¿Cuál es el futuro de un mundo donde no nos cuestionamos la existencia de muros y fronteras? Más aún: ¿qué nos espera si no nos conmueven las lágrimas de los niños que son separados de sus padres en la borderline? Es difícil imaginarse un mundo más frío que aquel habitado por seres incapaces de ser empáticos ante el drama que día a día viven miles de migrantes en el mundo.

Por eso, el fotógrafo ganador del World Press Photo de este año, John Moore, decidió dedicarse durante 1 década a cubrir los dramas cotidianos que miles de personas viven en la frontera México-Estados Unidos.

Su labor se ha visto recompensada, pues ahora una de sus tantas imágenes le dará la vuelta al mundo. Se trata de una fotografía tomada el 12 de junio de 2018 en Río Grande, al sur de Texas, una de las zonas fronterizas más mortíferas entre los más de 3,000 kilómetros de frontera que dividen a México y Estados Unidos.

Ahí, una niña centroamericana llora desconsolada ante el arresto de su madre.

primer-lugar-world-press-photo-2019-nina-migrante-caravana

Fotografías como la de John Moore están destinadas a cambiar situaciones concretas. Esperamos que este sea el caso y las políticas de separación de familias dejen de ser toleradas, porque es algo que sólo abona a nuestra deshumanización.

¿La imagen demostrará una vez más su poder?