¿Quién se robó el patrimonio de México? Gael García te ilustra en el nuevo filme “Museo”

Dicen que fue el robo histórico de México pero, ¿quién realmente posee hoy nuestro patrimonio? No te pierdas esta película del director Alonso Ruizpalacios.

A veces tienes que trascender ciertos límites para reafirmar si la vida que tienes es la que quieres… o probablemente no estás ni cerca.

Siendo joven y universitario, siempre nos acompaña un deseo alimentado por la duda y la rutina: salir, descubrir el mundo, desafiar a tu familia y al sistema. Es el caso de Juan y Wilson, dos amigos egresados de la Facultad de Veterinaria que robaron piezas arqueológicas del Museo de Antropología de la Ciudad de México. El ejemplo perfecto de que la rebeldía a veces tiene causa. Y a veces no.

Basada en hechos reales, la nueva película del cineasta mexicano Alonso Ruizpalacios –con la actuación de Gael García Bernal, Museo, nos invita a rumiar en una pregunta franca:

¿Quién se ha robado el patrimonio de México?

El mismo Gael García, en diversas entrevistas, ha confesado que esta película lo hizo reflexionar sobre el tema. Si bien estos chavos se atrevieron a asaltar el Museo que alberga el patrimonio más antiguo de México, no son ellos los “verdaderos” ladrones.

Innumerables piezas del Museo de Antropología fueron extraídas de otros territorios de México, donde los pueblos aún les rendían culto, sin mencionar que muchas de ellas ni siquiera se encuentran en México, como es el caso del penacho de Moctezuma.

Aburridos de “dar la vuelta” en los circuitos de Ciudad Satélite, un fraccionamiento residencial suburbano que fue una especie de ícono del “esplendor” modernista mexicano en los años 60 del siglo pasado, a Juan y a Wilson se les ocurrió una grandiosa hazaña: entrar la noche del 25 de diciembre y robar algunas piezas del Museo de Antropología.

Juan (Gael García), es una especie de antihéroe inconforme y desapegado. Es el primo que en Nochebuena se encierra en su recámara y puede arruinar el “secreto de la Navidad” a los más pequeños. Es también quien convence a su amigo Wilson de hacer aquella locura que planeaban esa misma noche.

 

Dejar todo atrás y lanzarse al vacío…

Sin romper un solo cristal, ambos concretaron el que fue llamado alguna vez “el robo del siglo”. Juan y Wilson hurtan cientos de piezas en una secuencia magistral y musicalizada con la obra original del mexicano Tomás Barreiro.

Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde.

A pesar de ello, podríamos decir que el robo de los jóvenes que participaron en el suceso real, Carlos Perches Treviño y Ramón Sardina García, tuvo consecuencias positivas, ya que dicho acto resonó en la sociedad y enfadó al gobierno a tal grado que, a partir de ahí, se refinaron las medidas de seguridad y protección del patrimonio de las culturas mesoamericanas de México.

Algunas veces, tienes que perder todo para volver a empezar.

MUSEO se estrena este viernes 26 de octubre en todas las salas de Cinépolis. Fue dirigida por Alonso Ruizpalacios (Güeros, 2014) y el guión fue escrito a dos manos, junto a Alonso Alcalá.

 

* Imagen destacada: Variety



Una historia sobre sueños, distopías y axolotes: “Chicuarotes”, la nueva película de Gael García Bernal

Pobreza, crimen, desesperanza y violencia… La nueva película de Gael García Bernal pone en el imaginario la inmensa deuda que tenemos con la juventud.

Es un hecho: hay circunstancias sociales y económicas que parecen impedir la posibilidad de un mejor futuro para cualquiera que se atreva a soñarlo. Pero, frente a esta realidad que pareciera distópica, siempre existirá quien tenga la necesidad de transformarla: la resistencia. 

Un necio, un terco, un chicuarote, o quizás, el simple hecho de tener por identidad lo mexicano y sobrevivir con eso a las adversidades que presenta la vida. Poner hoy esta reflexión en la mesa es fundamental; por eso aplaudimos la llegada a las salas de cine de Chicuarotes, la nueva película de Gael García Bernal. Esta historia narra la vida de dos jóvenes originarios de San Gregorio Atlapulco, Xochimilco, que en su intento por liberarse de su contexto social se toparán con su propia sombra…

Este es un mensaje a la juventud… 

Chicuarotes no es una historia de ficción. Es una película con un mensaje realista. Nos invita a poner en el imaginario colectivo nuestra responsabilidad frente a este, un presente distópico, con una inmensa deuda que tenemos con la juventud. 

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¿Y qué es un chicuarote?

Es un gentilicio para nombrar a los habitantes de San Gregorio Atlapulco. Significa “terco”, “necio”. También es un chile nativo de la región de Xochimilco, uno muy tradicional que seguramente ya has probado. Ambos significados son símbolos de identidad, pero también de resistencia. Y es que en la nueva cinta de Gael García, existe una metáfora implícita sobre lo incansable: la  juventud, los sueños, la lucha, la tragedia, la posibilidad de la extinción y la figura del axolote.

