¿Alguna vez has oído que los niños del siglo XXI nacieron “con el chip integrado”? Si bien los organismos cyborg no están muy lejos de ser una realidad, una multitud de estudios parece sugerir que nuestro uso de Internet está modificando la forma y funcionamiento de nuestro cerebro.

redes-sociales-cerebro-impacto-modificacion-dopamina

 

¿Has sentido que no puedes desconectarte?

Como si se tratara de una droga adictiva, nuestros cerebros reaccionan al uso de Internet como el de un cerebro enganchado a una sustancia. Un estudio descubrió una degradación de la materia blanca en las zonas que controlan las emociones y el proceso de toma de decisiones en nuestro cerebro.

Debido a la gran cantidad de estímulos que proporciona estar conectado, el cerebro se reprograma para hacerte sentir bien por revisar tu Facebook o recibir likes. De la misma manera, cuando no recibes ese estímulo de parte de tus redes sociales, tu cerebro se siente triste (¿te ha pasado?).

 

¿Estás segurx de que puedes hacer más de una cosa a la vez?

A menudo estamos inmersos en más de una cosa al mismo tiempo: tenemos un servicio de mensajería abierto para textear, otro para enviar notas de voz, uno más para subir y ver fotografías, etc. Todo esto mientras trabajamos, estudiamos o “descansamos”. El multitasking parece una habilidad cada vez más necesaria. El problema es que el multitasking (realizar más de una tarea a la vez) es un mito

En un estudio que mide la capacidad de cambiar de una tarea a otra, los multitaskers se desempeñaron muy por debajo de la gente que hace sólo una cosa a la vez. Esto tiene que ver con que el multitasking en realidad reduce nuestra capacidad de concentrarnos y filtrar información irrelevante para la tarea a mano, lo que con el tiempo hace más difícil profundizar en un tema o simplemente mantener la atención en una película o una conversación casual.

 

¿Tu teléfono está vibrando?

El síndrome de la vibración fantasma es un fenómeno propio de nuestra era, en el cual la gente siente que su teléfono se mueve, aunque no sea verdad. 95% de los participantes de un estudio afirmaron sentir esto al menos una vez cada 2 semanas.

 

La soledad del ego conectado

Todas las redes sociales tienen algo en común: por momentos nos hacen creer que todo se trata de nosotros. Otro estudio mostró que, durante las interacciones cara a cara, la atención oscila entre un 30% y 40%; mientras que en las interacciones online, hasta el 80% de lo que publicamos se trata de nosotros únicamente.

Esto ocurre porque nuestro cerebro secreta dopamina, una hormona que nos recompensa por ciertos comportamientos, haciéndonos sentir bien (la dopamina también aparece después de tener relaciones sexuales). El desengaño puede venir cuando el resto del mundo no piensa que tú eres lo mejor que pudo haberle ocurrido y la estimulación de dopamina se reduce.

Estos y muchos estudios más aparecieron en un metanálisis realizado por autores de las universidades de Oxford, Harvard, Manchester, Sidney y el Kings College, que tomó en cuenta las hipótesis más estudiadas acerca de las modificaciones que sufre el cerebro a partir del uso de Internet y dispositivos electrónicos.

Aunque los autores conceden que esta investigación está en sus comienzos, la evidencia sugiere que el uso de estas herramientas digitales puede alterar regiones cerebrales asociadas con la atención, la memoria y las habilidades sociales.

Es bueno recordarnos de vez en cuando que las herramientas son sólo eso, y que la vida no ocurre completamente mientras estamos conectados a nuestros dispositivos.