Plantas silvestres comestibles que seguro conoces y no has probado

Estas plantas y flores pueden darle un toque nuevo a tus platillos (y salvarte si te pierdes en el bosque o la selva).

La naturaleza es bondadosa. Pero muchas de las cosas que nos regala, ni siquiera las conocemos: por ejemplo, las plantas silvestres comestibles.

Quizá hemos vivido creyendo que no se puede consumir muchas de las plantas que existen, sólo porque no están en la verdulería o en el supermercado. Lo cierto es que no están ahí porque muchas son demasiado delicadas o son poco productivas para cultivar. No obstante, las plantas silvestres comestibles tienen múltiples beneficios y pueden ser deliciosas.

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Y si eres vegetariano o vegano, mejor aún te vendrá saber qué plantas son comestibles, pues podrás darle un giro interesante y diferente a tus platillos. Las flores, por ejemplo, suelen dar toques de color y fragantes aromas a las ensaladas, mientras que las hojas de ciertas plantas pueden hervirse y utilizarse para variar ingredientes como la espinaca y la acelga.

Por supuesto, se recomienda que tú mismo cultives tus plantas comestibles. Aunque muchas de las que te presentamos aquí las puedes encontrar incluso en la acera, lo más recomendable es que las crezcas en tu jardín o en tu casa, lo que no es tan difícil si te animas, y menos aún si ya tienes un huerto urbano o planeas empezar pronto el tuyo.

Y ten mucho cuidado de las plantas silvestres no comestibles: muchas son tóxicas. Puedes profundizar sobre plantas comestibles y sus beneficios en libros como esta guía, realizada por François Couplan y Eva Styner, botánicos expertos de Francia.

 

Plantas silvestres comestibles (y algunas exquisitas flores)

Tagete / Cempasúchil
América Central

Esta planta se puede comer cruda, pero en la cocina mexicana se usa para tamales, atole, sopas e infusiones. Su sabor es dulce y cítrico.

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Tréboles
África, América, Asia y Europa

Hay unas 250 especies de trébol; entre ellas, existe una que todos conocemos: el trébol común. Además de tener propiedades curativas antiasmáticas y expectorantes, entre otras, el trébol es una planta que se puede consumir cruda, por ejemplo, en ensaladas. Su sabor es parecido al del limón.

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Cuarto de cordero / Pata de gallo / Zurrón de pastor
Europa y Asia 

Esta planta en ocasiones crece hasta en las ciudades, siendo un poco invasiva. Los brotes inmaduros de esta planta pueden ser comidos crudos, o saltearse. También pueden hervirse, adoptando una forma similar a la de las espinacas.

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Malva / Cheeseweed
Europa y Asia 

Tanto las hojas como las vainas de semillas de esta planta son comestibles, ya sea crudas o cocidas. Cuando están más tiernas son más sabrosas, pues al crecer pierden sabor.

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Suculenta portulaca / Verdolaga
Todo el mundo

Quizá la suculenta más común. También se le conoce como verdolaga, y su sabor es algo amargo, parecido al de la pimienta. Proporciona muchas vitaminas, y el propio Ghandi la nombró una de sus comidas favoritas.

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Flor de guaje / Aromo blanco / Barba de león / Yaravisco
América Central

La flor de esta planta (una especie exótica invasora) es usada para hacer salsa. Su vaina se utiliza en la cocina centroamericana, hervida, y se sirve con la propia salsa de la flor.

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Flor de la tuna (o higo de tuna o chumbera, en España)
América

Otra flor comestible, sólo que ésta nace de un cactáceo. Se puede comer cruda o asada.

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Amaranto salvaje / Quelite
América

Las semillas del amaranto son vendidas, como se sabe, como un cereal. Pero sus hojas también son comestibles, y constituyen una parte importante de la dieta en muchos pueblos de México, donde se les cocina como la espinaca para comerlas con tortilla.

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Tusilago / Pie de caballo
Europa, Asia, América

Las hojas y las flores del tusilago pueden mezclarse en una ensalada, añadiendo un toque aromático. Las flores se pueden usar para infusiones.

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Cerraja / Lechuguilla
Todo el mundo

Es de las plantas silvestres más ricas si se comen tiernos sus brotes o jóvenes sus plantas; si se deja crecer, se suele amargar. En algunos lugares es utilizada en ensaladas, y se usa mucho para mezclas de hierbas en Italia.

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* Imágenes: 1) Flickr Marthax; 2 a 11) CC Pixabay y PxHere



Una iniciativa te invita a observar aves donde quiera que te encuentres 🕊️

Aquí te decimos cómo ser parte del Great Backyard Bird Count mundial de 2019: ¡es extra fácil!

Observar aves es un arte, y una forma de alimentar nuestra empatía y nuestra conciencia. Además, la observación de pájaros es una forma de ayudar a la conservación de las más de diez mil especies de aves que existen.

Si tú también eres amante de esta noble actividad, o te gustaría aprender a hacerlo, es tu oportunidad. Como cada año, el Bird Count llama a los observadores de aves a ser parte de su Great Backyard Bird Count, al cual se reclutaron, en 2018, a personas de más de 100 países, quienes subieron 180 mil datos.

El Great Backyard Bird Count de 2019 tendrá lugar del 15 al 18 de febrero, tiempo en que los observadores de aves tendrán tiempo de hacer sus observaciones y hacer una lista con ellas.

Durante estos días, puedes contar y observar a los distintos tipos de aves por sólo 15 minutos cada día, o más tiempo si así lo deseas. Luego, debes pasar a digital tu reporte –en caso de haberlo hecho en una libreta– y subirlo en birdcont.org.

