El metal y los circuitos eléctricos están muy lejos de este experimento. Al construir un robot, lo primero que pensamos es en sus características poco humanas, es decir, falta de piel, huesos, órganos, células, etc. Sin embargo, ya hay robots biológicos (hechos de células).

Investigadores de la Universidad de Tufts en Medford, Massachusetts, anunciaron recientemente la creación de robots hechos de vida. Ciertamente, el término de vida implica muchas cosas; incluso, los científicos discutieron la aplicación del término hace poco.

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No obstante, los investigadores decidieron arriesgarse y llevar la vida a la práctica robótica. Construidos a partir de células extraídas de embriones de rana, estos robots son organismos vivos y programables. Mejor conocidos como “xenobots” (en honor a las ranas africanas de donde provienen sus células), estos aparatos son la viva prueba de un método llamado “canalización”. Esta técnica incluye la creación de robots biológicos para distintas tareas.

Desde la limpieza de un lugar hasta el planteamiento de problemas éticos y prácticos, los robots biológicos son formas de vida completamente nuevas que la Tierra jamás había presenciado. ¿Estaremos listos para su llegada?

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Cómo nacieron los robots biológicos

No tiene muchos enredos, pero sí mucha ciencia. Los robots fueron construidos a partir de modelos de células de rana. Tras identificar cómo se constituyen los bloques de construcción de las células, los científicos crearon una versión virtual de ellos utilizando células vivas reales.

Esto permite que, por ejemplo, la piel de los robots se contraiga y expanda o que un xenobot se mueva como un organismo vivo. El objetivo principal de su creación es demostrar el potencial del sistema. Ahora bien, ¿por qué querríamos robots biológicos?

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Hasta ahora no se sabe con certeza en qué actividades podrían ser útiles, pero los investigadores proponen algo como comer y digerir microplásticos en el océano o administrar medicamentos a los pacientes. Aunque los robots vivos parecen ser todo un invento del siglo XXI, la realidad es que actualmente sólo viven cerca de 10 días. Si su desarrollo resulta factible, en unos cuantos años tal vez veremos robots cerca de nosotros.

La verdadera cuestión será definir si estos robots podrían ser reconocidos moralmente como individuos. Si es así, entonces estaremos más cerca que nunca de la era de la convivencia con robots y otras estructuras de vida a través del software.

 

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