La lógica convencional de las relaciones de pareja dice que no deberíamos entablar relaciones entre amigos. Más bien está basada en conocer gente nueva que aporte cosas distintas a la vida. Quizá sea por ello que se piensa comúnmente que la mejor manera de conocer el amor de pareja es salir con personas nuevas. En términos reduccionistas y muy generales, involucra a dos personas que nunca se conocieron antes y una vez que descubren la química entre ambos, construirán una serie de vínculos que los convertirán en una pareja bien establecida. Si se desarrolla una amistad entre ellos, sólo sucederá posterior al chispazo del romance.

Pero extrañamente las investigaciones auguran que la regla de no entablar relaciones de pareja entre amigos podría no ser la mejor opción. Un estudio publicado en Social Psychological and Personality Science sugiere que esta regla no debería existir en el imaginario colectivo. Ya que la abrumadora mayoría de las relaciones de su estudio, comenzaron entre personas que ya eran amigas.

relaciones entre amigos

La psicología detrás de las relaciones amorosas 

Los investigadores pasaron largos años recopilando datos de parejas sentimentales, entre 2002 y 2020 encuestaron a casi 2 mil participantes. Al menos el 66% de ellos dijo haber estado en una relación sentimental que comenzó como una amistad. Este valor se mantuvo para distintos rangos de edad y grupos sociales diversos, aunque se elevó en categorías de personas que se casaron en la veintena y miembros de la comunidad LGBTQ+.

Según la investigación, las relaciones sentimentales que se dan entre amigos difieren de aquellas que comenzaron entre personas aparentemente extrañas en distintos aspectos. Por ejemplo, las primeras dan menos valor a la buena apariencia y presentan expectativas más igualitarias entre sus participantes. Además, el proceso se da de manera más lenta, por lo que las condiciones de confianza y comprensión alcanzan niveles más altos al momento de entablar una relación de pareja.

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Frank Moth

Un desafío para los investigadores

Estos datos representan un gran desafío para los investigadores, ya que la complejidad detrás de la amistad eleva la dificultad para comprender la psicología de las relaciones amorosas. Además, los autores señalan que la mayoría de las investigaciones se centran más en el ‘modelo del extraño’ que en el ‘modelo de amistad’, justamente por esta complejidad. Las relaciones humanas presentan características muy intrincadas, por lo tanto, la amistad podría introducir variables ocultas que no estarían presentes a la hora de iniciar una relación con una persona ‘nueva’.

Esta perspectiva ha sido poco estudiada en investigaciones pasadas que abordan el tema de las relaciones amorosas y los procesos que dan comienzo a estas. Introducir nuevas variables relacionadas con la amistad, podría ayudar a la psicología a comprender cómo comienzan las relaciones románticas. Además, también estudiar el progreso en la maduración del vínculo.