El planeta es un lugar vasto y sería ilógico pensar que todos sus rincones poseen las mismas características. La belleza natural no es homogénea y en ello radica su esplendor. El norme globo, aunque sea en su mayoría azul, cuenta con verdes valles, dorados desiertos, montañas blancas y mucho más. Basta con dar un vistazo fuera de las urbes para descubrir  que todavía sobreviven lugares sublimes, tal como las playas rosas. 

Puede que estemos muy acostumbrados a observar los mismos paisajes día con día, a los que la rutina nos acostumbra. Pero aquellos que se otorgan espacios de libertad, descubren por sí mismos las maravillas que la Madre Naturaleza ofrece. Sólo debemos atrevernos a explorar, incluso desde una pantalla podemos aprender más sobre el planeta y sus realidades asombrosas. Cuesta pensar que bosques oníricos bajo el agua, seres arbóreos interconectados y playas de color rosa existen en el mismo planeta que nosotros. Pero de hecho, es así que podremos descubrir la magia que esconden.

playas rosas
Paolo Pettigian

Pensar en playa es sinónimo de imaginar sol, mar y arena café. Pero de nuevo, la belleza no es homogénea, existen playas de color rosado que se extienden a lo largo y ancho del planeta. En Francia tienen los estanques de evaporación de Camargue. En América tenemos Las Coloradas en México y la Laguna Colorada en Bolivia. Australia por su parte, ostenta la belleza del Lago Hiller. Y aunque propiamente son mal llamadas playas, sí que lo parecen, aunque salidas de otra realidad.

¿Por qué las playas son rosas?

Las playas rosas en realidad son estanques o lagos con alta salinidad que propicia su mágico color gracias a la presencia de microorganismos. Los principales responsables de este color, son organismos microscópicos llamados halobacterias, son ellos quienes producen una gran cantidad de pigmentos de color rojizo. Y aunque son la causa más inmediata del color rosado, cabe decir que es gracias a la salinidad de las aguas que se pueden reproducir en este ambiente.

Pero todavía queda un elemento más que le da el último toque sublime y ese es el sol. La fuerza de los rayos del sol, termina por iluminar el hermoso paisaje que pasa de los tonos rojizos a los rosados. Un espectáculo visual que debe contemplarse al menos una vez en la vida.

playas rosas
Paolo Pettigian

Y un dato adicional que vuelve todavía más increíble estas regiones es que generalmente son hábitats importantes para los flamencos, lo que puede parecer una gran coincidencia. Uno podría pensar que la inesperada combinación de colores es una obra del destino, no obstante, esta creencia se derrumba hasta que aprendes que los flamencos adquieren su color rosado gracias a que se alimentan de las algas presentes en las lagunas. De hecho, los flamencos en edades tempranas exhiben una coloración pálida en su plumaje, mismo que se torna rosa conforme incorporan a su dieta organismos de los lagos.

La naturaleza tiene una y mil formas de sorprender a todo aquel que mantenga la mente abierta, sólo basta mirar hacia el lugar indicado y no perder nunca la curiosidad. Sólo así, se abre la mente hacia experiencias que transforman para siempre nuestra visión del mundo.