La ciencia detrás del éxito de “Rick y Morty” (y su legendaria aparición en los Emmys 2018)

Cada capítulo de “Rick y Morty” es una divertida (y a veces sádica) lección de ciencia, pero también de entretenimiento fuera de este mundo.

Rick and Morty (Adult Swim) es una de las series de animación más exitosas de los últimos años. Sus protagonistas son Rick y Morty, un abuelo/científico loco y su nieto perpetuamente confundido entre la adolescencia y su familia disfuncional. Hasta ahora llevan tres temporadas, pero se han anunciado 70 episodios más. Cada capítulo está cargado de locura, eructos, extraterrestres, eructos, y cameos de otros personajes y series, que incluso los llevaron a hacer acto de presencia en los premios Emmy 2018, presea a la que fueron nominados por el ya legendario capítulo “Pickle Rick”:

Con una legión creciente de fans, Rick y Morty se ha convertido en un referente para un tipo de humor que no deja de lado la ciencia ni la diversión (con émulos tan buenos como Final Space, por ejemplo). Pero si el protagonista de la serie es un científico loco, alcohólico y un tanto psicópata, ¿qué tanto de ciencia “real” hay en la serie?

En una entrevista con el escritor y productor de la serie, Mike McMahan, se abordan algunas de estas cuestiones. Por un lado, McMahan dice que “tenemos por cierto que la ciencia no hace a los humanos mejores“, y aunque es cierto que la ciencia nos ha hecho avanzar como especie, “es una novedad comparada con la evolución”.

Otras series de ciencia ficción han tocado esa dicotomía, pues los personajes interesantes siempre están cargados de fallas humanas, demasiado humanas, aunque vengan de otras galaxias. “Star Trek solía tocar eso todo el tiempo. Puedes viajar a través de las dimensiones y aun así ponerte celoso… Aún actúas como algo que evolucionó para treparse a un árbol cuando ves un depredador. Y puedes ver mucho de esto en Rick y Morty y sus aventuras”.

Rick y Morty presentan un “Emmy” vivo durante los Emmys 2018

Series legendarias como Los Simpson han sido extensamente analizadas desde muchas disciplinas, pero su valor intrínseco recae en que son buenas series de entretenimiento, es decir, en que son divertidas. En el caso de una serie de ciencia ficción ocurre lo mismo: “lo que es importante no es la ciencia que escojas. Es el respeto que tengas por la ciencia y por los personajes viviendo y lidiando con ella, respondiendo realistamente a ella”.

 

Al infinito y más allá… pero sin líneas temporales alternas

A pesar de que la ciencia “real” todavía esté lejos de poder traspasar una conciencia dentro de un pepinillo o crear todo un planeta de clones, hay terrenos que Rick y Morty aún no ha tocado. Aunque de alguna manera se ha abordado en la serie, la singularidad tecnológica todavía es una frontera: la preocupante idea de que la superinteligencia artificial lleve a la humanidad al colapso. Una idea que mantiene a McMahan despierto por las noches:

A medida que las computadoras se vuelvan más inteligentes y nos aproximemos cada vez más a la singularidad tecnológica, no me preocupa que se vayan a poner como Terminator contra nosotros, sino que me preocupa que hayan estructurado nuestra sociedad y nuestra economía de una forma en la que ya no vaya a existir más un mercado de masas. Ese es mi horror existencial, pero fuera de eso, la mayoría de nosotros somos bastante optimistas de lo que la ciencia y el futuro tienen para la humanidad.

Otro gran ausente (y clásico del género) es el viaje en el tiempo. Esto obedece no tanto a que falten premisas científicas que lo sustenten, sino a motivos narrativos. “Cuando hablamos de los elementos de ciencia ficción y componentes científicos de Rick y Morty, tratamos de retratarlos del modo más plausible que podemos“, de manera que sean divertidos, pero también salpicados con aspectos de ciencia auténtica. Sin embargo,

Lo divertido del viaje en el tiempo es excelente para un drama, pero para el tipo de narración que estamos tratando de construir, es una montaña que no hemos querido remontar. En la primera temporada, Harmon nos decía: ‘Vamos a hacer todo tipo de historias sobre ciencia, pero no nos metamos con los viajes en el tiempo’, y Justin Roiland, el cocreador del show y productor ejecutivo, decía: ‘Sí, totalmente de acuerdo’.

Una frontera extraña, sin duda: después de todo, las reminiscencias entre Rick y Morty y el “Doc” Brown y Marty McFly del clásico Volver al futuro resultan evidentes. ¿Será posible que la frontera del viaje en el tiempo sea más bien una especie de garantía para que Disney no los demande por apropiarse del concepto? La maniática genialidad de Rick, según McMahan, se debe al cocreador de la serie, Dan Harmon. Una parte de él “cree que hay caos en el universo y que eso es algo que debe respetarse. Él canalizó eso en Rick, la fantasía de un humano que encarne eso y no trate de controlarlo, sino estudiarlo”.

¿Te gusta Rick y Morty? ¿Cuáles son tus series animadas favoritas? Cuéntanos en los comentarios.



Científicos encuentran cocaína en camarones de río

Los camarones analizados en ríos del Reino Unido contienen trazos de cocaína y pesticidas nocivos para la salud.

