.

Los tres gatos de raza Scottish Fold modelan las inusuales creaciones en dos cuentas de Instagram: rojiman con 112 mil seguidores y umatan con 10 mil.

Su colección tiene diseños simples y otros más complejos: antenas de caracol, sombreros con cabeza de pato, cascos de vikingos, coronas de la realeza… incluso hay un tupé de Trump.

Hay que aclarar que Ryo y Hiromi no trasquilan a voluntad a sus peludos amigos. A esta singular tendencia se le conoce como sombreros de nukege, que proviene del japonés nukege que significa “muda de pelo o pérdida de pelo”.

La pareja japonesa aprovecha las temporadas altas de muda de pelo —primavera y otoño— y del pelo que recolectan cada vez que los cepillan.

 

Algunos sombreros son desmantelados para dar paso a nuevos diseños.

Las creaciones de la familia Yamazaki son muestra de la creatividad y el amor que resulta de disfrutar de la ternura infinita de los gatos, así como de compartir en pareja.

* Fotos: Ryo Yamazaki