Si existe una tradición antigua que reconozca el valor de los seres arbóreos, esa es la tradición japonesa. Conocida por su arte de cultivar árboles, que consideran representan un puente entre lo divino y lo humano. Desde tiempos antiguos los japoneses han buscado la manera de extraer los recursos naturales provenientes de los árboles pero de manera sostenible, para ello desarrollaron una técnica llamada Daisugi, con la que obtienen madera sin talar árboles.

En algún momento en la historia de Japón en al siglo XV, surgió en Kioto una técnica conocida como Daisugi, que traducida del japonés significa ‘plataforma de cedro’. Se utilizó como un medio para resolver la escasez de árboles y también como una forma de obtener madera de ellos sin tener que talarlos. En aquel entonces predominaba en Kyoto la forma arquitectónica conocida como sukiya-zukuri que utiliza madera muy estilizada. No obstante, no existían los recursos naturales suficientes para construir casas a todos los nobles y samuráis. Por ello, los silvicultores idearon una manera de establecer una relación armoniosa con los recursos que ya tenían y crearon el Daisugi para aprovecharlos.

técnica Daisugi árbol de Japón

¿Qué es la técnica Daisugi?

Los japoneses comenzaron a utilizar técnicas de bonsái pero aplicadas a los grandes cedros que habitaban la región. El resultado fue una exótica apariencia donde los árboles luego de formar una copa frondosa, hacían crecer troncos más pequeños que asemejaban a palmeras. Tal como su nombre lo dice, el Daisugi utiliza a los cedros como una plataforma para luego hacer pequeños árboles encima que son los que suministran la madera. De esta manera, los cedros mantienen su longevidad y siguen formando raíces que los dotan de fortaleza.

Desde tiempos antiguos y durante muchos años, Japón ha seguido implementado esta forma de silvicultura como una medida sumamente eficaz contra la deforestación, a la par de obtener madera de calidad. La madera que se obtiene de los troncos superiores es un 140% más flexible que la del cedro estándar y un 200% más resistente. Con estas características, se le utiliza en construcciones que suelen ser azotadas por tifones por las características de la región. Además, la madera también tiene un aspecto perfectamente uniforme que la vuelven idónea para la estética de la arquitectura japonesa.

técnica Daisugi

La tala indiscriminada para saciar la demanda de la industria maderera suele ser la principal causa de la pérdida de bosques primigenios que son de vital importancia para el planeta. No obstante, siempre existen otras vías para obtener recursos naturales de manera sostenible y no romper el equilibrio. Japón lleva siglos produciendo madera sin derribar árboles, una lección que sin duda la vida moderna debe aprender.