Las panorámicas de otoño tienen algo en común, todas muestran las tonalidades marrones de un tapiz natural generado por las hojas caídas de los árboles. Un fenómeno hermoso de admirar que nos recuerda que la naturaleza es un ciclo en espiral, tiene sus momentos florecientes, pero también llega al receso necesario para volver a comenzar. El otoño es justamente eso, un momento en el ciclo en donde los seres arbóreos se preparan para el descanso. Pero qué sucede exactamente en sus sistemas que hace que sus hojas caigan en otoño, una pregunta para aquellos curiosos.

árbol seco en otoño

Desde pequeños aprendimos que el reino vegetal se caracteriza por su capacidad autótrofa. Mediante la fotosíntesis generan una sustancia llamada clorofila que les da su aspecto verde vibrante. Pero también a través de este proceso, producen su propio alimento, aunque para ello necesitan de la fuente de energía más potente con la que contamos, la energía solar.

Gracias al Sol, obtienen la energía necesaria para desarrollar sus funciones vitales diarias que mantienen a los árboles y plantas, sanos y hermosos. Sin embargo, cuando el otoño llega, sucede un fenómeno astronómico conocido como equinoccio de otoño, que marca la entrada de la estación. Justo en esta fecha, el día y la noche duran exactamente las mismas horas, pero a partir de ahí comenzarán a hacerse más largas las noches y, por lo tanto, la luz solar poco a poco irá disminuyendo. Aunque también ocurre un fenómeno extraño en donde el cielo tiene un aspecto mucho más azulado que en las demás épicas del año. 

árbol en otoño

Una sabia decisión 

El trabajo de las hojas en los árboles es convertir esta luz del sol en alimento, pero con poca cantidad de luz y con las condiciones de frío, el árbol toma una sabia decisión. Detienen la producción de clorofila que ocasiona que las hojas se vuelvan de un color marrón, ya que no tienen nutrientes. Cuando el árbol ha aprovechado toda la clorofila que le restaba a las hojas, entonces las suelta. Por esta razón es que en otoño algunos árboles dejan un hermoso tapiz de hojas marrones en el suelo.

El árbol no muere, sino que entra en una especie de hibernación, así como las ardillas y los osos. Al vaciar sus ramas de hojas, ya no necesita alimento para mantener su follaje, así que entra en un profundo sueño durante el otoño y el invierno. Hasta que la luz solar sea suficiente para volver a producir clorofila y la tierra esté bien hidratada de nuevo gracias a las lluvias, entonces las hojas volverán a crecer de nuevo. Los árboles se llenarán de nuevo de un gran follaje verde, para continuar con su ciclo anual una y otra vez.

hojas de árboles caen en otoño

Pero no todos los árboles pierden por completo sus hojas, los que lo hacen se conocen como árboles de hoja caduca. Son estos los que al igual que los osos, entran en un proceso parecido a la hibernación y descansan hasta que pueden volver a alimentarse. Mientras tanto existen otro tipo de árboles que no pierden sus hojas por completo, sino que todo el año parecen tener hojas verdes. A estos se les llama de hoja perenne y aunque parecen siempre estar vitales, también sus hoja mueren aunque no simultáneamente y no durante largos meses.