El axolote es un animal muy mexicano y nativo de los canales de Xochimilco. Un precioso animal prehistórico, cuya edad podría alcanzar los 50 años, pero debido a las azarosas adversidades de nuestra realidad actual -mismas que lo llevaron a estar en peligro de extinción-, muchos de ellos sólo llegan a vivir entre 15 y 20 años. Pese a las condiciones desafortunadas, este animal resiste, aunque frágil, hasta su destino incierto. La historia de “Cagalera” y “Moloteco”, dos amigos originarios de San Gregorio Atlapulco, no es diferente. Estos jóvenes enfrentan día a día la posibilidad de alcanzar un sueño que se mira tan cercano -y fácil-, o de enfrentarse a las consecuencias de una realidad fatal y férrea. 

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Sueños y distopías 

Soñar es, para muchos, un acto de ingenuidad. Pero también, este “ingenuo” acto podría ser clave para que las cosas cambien realmente en algún momento. En pocas palabras, la realidad aprieta cada vez más fuerte, pero “la esperanza es lo último que muere”.

Hoy más que nunca es importante resolver cómo podemos hacer coexistir nuestros sueños con un escenario de vida cada vez más complicado. Pobreza, crimen, marginación, desesperanza y violencia, son algunos ingredientes en la vida de millones de mexicanos. Chicuarotes invita a la reflexión de este escenario, y en un acto análogo por dibujar la realidad palpable, mezcla dos ingredientes como la tragedia y la comedia, acaso una metáfora brillante sobre la ingenuidad de la juventud, pero también de la vida cotidiana del mexicano.

¿Y hasta dónde podemos llegar para que nuestro sueño pese más que la distopía?   

La dura realidad familiar de Cagalera, el abandono que rodea a Moloteco y la azarosa suerte que le depara a Sugehili los encierran en una sofocante pecera donde la única salida que parece viable es el oscuro camino de la delincuencia y la huida. 

Para estos jóvenes, existir no es necesariamente fácil, y mucho menos cuando las adversidades del entorno te rodean, formando una especie de prisión. Pero, hay que admitirlo, al igual que ellos, todos estamos frente al mismo reto: liberarnos –lo que sea que eso signifique para cada uno de nosotros–, pues siempre existirá una posibilidad latente de cambiar las cosas, de transformar nuestras vida y saltar más allá de los límites de las circunstancias. La pregunta es: ¿qué decisiones te podrían ayudar a conseguirlo y cuáles, por el contrario, terminarían por hundirte?

Si nunca te has cuestionado lo anterior, Chicuarotes es, entre otras cosas, una invitación a que lo hagas ya.   

No te pierdas este fabuloso filme que se estrena este 27 de junio en todas las salas Cinépolis. 



“El complot mongol” llegó al cine (y es genial) 📽️

La película “El complot mongol” es una bomba llena de acción y comedia que te divertirá hasta la médula.

Hay momentos de quiebre que sacuden a la historia. El período turbulento conocido como la Guerra Fría fue uno de ellos, y es el escenario de arranque de El complot mongol. La esperada película de Sebastián del Amo ya está en cines, y llega como una bomba llena de acción y comedia que te divertirá hasta la médula, pero también como una inteligente sátira de la corrupción en México.

Son los años 60 y el presidente John F. Kennedy visitará México. Hay una conspiración internacional para asesinarlo, y poco tiempo para hacer algo al respecto. Resolver el crimen será labor de Filiberto García, un excéntrico matón a sueldo contratado por el gobierno y que ya no concibe su vida más allá de la violencia. El Barrio Chino de la Ciudad de México es el escenario de sus aventuras.

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Persecuciones, peleas repentinas de artes marciales, secuestros, intrigas. La trama de El complot mongol entretiene con un humor negro que está muy cerca de la sátira. El resultado es satisfactorio, en gran parte gracias a las actuaciones de Damián Alcázar, Bárbara Mori, Eugenio Derbez y hasta Xavier López Rodríguez, ¡el mismísimo “Chabelo”!

¿Cómo es que una película que gira en torno a un crimen puede ser una comedia? Esta forma de retratar situaciones violentas en el cine no es nueva, y se origina en la literatura. El complot mongol es una adaptación de la novela publicada por Rafael Bernal en 1969, la primera “novela negra” escrita en México.

En la “novela negra” no hay buenos ni malos: la moral se cambia por una visión más cruda y más precisa de la violencia.

Así como no hay héroes ni villanos, tampoco hay límite para retratar las situaciones más absurdas. ¿Cómo es posible que el gobierno de México tenga un asesino bajo contrato? En un mundo ideal esto parecería un chiste, pero no lo es. Detrás de cada broma, El complot mongol muestra también el lado más oscuro de la realidad de México, un país en el que los sucesos más extraños son posibles 

No cabe duda: El complot mongol tiene todo lo que necesitas para pasar un rato increíble en el cine. Habrá amor, habrá acción, habrá misterios que se resolverán de las formas más chuscas y hasta te hará pensar un poco sobre el pasado y el presente de tu país, todo a través de los ojos del irreverente detective Filiberto: ¡Pinche peli buenísima! 

El complot mongol ya está proyectándose en todas las salas Cinépolis.