A las orillas del río Yangtsé, en la costa este de China, hay un pueblo pesquero que parece haber sido olvidado por el tiempo, pero no por la naturaleza. Por todas partes, densas enredaderas de hiedra habitan las calles, las paredes de los edificios y numerosas zonas del pueblo como si el planeta reclamara el espacio que, de manera innata, le pertenece. 

Este pueblo de la naturaleza, llamado Houtou Wan, fue gradualmente abandonado hace medio siglo, cuando no se podía seguir pescando en ninguna bahía, tras haber consumido casi todos los recursos de la zona. Junto con la urbanización y el incremento de las actividades industriales, este asentamiento chino se convirtió en un pueblo fantasma que la naturaleza acogió empoderadamente. 

 

Aquí te mostramos una galería con las mejores fotos de este pueblo fantasma: