La carrera espacial hacia la conquista de Marte lleva unos años ya en gestación, pero apenas se está materializando. Conseguir que el ser humano pise Marte no es ya sólo cosa de Estados Unidos y Rusia, como antiguamente lo fue con la Luna. La NASA, aunque aún sin fecha, tiene dentro de sus planes lanzar una misión tripulada al planeta rojo. Por las mismas anda la ESA con su misión Aurora. China y Rusia también han incluido en sus agendas pisar Marte en los próximos años.

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No dejemos fuera a la reciente agencia espacial no gubernamental que parece estar en la cima de la carrera por conquistar el planeta rojo. Elon Musk, dueño se SpaceX, ha anunciado la primera misión tripulada a Marte, la cual está programada para 2024 en términos optimistas, aunque podría alargarse a 2026.

lanzamiento transbordador marte
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Los lanzamientos espaciales siempre han sido un acto nacionalista, eso es bien sabido. Como máximo ejemplo tenemos a Neil Armstrong y Buzz Aldrin colocando la icónica bandera de Estados Unidos sobre la superficie lunar. Así que mientras algunos están curiosos por saber quiénes serán los primeros en llegar a Marte, otros se preguntan si los pioneros en pisar el planeta rojo tendrán alguna ventaja legal sobre aquel planeta.

bandera de estados unidos en luna
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A estas alturas de la vida capitalista, hay que ir pensando en si esto tiene viabilidad o no, ya que los grandes gobiernos y empresas tienen la peculiaridad de adueñarse de todo aquello que le pertenece a la naturaleza. Así surge la clara pregunta, ¿los planetas pueden pertenecer legalmente a un país?

Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre 

Para responder esta pregunta tendremos que remontarnos a 1966 cuando la Subcomisión de Asuntos Jurídicos de las Naciones Unidas examinó con detenimiento un tratado sobre las actividades espaciales. Hay que recordar que la década de los 60 marcó la consumación de la carrera espacial. Aunque ciertamente esta inició en 1956 con la puesta en órbita del primer satélite artificial, desde luego que nos referimos al Sputnik soviético. Pero no fue hasta 1969 que Estados Unidos mandó a los primeros humanos a pisar suelo Lunar.

tratado espacio ultraterrestre

A mediados de aquella década, la ONU ya especulaba que grandes acontecimientos espaciales vendrían. Por ello examinó y puso en marcha el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre, mismo que los gobiernos de Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Soviética firmaron en enero de 1967. Y finalmente se puso en marcha en octubre del mismo año.

Hasta aquí sabemos que hay un documento que supuestamente regula las actividades fuera de los terrenos de nuestro planeta. Pero, ¿exactamente de qué se trata? Según la propia ONU, el Tratado del Espacio Ultraterrestre proporciona el marco de los “principios que deben regir las actividades de los Estados en la exploración y utilización del espacio ultraterrestre”.

Apropiación de cuerpos celestes

Existen clausulas que estipulan que la exploración espacial deberá corresponder al interés de la humanidad y todos los países. Además, todos los Estados tienen la oportunidad de explorar sin discriminación alguna.

misión rover en Marte
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Pero existe un artículo dedicado específicamente a la apropiación de los cuerpos celestes. Este estipula:

Artículo II: El espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celestes, no podrá ser objeto de apropiación nacional por reivindicación de soberanía, uso u ocupación, ni de ninguna otra manera.

¡Eureka! Es el artículo que claramente indica que ningún planeta, ni siquiera otros cuerpos celestres, pueden pertenecer a un país. Siguiendo el tratado, la apropiación de Marte por alguno de los Estados no es viable. ¡Pero! No especifica nada sobre individuos o empresas. Los grandes magnates siempre buscan los resquicios legales para aprovecharse del asunto.

tratado espacio ultraterrestre
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Sin embargo, acorde con los especialistas en derecho espacial, el tratado no menciona nada sobre individuos porque es un acuerdo internacional. Así, queda esclarecido y es más que obvio, que ni individuos, ni empresas, ni Estados Nacionales tienen ni tendrán la jurisdicción de apropiarse de los cuerpos celestes.

¿Y si colonizamos Marte?

En caso de que en algún momento por fuerzas mayores (interés de la humanidad) nos veamos obligados a colonizar Marte, las leyes tendrán que irse afinando. Cada país posee su propia constitución, es decir, las leyes cambian geopolíticamente. Así, se sabe que las colonias espaciales deberán regirse bajo estas, dependiendo de lugar de procedencia. Pero todavía hay una laguna muy grande en cuanto al derecho espacial en ese sentido.

colonización de marte tratado de espacio ultraterrestre
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Actualmente, 110 países forman parte del Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre. No obstante, siempre está el riesgo de que alguno de ellos lo abandone. Cada nación velará por sus propios intereses dependiendo cómo evolucione la carrera espacial.

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