La contaminación no solo vicia el aire que respiramos; nuestros residuos también llegan al mar. Cada vez más animales marinos se ven afectados por el plástico, que se encuentra hasta en nuestros propios cuerpos. Pero el daño va más allá. Científicos del Reino Unido han encontrado cocaína en los camarones provenientes de sus ríos. Así es: hay trazos de droga en los mariscos que varios consumimos. 

No se trata de un caso aislado ni un suceso extraño. El estudio publicado en Environment International, que puede consultarse aquí, tomó muestras de 15 sitios en julio 2018, que abarcan 5 zonas del área de Suffolk. A través de un biomonitoreo cauteloso, se determinó que había pesticidas y farmacéuticos en dichos entornos. ¿Qué quiere decir? Que aquellos químicos utilizados por la población terminan en el río e impregnan a sus habitantes acuáticos. 

Este no es un problema reservado al Reino Unido, pues claramente no son los únicos consumidores de farmacéuticos. Los trazos de farmacéuticos que se liberan a través de la orina y que llegan a los ríos por el drenaje son los principales culpables, y un estudio realizado en México quizá arrojaría datos similares. 

Otras drogas descubiertas en los camarones fueron ketamina, un tranquilizante de alta potencia, y tramadol, un opioide utilizado para tratar dolores crónicos. También se hallaron muestras de pesticidas que el Reino Unido ha prohibido por su grado de letalidad, como fenuron. La transparencia de los ríos no oculta ninguna práctica nociva; todo lo que se hace en tierra firme puede encontrarse en ellos. 

¿Significa que comer camarones importados nos afectará? No en primera instancia. De acuerdo al estudio, las concentraciones halladas en los camarones no son suficientes para causar un daño inmediato en quien lo consuma. Pero no por eso debemos respirar tranquilos. Sabemos que el daño acumulativo puede ser real si comemos productos contaminados a largo plazo. 

Este sorprendente hallazgo sirve para recordarnos que nuestros hábitos dejan huella. De alguna forma u otra, lo que desechamos acaba por regresar a nosotros. No estamos separados del lugar que habitamos, hay una conexión que nos une al resto de los seres que viven en el entorno. Por eso el desarrollo de una conciencia sobre lo que compramos, consumimos y tiramos es vital para mantener este delicado equilibrio. 

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Este podría ser el plástico del futuro (es 100% reciclable)

Una opción más para transitar a un futuro sustentable, cortesía de científicos de Berkeley.

Cuando el químico Leo Baekeland desarrolló el primer plástico sintético, allá por 1909, no estaba pensando en que fuese reciclable. Sólo tenía la intención de que pudiera ser utilizado en masa para así revolucionar un montón de incipientes industrias, sin reflexionar sobre las consecuencias que podía acarrear la interrupción del ciclo natural de la vida, donde nada se crea ni se destruye, sino que se transforma. Cosa que, por cierto, no hace el plástico.

Por supuesto, el plástico sí es reciclable. Pero reciclarlo es un gran problema, debido a que sus componentes químicos son demasiados y a que está lleno de aditivos. Además existen muchos tipos de plástico, lo que hace del reciclaje un auténtico juego de azar donde nunca se sabe cuál será el resultado final, pues un resultado homogéneo requeriría de que se reciclaran sólo los mismos tipos de plástico.

Es así que encontrarle un uso al plástico reciclado es muy difícil.

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La opción es, por ello, dejar de usar plástico: volver a los tiempos de nuestros padres, cuando usaban y reutilizaban envases de vidrio y había otras dinámicas de producción y consumo. Pero actualmente somos tan dependientes de este material que desintoxicarnos colectivamente de él tomará más tiempo del que quisiéramos.

Necesitamos otras alternativas

Por eso, científicos de Berkeley han desarrollado un plástico que tiene todas las características del plástico sintético –como ser ligero y moldeable–, pero que es 100% reciclable.

Estas son grandes noticias, ya que lo aparatoso del proceso de reciclaje  del plástico es lo que ha hecho tan difícil encontrar formas de reutilizarlo. Algunos han hecho avances utilizándolo, por ejemplo, para pavimentar caminos. Pero, ¿cómo hacer este proceso algo menos complicado? Y más aún: ¿cómo hacer que todos podamos reciclar plástico sabiendo que sí servirá de algo?

Plástico prístino

Los científicos de Berkeley, cuyo estudio fue publicado en Nature Chemistry, experimentaron con el plástico a nivel químico, haciéndolo susceptible a romperse a nivel molecular. Esto lo hace recuperar su forma original al ser reciclado, lo que facilita su reutilización. Así que estamos ante una especie de plástico prístino, resiliente, que puede cumplir el ciclo natural de la vida y que podríamos usar sin remordimiento.

Por supuesto, de popularizarse esta forma de plástico se requeriría de mejorar la infraestructura de reciclaje ahí donde deba ser mejorada. Pero también es importante pensar que es sólo una solución entre otras, y que las alternativas al plástico no implican sólo sustituir este material o hacerlo reciclable, sino un cambio completo de mentalidad. ¿Es realmente necesario que seamos tan consumistas? ¿Estamos condenados a ser dependientes de envases y productos de un solo uso? Estas son las cuestiones fundamentales a las que ningún avance científico va a dar solución, sino sólo nuestra evolución a una sociedad más consciente.

*Imágenes: 1) American Fire Glass; 2) Equa