Yomu es un sistema de mindfulness que se basa en cinco columnas principales: música, inteligencia emocional, neurociencia, respiración y meditaciones simples para bajar los niveles de estrés y subir los niveles de calma. El Yomu y sus rituales funcionan como antídoto contra la agresividad y el bullying y promueven la autoestima y la fortaleza interior para cultivar una mente y corazón sanos, resilientes y felices.

Este sistema tiene todos los ingredientes para que, de una forma simple y poderosa, cualquier persona pueda acceder a un espacio de conexión interior y de presencia ante las circunstancias que nos toca atravesar. Es lo que implica fundamentalmente la inteligencia emocional: crear empatía y resiliencia para transitar todo lo que nos ocurre desde la conciencia y la confianza.

Eso reduce los miedos, calma las ansiedades y al mismo tiempo las reconoce: doy cabida a lo que siento y a mis emociones pero tengo en mis manos una forma concreta y poderosa de no quedarme pegado al sufrimiento.

 

Rituales para sanar 

Yomu es una palabra en japonés que quiere decir leer entre líneas, leer el viento, lo sutil y, tal cual, eso es lo que pasa cuando la gente aprende estas técnicas y las pone en funcionamiento de una manera integral en la vida cotidiana.

La música es la columna vertebral de todo lo que pasa en el Yomu: tenemos más de 150 canciones con letra y música originales, hechas milimétricamente para activar la confianza, el amor propio, la autoestima, la capacidad de ver a los otros, las respiraciones, la conexión entre todos y el liderazgo.

Cada persona es capaz de vivir la atención plena en toda su expansión y una de las maneras maravillosas que tenemos es creando algunos rituales que podemos hacer individualmente, en familia y en la escuela. Los rituales nos unen, nos conectan más allá de las palabras, crean una intimidad preciosa con nosotros mismos y con los demás, y por eso les comparto algunos de ellos de mi nuevo libro Rituales en familia.

Estos rituales pueden ir acompañados de nuestras canciones, que son preciosas para completar la experiencia. ¡Y todas las canciones están en inglés y español!

Para el ritual Que seas feliz, les recomiendo la canción “Yo elijo ser feliz”, y para el ritual Respirar con los dedos, la canción “Yo soy el pulmón del mundo”. Al final les dejo una respiración hermosa para practicarla todos los días y que pueden acompañar con la canción Yomu “Canción del corazón”.

 

Que seas feliz

Conecto con todas las personas que tengo cerca con las manos unidas y le digo a cada uno mirándolo a los ojos: “Que seas feliz”.

Ahora me abrazo muy fuerte y digo: “Yo soy feliz”.

Ahora abro los brazos y le digo al mundo: “Que el mundo entero esté feliz y libre de sufrimiento”.

Para qué sirve y cuándo usarlo

Este ritual establece una mirada compasiva y amorosa sobre los demás; al desearles felicidad, inmediatamente se siente una relación nueva y sorprendente con uno mismo y con lo que nos rodea. Al desearme felicidad a mí mismo genero autoconfianza, amor propio, fuerza interior, presencia.

Al abrir los brazos, tengo energía y deseos que van más allá de mí mismo y la gente conocida. Puedo extender esto al mundo, cultivando un pensamiento altruista y generoso. Se recomienda comenzar el día saludando a todos los miembros de la familia de esta forma. Y también, practicarlo con personas desconocidas y, por ejemplo, en los ambientes escolares y laborales.

Se puede practicar a distancia, incluso a través de todas las nuevas tecnologías que usamos para estar en contacto.

 

Respirar con los dedos

Une las yemas de tus dedos. Ciérralas al exhalar y ábrelas al inspirar o inhalar. Sigue la respiración mientras abres y cierras tus dedos. Puedes hacerlo con la gente que tienes al lado. Con tu familia, en grupos. Sólo tienes que unir las yemas de los dedos y respirar. 

Este ritual se convierte en parte de la vida cotidiana y es poderoso para estar presente.

 

Para qué sirve y cuándo usarlo

Es excelente para hacerlo cuando hay que esperar, en momentos de ansiedad, como ancla en el momento presente, como recordatorio de nuestro poder interior y de la capacidad que tenemos de estar aquí y ahora.

Esta manera de respirar toca todas las terminales nerviosas, tranquiliza la mente, armoniza y balancea, regula la respiración, conecta con los demás desde un espacio nuevo y sirve para balancear los dos hemisferios cerebrales.

 

Respiración de corazón a corazón

Entrelazamos las manos frente al pecho las llevamos cerca del corazón, permanecemos en silencio por un momento y sentimos el latido de nuestro corazón. Luego, a medida que respiramos expandimos nuestro amor y nuestro corazón. Siempre respiramos por la nariz y llevamos los brazos hacia adelante como dibujando un círculo o letra O. Estiramos los brazos junto con el corazón  y los traemos nuevamente al pecho cuando exhalamos. Los alentamos a buscar al  compañero o la familia y tocar sus corazones llenándolos de cosas maravillosas. “Estira tus brazos, expande tu corazón y acércate a los corazones de los demás”. “¿De qué llenaste tu corazón? Respira una y otra vez llenando tu corazón al hacerlo, vuelve hacia el pecho al exhalar”. “No olvides mirar a tus compañeros a los ojos al respirar. Los ojos dicen mucho más que las palabras”.

Es una respiración maravillosa para practicarla a distancia; la energía de nuestra intención siempre llega a los demás y, sobre todo, la inteligencia de nuestro corazón nos guía.

 

* Autora: Cynthia Zak, fundadora del sistema de mindfulness Yomu

 

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