Cómo participar en el Great Backyard Bird Count 2019, del 15 al 18 de febrero:

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  1. Regístrate con tu nombre en el sitio web del evento –aquí el enlace–.

  2. Elige un lugar dónde llevar a cabo tu conteo. Puede ser hasta a en tu patio, o en algún parque cercano a tu barrio o colonia. Registra la hora de inicio y finalización, la ubicación, el número y los tipos de aves que veas. Si te desplazas a otra zona, asegúrate de registrarlo.

  3. Sube tu lista al sitio web del evento.

Si nunca has observado pájaros, y te preocupa no identificarlos, no te preocupes. Puedes simplemente tomar nota de todas sus características: tamaño, forma, color, tipo de pico y marcas inusuales. Y también puedes tomar una foto. Además puedes apoyarte con las distintas apps para identificar aves que existen, como Merlin Bird ID.

En el portal de Bird Count también podrás ver el mapa en vivo que muestra los puntos en los distintos lugares donde las personas han subido una lista de verificación. Es decir, una gráfica en tiempo real de otras personas en el mundo que están sincronizadas en esta noble labor.

No dejes de participar, y ayuda a la ciencia en la conservación de las aves: esos delicados y a la vez indómitos seres que no dejan de sorprendernos.



Cómo hacer caminatas con mindfulness: consejos de un maestro zen

Una guía para meditar paso a paso (sin tropezar en el camino).

La práctica mindfulness es un camino en sí. Por eso podemos adecuar esta forma de meditación a decenas de actividades, como a las rutinas de ejercicio o a nuestras caminatas diarias.

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Aunque muchos toman el mindfulness como una moda pasajera, en realidad se trata de una práctica milenaria, cuyos pioneros son los monjes zen. Para estos maestros, el mindfulness trasciende el instante para convertirse en el eje sobre el que gira su vida. Es debido a ello que los monjes zen, antes de meditar, ordenan su espacio vital, ya que dicha actividad es considerada análoga a la limpieza de la mente y necesaria para empezar las sesiones de meditación.

Si bien tanto el mindfulness como el zen son ideas y prácticas que han cobrado popularidad hasta el punto de lo mainstream, ello no significa que hayan perdido valor. Lo más importante es que indaguemos en sus orígenes: que aprendamos de la sabiduría zen y sus prácticas de primera mano, y en que pongamos lo aprendido en práctica de manera que podamos trastocar radicalmente nuestro ser interior y nuestra cotidianidad, combatiendo el estrés y la ansiedad con ayuda de esta práctica y otros remedios naturales.

Un nuevo material que será de mucha ayuda para esto será el libro Walking Meditation: Easy Steps to Mindfulness, del maestro budista zen Thich Nhat Hanh, quien además es un consagrado activista vietnamita por la paz. En su libro, Hanh insiste en que las caminatas con mindfulness pueden realizarse en cualquier lugar: porque meditar no es sólo cuestión de encontrar un nicho en paz y en completo silencio. Este maestro zen nos pone el ejemplo, meditando hasta en aeropuertos. Según dice en su libro, las caminatas con mindfulness pueden realizarse hasta caminando del estacionamiento a la tienda.

Thich Nhat Hanh en Vietnam

Además, el maestro Hanh hace una recopilación de poemas y reflexiones de maestros zen, que no sólo sirven como guía para nuestro recorrido mindfulness, sino que incluso llegan a ser divertidos –porque no todo en el zen es solemnidad y pureza–. Una de las intervenciones que retoma es por demás práctica:

Cuando practique una caminata con mindfulness en lugares públicos, siempre respire normal. Camine lento, pero no demasiado lento, porque no querrá que otros piensen que usted es demasiado anormal. Camine un poco más lento que su paso regular, un poco más rápido que su paso en interiores. De esta manera podrá disfrutar de paz y serenidad mientras camina, sin hacer pensar a la gente a su alrededor que está incómodo.

Recomendamos la lectura íntegra de este libro, el cual asegura que “mediante la práctica mindfulness de la respiración y la caminata, tanto tu mente como tu cuerpo se volverán naturalmente más ligeros, calmados y claros”. Mientras te haces de esta útil guía, aquí te dejamos algunos hacks para hacer caminatas con mindfulness.

4 pasos para hacer camintas mindfulness

Siéntete cómodo contigo mismo

Es decir, con todo: con tu velocidad, tu respiración, tus pasos, tu postura, y busca un estado psíquico de paz.

No apures el paso ni el proceso

Aprender a hacer caminatas relajadas, en un mundo que va de prisa, sin duda no es fácil. Un consejo es saber que el proceso del mindfulness siempre debe ser gradual. No lo fuerces.

Sincroniza tu respiración y tus pasos

Normalmente disociamos la mente del cuerpo. Pero sus procesos están bajo una sinergia permanente. Por eso es importante que sincronices tu respiración con tus pasos: el ritmo es un principio vital.

El camino es un medio

Recuerda que no dejarás de caminar mientras tengas vida. No busques una meta. Concéntrate en el desarrollo de tus habilidades, y cultiva la felicidad en el presente.

No buscamos la práctica de la caminata mindfulness para erradicar el dolor. Usamos la energía del mindfulness para estar en mejor contacto con nuestros sentimientos y emociones, y para aprender a aceptarlos.

*Imágenes: 1) cc, edición Ecoosfera; 2) cc; 3) valleydragon